martes, 28 de junio de 2022

Las dichas de la albañilería jordana

 



     El señor Alarís y tu charra llevamos ya un par de meses en el Mediocre Oriente, trabajando como locos para tratar de vivir como cuerdos. Ha estado durísima la balacera. Yo que fuí muchos años la reina del control y la estructura con horarios como de segundero: 5.30 despertador y pastilla, 5.35 café, 5.45 a 6 preparar el desayuno de los retoños, 6- 6.30 empacárselos mientras les hacía un lunch kilométrico, 6.32, subirlos al camión con diente lavado, lonchera y maleta del deporte correspondiente, 7-11 ejercicio enfermo, 11-1 labores de la casa, 1-2 terminar la comida, 3-3.30 comer. la tarde dedicada a las múltiples actividades de los frutitos, la noche a algún trabajo (no pienses mal, traducciones y redacciones). Tutto organizato, con listas y programas. Si me iba de viaje, todo el programa se dejaba en minuta para que el ejército de personal de soporte supiera en todo momento que danza le tocaba y a que hora, cada peso estuviera presupuestado y destinado a las croquetas del perro, el súper, el mercado, la tintorería, el lunch, el boing del partido, etc. 
Hoy en día, no se ni en donde voy a amanecer mañana. Li-te-ral. 
Me vine a Jordania el 24 de Abril con idea de quedarme acá hasta fines de Agosto. Pues ya fui a Albania y a Turquía y quiero ir a Egipto y a ver que mas sucede. Tengo trabajo para tirar para arriba. 
Estuve viviendo en el pueblo en donde estuve feliz porque tengo mi "cueva" en el departamento arriba de casa de Ummi en donde tengo todo lo que necesito, pero cuando tengo ganas de montón está todo el nice family lunch abajo y me consienten, me dan de comer, me cuidan y me pegan el covid también.  Pero ya se gastó. 
Como ahora la cosa se pone más tupida, tenemos que estar en Ammán porque no es cosa de ir y venir. Estamos registrando una sucursal de la compañía, ahora extranjera , para que tu charra tenga derechos, en Jordania, Alarís está enderezando su negocio de cafeterías para ver si se lo queda o lo vende porque administrarlo de lejos es un lío, tenemos varios grupos grandes y complicados en Julio y Agosto que hay que atender y supervisar personalmente. Total que rentamos un departamento, pero por un mes y medio, amueblado y no lo queríamos muy caro porque la mitad del tiempo ni vamos a estar. 
Había visto yo uno muy mono en Airbnb y Alarís uno al lado de mi amiga Vic que me hacía una ilusión bárbara, pues nos ganaron uno, el otro se tardó en salirse el inquilino y fuimos a dar con uno a dos cuadras del cafetín de Alarís, lo que está a todo dar, de buen precio y en las fotos se veía bien . Claro que las fotos estaban estratégicamente tomadas. Pues llegamos con todos nuestros tiliches y que barbaridad! La decoración de lastimar los ojos: una persiana si le dije a Alarís: ayúdame a enroscarla. Me dijo: Mañana, loca. Le dije es que no puedo dormir con eso ahí, de veras.  Los cojines y las lámparas le voy a decir al portero que se las lleve a la bodega para que no se "vayan a manchar", están de terror. Y claro que tiene los detalles propios de la albañilería jordana que son una gozada. 
A decir: 
Entre la salacomedorcocina y el cuarto hay diferencia de piso, uno tiene azulejo y el otro como fake- parquet, pues hay un agujero en el piso bajo la puerta como de una pulgada donde se ve el cemento. Por? Porque no? Lo mismo para pasar al baño. Y un desnivel de unas dos pulgadas que me sobresalta en las noches, porque ni es escalón, nomás es un desnivel pequeño.  El baño, de la foto, me tiene consternada. Tiene, como en toda casa jordana que se respete (la mía NO se respetaba) la lavadora Y el boiler ahí dentro. Ya le vi el encanto: uno se encuera ahí y en vez de tener un canasto, directamente avienta el chon a la lavadora y asunto arreglado. Luego como no hay ni una méndiga repisa, la lavadora me sirve de repisa/tocador. 
Pero has de saber que hay UN solo enchufe en todo el baño, en la esquina más lejana del espejo y es el que usan, alternadamente para el boiler y la lavadora. O sea uno no se baña cuando lava, y anda jaloneando los cables que se ven a dos de pelarse. Me pareció un atropello. Y luego el señor donde se va a rasurar y tu charra donde se va a secar el pelo si su gana le da? Pues inmediatamismo traje una tira de contactos para solucionar ese desperfecto. 
Para colgar las toallas, por supuesto no hay nada, yo no se si la gente se acostumbra sacudir, o las  cuelgan como en las peluquerías de acá en el tendedero de doblar, que por cierto está puesto sobre el refri en la salacomedorcocina. Así mismo. 
    Compré junto con la tira de contactos un gancho de estos que se pegan con una chupeta a la pared y dignamente cuelgo mis toallas en el baño. 
     La mejor parte y que es normal en Jordania hasta en ciertos hoteles, es la regadera. Los azulejeros acá realmente desconocen el concepto de pendiente o les vale madre verdaderamente. Ponen el azulejo que cuadre medianamente, ponen una coladera donde les da la gana y si el agua no se va, pues es "adi", o sea "normal" y lo solucionan con el universal jalador de agua. O sea, en vez de usar un nivel y poner la coladera de modo que el agua se vaya sola, te "obsequian" un jalador para que cada que te bañes, empujes el agua para que se vaya. 
Hay varios hoteles en Petra y Wadi Rum (obvio chafas) que manejan el concepto, y no solo por la pendiente, sino porque consideran la cortina o la puerta de la regadera como un accesorio innecesario y frívolo. Entonces uno se baña y riega todo el baño, incluyendo el excusado. Ahí tiene el jalador, para que si cometió el improperio de bañarse, les haga el aseo completo. 
Son increíbles mis paisanos. 
#tantitamadre

Gracias

 Gracias!

    Estoy infinitamente agradecida y es importante para mí puntualizarlo y expresarlo de alguna manera. Este escrito es si, para ti, si te queda el saco, pero también es en gran parte para mi para darme un tiempo para contar tantos regalos recibidos últimamente y que no he agradecido como se debe. 

     No sé ni por dónde empezar. Diría la gente sabia que por el principio.  Ahí está el detalle porque no hay un principio. 

    Estos últimos seis meses tuve a Francisco cerca y  parece broma pero el estar en la misma zona horaria nos dio oportunidad de hablar mucho más, de estar de verdad más cerca y nos pudimos dar un par de escapadas intensas para recordar esas horas del apapacho. Siempre va a ser mi bebé, pero también es un señor ya, al que admiro y respeto. 

        Mi otro frutito, está felicísima y no se puede pedir más. Yo eso quería que fueran mis hijos de grandes: felices. Y buenas personas. Con eso.  Y parece ser que podemos poner palomita. 

    

    Nos está yendo bien. Acá en Jordania la gente es como los cangrejos de la cubeta. Si te ven salir, te quieren jalar para abajo. Entonces nos ven bien y o nos piden dinero o como que hablan de nosotros con desdén, si pero es  porque .... equis o ye. Es porque trabajamos sin cesar y nos estamos rodeando de gente buena y buena onda que también es echada para adelante.  Tenemos que encontrar un balance entre el trabajo y el disfrute porque de momento  el trabajo es demasiado, pero eventualmente todo se andará.  Cuando estudié física había un principio de entalpía que decía que a todo proceso hay que invertirle cantidades fuertes de energía hasta llegar a una energía crítica desde la cual se puede lograr la reacción. Pues yo creo que esto es así, estamos invirtiendo la energía necesaria para llegar a un momento en que las cosas fluyan de manera natural. Como subir una piedra a una colina y de bajada, ya rodará. Quiero pensar que la piedra llegue a destino antes de que muramos en el intento, jajaja. 

    He tenido regalos inesperados. Yo decidí que este año que cumplo un freguero de años iba a ser un año de festejos y no me ha defraudado. He tenido la suerte de ver a gente que quiero mucho y que hace mucho no veía.  Se me hizo que viniera mi mancuerna del país vecino, que por una u otra nunca había venido, y trajo a su esposa que es lo máximo, vino un exalumno del que aprendí muchas cosas y a quien quiero muchísimo con sus papás y tuve el gustazo de pasearlos por  mi pueblo y de verlo bien, feliz y pleno. Otro exalumno vino y lo ví celebrar misa en el Monte Nebo. Con todo y que yo no juego en ningún equipo religioso, me dio mucha emoción y me encantó verlo. 

    Mis amigas y amigos de siempre y los que he ido haciendo nuevos han estado presentes de cerca y de lejos. 

    Tuve el gustazo de ver al Monsieur y ahora hasta trabajamos juntos, lo que nos hace convivir todos los días y es un verdadero gusto y un apoyo increíble. 

    Llevamos en Jordania un mes y medio y no hemos recibido más que cariño y atenciones de la familia. Nos cuidan y nos quieren , nos ayudan y estamos felices de estar acá, con amigos también, que en Andorra son escasos. 

    Tuve una semana en la que tuve mucho miedo. Una de esas tonterías físicas que dos palabras de un doctor convierten en una pesadilla. Una cirugía, un reporte de patología que tardó 10 días en llegar. Al final todo buenas noticias y una oportunidad más de recentrar la vida y de agradecer.  En fin que a mitad del año hago pausa y digo Gracias. A la vida, a los amores, a la familia, a ti que me acompañas. 

Gracias! 


martes, 26 de abril de 2022

Rosita & Mr. President

 

    Alaris y tu charra, tenemos muchísima chamba en Medio Oriente durante el futuro próximo y por lo tanto, arramplamos con nuestras chivas y otra vez, como gitanos, nos vinimos a instalar a Jordania, al parecer durante todo el verano. 



    El plan no tiene pies ni cabeza, porque tenemos un mini departamento arriba de casa de Ummi, que dejamos a las carreras en Enero y sin las precauciones debidas, o sea que se le metió agua y ahora estamos literal como "sin techo", arreglando agujeros con todos nuestros tiliches tirados en un cuarto que no tiene agua, pero super contentos de volver a donde si tenemos familia y amigos. Europa es padrísimo para vivir en cuanto a lo que puedes ver y que todo te queda cerca, pero la gente, por lo menos donde vivimos son como nueces: dificilísimos de abrir. Cuesta hacer amigos, más como cuando nossotros, trabajas todo el día y desde tu casa o en tu coche, no tienes niños, no tienes grupos de padres de colegio ni equipos de deportes, entonces es medio complicada la socialización.  A ratos estaremos acá, a ratos en Ammán y a ratos paseando gente, que es lo que nos encanta hacer y a lo que vinimos. El plan es que no hay plan y así está la cosa. 

Acá, como es el ramadán, cada amigo o hermano te invita a una cena cada día. Cómo somos los "hijos pródigos" nos preguntan qué menú queremos y ya tenemos el calendario lleno de invitaciones.  Bárbara la cosa.  Le dije a Alarís que nosotros que? Que a donde vamos a invitar o que si vamos a patrocinar el borrego de la fiesta o como va a estar la cosa? Dice que va a ver. Pues a ver. Yo ya no vuelvo a ir a la matazón, eso me queda clarísimo. Pago el borreguito pero no quiero ver como le dan cuello. 

    Llegando del aeropuerto y con una maltratada tremenda porque se nos ocurrió irnos de Andorra en autobús a Barcelona, tomar un tren a Madrid para tomar un avión baratísimo a Jordania, y porque no? Aprovechar a ver a la parentela madrileña, pues nos aventamos entre pitos y flautas dos noches sin dormir. Llegamos a Ammán en medio de una polvareda como de película. 

Parecía broma. En el avión a un señor le dio un soponcio. Literal por el altavoz: "Hay un doctor o alguien con conocimientos de rescatismo?" El viejo se veía color de panza de lagartija y muy malito. Pues ahí se levantaron dos mugrosos que dijeron ser médicos. Le dieron un jugo, le levantaron las patas como canario agonizante, le tomaron la presión. Estábamos volando ya sobre Israel, donde se supone que nadie se puede parar de su asiento por seguridad, pues todo el avión era un relajo porque no faltaban los curiosos que querían ver, y las azafatas corrían ajigolotonadas. Al final dijeron que lo que sea que tenía el hombre, la muerte no era inminente (o eso quise entender con el dedo gordo para arriba que una azafata le echó al copiloto). Empezamos a bajar en medio de un cielo completamente amarillo. Puritita tierra de desierto suspendida en el aire. 

Ahora, no sé si por la tierra o por que, nunca he tenido un mejor aterrizaje, ni se sintió, como en algodones. 

Llegamos y ya sin escaneos de vacunas, sin molestos hisopos, pero con agentes de inmigración malhumorados y malencarados: las dichas del ramadán. Tamadre con esta gente. Si van a ayunar y desvelarse POR GUSTO, que lo hagan gustosos y no estén concediendo deseos, con un genio de los mil demonios por doquier. Uno que culpa? Había en el aeropuerto, que está al lado del desierto, como 20 centímetros de tierra en el suelo y sobre los coches. 

Teníamos mil y un pendientes en Ammán y aprovechamos para hacerlos. Mi compadre Khaled pasó por nosotros en un cochecito que le rentamos a un conocido por lo que dure nuestra estancia acá. Padrísimo. 

Traté de ir a ver a una amiga, que no estaba en su oficina porque había tenido una urgencia, fui a ver a unas conocencias de negocios que tenía pendientes, a hacer unos pagos, a checar unas reservas, a ver a mi suegro, a cenar con la familia de Khaled. Luego todavía a mandarle un dinero a un chofer en Turquía y nos vamos para el pueblo, a media noche. Y claro, como acá andan de desvelada, y venimos llegando, hubo que sentarse a platicar un rato con la suegra y el cuñado hasta quién sabe que horas. 

Aquí es donde conocí a los homónimos del escrito. 

Resulta que Ummi es súper cariñosa y buena onda. Y no le basta con todo lo que tiene que hacer y a toda la gente que tiene que cuidar. Se buscó un par de gatos sin dueño. Les da de comer, los cuida, los apapacha y los disfruta. 

Empezó con una gatita, a la que le puso Yuri. No como la cantante. Yuri en árabe significa Rosita, como las flores. En el Medio Oriente los gatos son muy comunes en la calle. No son de nadie pero la gente los cuida porque se comen a los ratones, a los insectos. En cambio, en general la gente no es de perros. Les tienen bastante miedo y los espantan. No les dan de comer y no los quieren mucho, salvo los pastores o en Turquía, que si los apapachan. Si has estado en Estambul seguramente has visto perros gigantescos echados afuera de las tiendas o restaurantes. 

Pues Yuri se acostumbró rápido a que Ummi le saque su comida, si no es puntual se pone afuera de la ventana y pide, se deja apapachar, de vez en cuando trae "regalos": lagartijas muertas, viboritas o grillos y va y viene cuando quiere, pero siempre está puntualaza a comer. 

Un día trajo a un amigo. 

Ummi es una mujer muy sencilla, pero tiene una mente afilada y chistosísima. Me dice: Como ves a Joe Biden? No me he dejado de reir. El gato es idéntico. De pelo blanco con unos poquitos pelos amarillos en la parte de arriba, con ojillos chiquitos y muy azules y cara de mustio. I-dén-ti-co el señor presidente.  Pues ahora tenemos también al mandatario como comensal todas las noches. En fin. 


Salam! 





domingo, 20 de marzo de 2022

La vacance

        Una de las gentes que más quiero en la vida es el Monsieur.  Somos amigos desde hace más de treinta años y a veces nos vemos muy seguido y a veces pasan años entre una y otra visita, pero retomamos la conversación como si nos hubiéramos visto ayer y entre interminables tazas de café se nos pueden ir las horas platicando. 

    Desde hace muchos años el Monsieur se fue de Mi México a vivir en Francia, en un sitio muy elegante.  Nos vemos cuando podemos, en México cuando yo todavía vivía allá, tratábamos cuando yo andaba en Europa y ahora que estoy más cerca pensamos que iba a ser más fácil, pero entre una y otra cosa no lo ha sido. 

    Cuando Alarís se casó conmigo, no lo conocía, pero sabía la historia. Porque nos conocimos poco tiempo pero nos contamos las cosas importantes y nos leímos la cartilla mutuamente para que no hubiera (muchas) sorpresas.  Siempre me dijo que quien fuera importante para mí, también lo sería para él y viceversa. 

Hace unos años, todavía viviendo en Jordania, de camino a México nos encontramos en Barcelona y se conocieron.  

    Ahora, tuvimos varios conatos de reunión desde que estamos por acá, pero entre una cosa y otra no se había podido. Primero ya con el plan armado, él tuvo que cancelar porque la persona que le ayuda con su mamá salió con covicho un par de días antes de que nos encontráramos y entonces Alarís y yo hicimos la vacance solos. Luego nos íbamos a ver en París en Enero y le tocó a Alarís estar covidoso y se aguó la fiesta. Ahora habíamos quedado muy serios de vernos para un fín de semana en un punto medio entre donde vivimos y yo salí con mi covicho dos semanas antes. Parecía broma. 





Pues hice mi mejor esfuerzo por cocinar a vapor mi virus y estar lista para la vacance. Por su parte el Monsieur hizo todas las diligencias para poder tomarse un par de días, ya que su vida es complicada y no le es tan fácil echarse una escapada. Ya cuando se acercaba la fecha: alerta climática. El clima podrido a más no poder y la zona del sur de Francia a donde habíamos planeado ir, tenía pronóstico de lluvias incesantes y vientos huracanados. Pues faltaba más. A ver llover iríamos, pero íbamos a ir. 

Y fuimos. Salimos nosotros de nuestro poblacho, previa prueba negativa de covid, pasando por Perpignan ya que íbamos a la zona del Rhone. Nos gustó el palacio de los reyes de Mallorca, comimos por ahí y seguimos el camino, viendo el clima ponerse cada vez "pior".    La entrada a la Provence llena de árboles frutales floreados, con todo y la lluvia estaba divino.  

    Quedamos en un poblacho que se llama Aigues-Mortes, en la desembocadura del Rhone al mar, junto al parque del Camargo. Yo tenía ganas de conocer el parque, que son unos humedales llenos de aves acuáticas, principalmente flamingos, caballos blancos y toros que se parecen a los de la caricatura de Ferdinand. Negros y grandotes pero con cuernos largos y juntitos.   Ya llegando al pueblo vimos varios bichos y yo venía feliz tomando fotos. 

    El pueblito fue una sorpresa. Está amurallado y es MUY bonito. Por el clima y por ser invierno y fin de semana estaba bastante muerto, pero en verano tiene que ser muy lindo. Hay muchos sitios de camping y búngalos y tal por la zona, ya que el santuario de los gitanos está cerca, pero dentro de las murallas hay varios hotelitos muy monos y restaurantes ricos.  Con todo y la lluvia, nos saludamos, nos apapachamos y salimos a caminar y dar la vuelta enmedio de un aguacerazo. 

     Al día siguiente fuimos al Camargue a ver las reservas de pájaros. El clima estaba todavía peor. Cuando entramos se voló un techo de un cobertizo del parque, pero veníamos decididos a ver los flamingos y armados con paraguas y chamarras, algo de espíritu aventurero, allá vamos. 

    Los flamingos de Europa son mucho menos rosas que los de México. Es por el tipo de bicho, así son y además por la cantidad de carotenoides que comen.  En el parque además hay cigüeñas, garzas, patos y algunos parientes entre patos y flamingos. Los pobres parecían borrachos porque con el aire que hacía se tambaleaban y si volaban se los llevaba el aire. Empezó a llover y el paraguas de Alarís feneció porque el aironazo lo rompió todo. Acabamos empapados, pero vimos los animalitos que habíamos venido a ver y nos carcajeamos de la suerte del paraguas y de los pájaros briagos. 

    Para no irnos a guardar al hotel decidimos ir a comer a Uzés. Un pueblito divino que está más o menos cerca. El clima no cooperó pero igual nos dimos la vuelta, comimos rico y lo pasamos muy a gusto platicando en el camino, en la vuelta, en la comida. Volvimos a nuestro pueblo y salimos a dar la vuelta otra vez en la noche. 

     Después de desayunar y platicar largo y tendido, el Monsieur se tuvo que ir a su casa, pues sus obligaciones lo reclamaban. Nosotros habíamos hecho plan para un día más y además en Andorra el  lunes era puente (otra vez). Acá se la pasan de fiesta en fiesta.  Pues nos fuimos a Avignon.  Yo hace muchos años pasé por ahí pero no visité y me habían platicado maravillas del sistema de audiotours del palacio de los papas y eso me interesa porque yo tengo mis audioguías  para varios países. 

     Pues ahí vamos.  Increíble. Lo pasamos padrísimo, y Avignon nos encantó. La combinación entre ciudad medieval y ciudad más o menos importante, está muy padre. Antes de regresarnos para pueblo quieto fuimos a unos grandes mercados techados que hay en Avignon a hacer la compra y desayunar. Había un puesto de mariscos abierto y desayunamos ostras y bulots. Como ha cambiado Alarís! Antes se moría del horror antes que probar nada nuevo y se retorcía como lombriz en sal nomás de pensar en comer cosas extrañas. Las ostras no son lo suyo, pero los bulots si le gustaron. 

    Nos fuimos a la casa descansados, despejados, llenos de recuerdos bonitos. Yo con el alma más completa después de ver a mi amigo y Alarís habiendo hecho ya su propia amistad.    

     Espero esto haya abierto la puerta para que se repita muchas veces, aquí, allá o a ver cómo hacemos.  A los sueños hay que ponerles día y hora, hay que buscarse los espacios y aunque vaya con mi computadora, mi cuaderno y mi calculadora, esos tres días fueron mi mejor regalo. 

Salam

viernes, 11 de marzo de 2022

Pajarito de siete colores

 


 

    Mucha gente tiene relaciones de compadrazgo profundo con su tinturista. Lo comprendo porque pintarse el pelo es una esclavitud y una señora monserga a la vez que un proceso sumamente delicado del que puedes salir pareciendo una diosa, una persona medianamente normal o Beetlejuice. 
No puedo creer que hay gente que se somete a este proceso por deporte o por gusto. Que a sus 20 añitos, con un pelo natural divino deciden hacerse rayos, mechas, luces, cambiar de color y por tanto esclavizarse a un ritual caro e intensivo en tiempo. El pintarse el pelo es un compromiso e implica el buscar el producto correcto y la persona correcta. 
Te tienes que buscar un tiempito para dedicarle a la estupidez de que tu cabeza no parezca una madeja de estambre de fantasía o una fibraesponja especial para cochambre y si como yo, se te pasan los días entre una cosa y otra, cuando vas a ver, ya tienes varios días de retraso en el asuntacho y lo menos que quieres es irte a pasar dos o tres horas en el salón viéndote crecer las uñas mientras te cocinan la cabeza envuelta en papel aluminio, si bien los resultados, con toda probabilidad, serán mucho mejores que si lo haces en casa. O no. En lo que encuentras a la persona correcta puede haber varios episodios fallidos. 
Hoy, que no me quedó más remedio que dedicarme a remediar el desastre de colores que traigo en la cabeza, y haciendo cuentas ya toca- ha  pasado ya un rato desde la última vez, me acordé de hace un par de meses que estaba en Jordania y decidí llevar a Ummi a Turquía. 
Las mujeres en Jordania se dividen en dos bandos muy marcados en cuanto al cuidado de su pelo. Hay quienes se hacen muchísimas cosas, aunque en la calle no enseñen el pelo. Yo sospecho que para ellas el salón es un escape. Una manera de irse de su casa durante muchas horas y dejar a la chamacada y sus obligaciones a cargo de alguien más porque las ondas, las luces y todo lo demás, al final va a estar bajo un hijab la mayor parte del tiempo y cuando el marido las ve, normalmente andan bastante despeinadas.  Las otras, lo toman con esta filosofía de: al cabo se ve poco, y se hacen lo mínimo indispensable. Mi parentela es más bien de esta vena. Hombre, mis cuñadas si se pintan el pelo, porque todas, aunque son chicas, heredaron la tendencia a la cana de su papá. Unas  se pintan de obscuro, otras de rojizo, pero todas se cuidan de traer el pelo bien. Ummi, no tiene ni el tiempo ni la inclinación, tiene otras preocupaciones y cuando sale, nunca enseña el pelo entonces para ella no es una prioridad. 
Cuando iba a viajar, en cambio, si decidió que ameritaba darse una shineadita, y su hija más chica se ofreció a hacer los honores. Estábamos en la sala cotorreando y le puso a su mamá una toalla en los hombros y procedió a ponerle la pintura de pelo. Se ofreció a pasarme a mi por las armas también. Estuve tentadísima porque también me hacía falta, pero me pareció complejo hacerlo ahí, con ropa, una logística extraña, por lo que di las gracias y dije que no, que al rato me iba a mi depa a hacer lo propio. Menos mal. Resulta que Ummi decidió comprar un tinte “natural” de henna o no se que historia. Cuando pasó el tiempo y le lavaron el pelo y se lo secaron, el resultado fue como del color de ciertos venados que son como de un tono verdoso. Yo no soy el mejor referente para los colores porque soy bastante daltónica, pero si me pareció que tenía un color un poco raro. Le hice ojos a Alarís, para que se fijara. No se si lo conoces, pero tiene ojos de chinche pedorra, no muy grandes. Bueno, pues cuando se fijó se le pusieron como de tecolote y le preguntó a la hermana que qué le había puesto a su señora madre. Yo por supuesto estaba a dos de atragantarme de la risa. 
Aquella pobre dijo que ella había seguido las instrucciones, que a saber que onda con la pintura esa, que a ver ahora que hacían porque era ya noche y no había donde ir a comprar otra cosa….. A ver gente, serenidad. Yo tengo allá arriba una cajita de marca normalita de pintura de pelo café, normal equis que puedo compartir e incluso donar a la causa porque creo que mis cuatro canas son menos graves que el pelaje verduzco de mi suegrita. 
Se serenaron los ánimos, fui por el pinturete y se puso remedio al desaguisado, con la oferta reiterada de “hacerme el favor” a la que con más ganas dije que no, muchas gracias. 
Me dejaron la mitad de la pintura ya mezclada y me fui de volada a hacer lo propio. Quedamos las dos bastante decentes y nos fuimos al viaje sin llamar la atención por nuestro pelo raro. 
Espero hoy igualmente salir airosa del lance porque mientras escribo traigo el pelo batido de químicos con la esperanza de quedar medianamente pasable sin necesidad de andar investigando algún sitio donde me hagan el trabajito por un dineral, previa cita y toda una historia.  Además del tiempo y el dinero invertido, en este país, tooodo es por cita y la gente necesita previo aviso de varios días para todo. Pareciera que están ocupadísimos cuando la verdad es que no: vivo en pueblo quieto. Pero quieres una cita en el banco, si bien te va te la dan en ocho días, en el doctor, igual (ya para qué, ya se te quitó el covid), en la peluquería, mejor haces una cita fija cada tres semanas porque si quieres hacerlo espontáneo acabas como yo, sentada en tu sillón con los dedos cruzados y pintura caserita. 
A ver que resulta. 
Salam



miércoles, 2 de marzo de 2022

El Covicho

Dado que me gusta observar, he visto que al vivir una pandemia y ahora una guerra, la gente pasa por una montaña rusa de emociones, sin que sean los eventos de su alrededor los que cambian en gran medida, sino que lo que cambia es el discurso a partir del cual los interpretamos y los hacemos nuestros. 


Así, al principio de la pandemia pasamos del "no pasa nada", al pánico más absoluto que no nos dejaba salir, hacer, tocar a nadie, nos hacía lavar zapatos, cosas del súper, sermonear a todas nuestras conocencias porque seguro "no se cuidan" y demás, hasta después pasar a sentirnos como Munra: inmortales. Siempre es todo visto desde un punto de vista egocéntrico. Fíjate, es como me afecta a mí, y que ME va a pasar. 
    Así yo. Exactamente. Al principio pensé que todo era una exageración, que no pasaba nada, que era una gripita, luego al empezar a ver tragedias por doquier, pasé a un grado de pánico tal que se me cayó el pelo (literal), me dio una migraña de 20 días por el estrés y lo pasé fatal. Después me relajé. Con el advenimiento de las vacunas ya estaba en un plan de : que pase lo que tenga que pasar y la vida tiene que seguir. Y lo peor, es que como seguía, le fui haciéndo confianza al bicho. 
    Alarís lo pescó a fines de Enero en el brinco entre Turquía y Jordania yo supongo y llegó a París con ojitos vidriosos y un poco de tos. A mí no se me contagió y claro que dormimos juntos y anduvimos juntos para todos lados. Con mayor razón yo pensé que mi organismo era completamente inmune . 
    Pues hete aquí que vino de visita una Argentina, que dizque a hacer negocio. Se vino a quedar en mi casa. Llegó con el mismo look que Alarís: ojito vidrioso y algo de mocos. Le dije: tu traes COVID. Me dijo nooo, lo que pasa es que me enfrié, el cambio de clima...... Si como no, pero yo pensé, al cabo que a mí esto no me da. Qué crees? Que sí me dio.  Dos días después de que se fue la Argentina amanecí mocosa y con un frío metido hasta los huesos, igualito que cuando me pusieron la primera vacuna. Había yo comprado unas pruebas caseritas de antígenos en Nuevayorr, por si se ofrecían, y me hice una. Por supuesto que salió positivísima de inmediato. Changos!  Ni hablar, ahora a ver cuánto tiempo tarda en quitárseme esta mugrera y a ver cómo me va. 
Has de saber que yo siempre he sido de gripas catastróficas. Desde niña me daban unas toses que hacían a todo el mundo ofrecer los remedios más inverosímiles, porque la tos es un mal que molesta a los demás . Todo mundo quiere darte algo para que se te quite: tomé leche con malvaviscos calientes (asqueroso), té de bugambilia, jarabe de ajolote, jarabe de ajo, inhalaciones de vaporub, todos los jarabes, nebulizaciones y remedios posibles del tipo de cebolla cruda tallada en los pies, con calcetines de lana, tomates asados en el pecho (no es broma) y varias otras lindezas del estilo. Nada: tosía y toso como foca y tendía a ponerme muy malita. 
    Como todo, con la edad, en vez de mejorar, eso se ha ido poniendo peor. Cada vez que me da gripa, me dan unos catarros de asco. Y ahora, como llevaba dos años guardada y sin contacto  o contacto muy cuidado, pues no había tenido gripa o sea que el méndigo covicho cayó en blandito y se está dando vuelo. 
    No me puedo quejar. Respiro, no me siento grave, pero si traigo un catarro de dar apuración. Mocos por doquier, algo de tos que ha ido a peor (y sabe ponerse más pesada yo supongo), voz de zombi atropellado,  y hoy amanecí con la novedad de que no tengo olfato y mi café (que es lo que más disfruto en la vida y mi consuelo más grande para cualquier mal), me sabe feo. Coño!! Me lo voy a tomar de puro coraje nomás pero que poquitita madre. Maldito bicho, ni eso ha de respetar. 
    Con la poca paciencia que me caracteriza, estoy que se me queman las habas porque esto termine y poder ponerle palomita y prueba superada. De mientras no me queda otra más que seguir durmiendo en el sillón para no molestar a Alarís y tratar de no re-contagiarlo y esperar. 
    Para acabarla, en Andorra, donde ahora tengo mi petate, son de la teoría de medicinas de más bien no darte nada. Vas a la farmacia a pedir algo para lo que quieras y te ofrecen remedios de hierbitas, nada serio. Solo con receta médica y donde que los médicos trabajan lo justito: les hablas y te dicen que a lo mejor te pueden ver en tres días, en la tarde..... ya para que.  Lo bueno es que estamos a la vuelta de España y Francia, donde despachan sin ningún empacho cualquier tipo de drogas en las farmacias: que quieres morfina, como no? que quieres antibióticos, si de cuales? Ese es el tipo de gente que a mí me cuadra!  Alarís que ha estado trabajando haciéndo traslados entre Francia y España, se lanza y con mis instrucciones escritas en whatsapp ya sea en Español o Francés, ha traído jarabe para la tos, antigripales y así la vamos capoteando porque en la farmacia de acá le dieron un jarabe de tomillo y unos probióticos. Tantita madre! Con razón a los que les va mal, les va de la fregada. Tengo una amiga que tiene también una agencia de viajes que estuvo malísima. Ya veo porque. Con hierbitas, pues como no. 
    Como dicen mis parientes Salamtek para todos (tengas buena salud)! 



viernes, 25 de febrero de 2022

VIAJAR DE NUEVO

VIAJAR DE NUEVO



Escribo la frase con toda la intención del doble sentido, ya que el día de hoy viajar tiene nuevas connotaciones. Para los aventureros, viajar es una posibilidad otra vez, pero la manera en la que viajamos, todavía no es, ni con mucho igual a como era antes de Febrero 2020. 

Estamos hartos de estar encerrados, al parecer esto llegó para quedarse, por lo menos por algún tiempo y la vida tiene que seguir. Añoramos nuestra rutina, nuestros planes, la movilidad que teníamos, los sueños que teníamos archivados, a nuestra gente lejana y gente como tu y yo, a nuestra tierra y nuestra gente a los que no podemos posponer indefinidamente. 

Ahora, el viajar en tiempos de pandemia es, o debe ser una experiencia completamente distinta a lo que era pre-bicho. 

Tengo una agencia de viajes que con mucho esfuerzo puse en Medio Oriente. A todos nos ha sido difícil esta situación en lo económico y psicológico, pero uno de los sectores más castigados ha sido la hospitalidad y hubo países en donde el primer encierro fue más severo que en otros: por ejemplo, en Suecia las medidas se dejaron, en gran medida, a criterio de su gente. Donde yo vivía, en Jordania, hubo medidas severísimas, reforzadas por la milicia, durante meses. No se podía viajar ni de broma, los aeropuertos, fronteras y aún carreteras dentro del país estaban cerrados y custodiados por el ejército y la policía. Y no solo eso, durante un par de meses estaba terminantemente prohibido salir de tu casa salvo entre 10 am y 6 pm a pie, para que no pudieras ir muy lejos y reunirte con mucha gente y solamente podían abrir al público comercios que vendían alimentos y farmacias. Y se podía comprar lo poco que había porque a razón de las medidas, el abasto estaba seriamente limitado. El ejército también se hacía presente para evitar aglomeraciones y abusos, tanto por parte de los vendedores, como acopio por parte de los compradores. A nosotros, en la industria turística, esto nos cayó justamente antes de Semana Santa y Spring Break, con muchísimas reservaciones en puerta. Reservaciones que obviamente fueron canceladas, hubo que devolver dinero (con bancos cerrados, aerolíneas y hoteles reacios, trabajadores con familias que mantener…..). La cosa estuvo tremenda. 

Gracias a Dios, el ser humano es muy resilente y tendemos al optimismo. En cuánto se abrieron fronteras y se empezó a poder viajar, la gente ha tratado de retomar asuntos pendientes: bodas pospuestas y lunas de miel que fueron suspendidas en su momento, viajes familiares, viajes de graduación, visitas a familiares del otro lado del mundo- como yo comprenderé-, viajes de negocios, etc. 

El viajar ahora, forzosamente es un proceso adaptativo y que requiere un sinfín de nuevos requisitos y maneras diferentes de hacer las cosas. Desde los protocolos nuevos en los aeropuertos, que han ido evolucionando, los papeleos y las precauciones que como viajero tienes que tomar en la planeación, así como la visión que tenemos que tener de la forma misma de viajar, si es que lo hacemos.

 Te platico mi punto de vista, desde la experiencia de alguien que ha viajado mucho durante este tiempo y que a su vez ha ayudado a mucha gente a viajar. 

Protocolos de viaje

Estos han ido evolucionando con la pandemia y hay que estar atento a los requerimientos de la aerolínea que vas a utilizar, el sitio al que vas a ir, así como el sentido común y tus necesidades para mantener tu salud. 

A mi en lo personal, el inicio de esta pesadilla me pescó en medio de la planeación de un viaje de negocios a Qatar, vía Kuwait y con una gripe de asco, cortesía de una sobrina en edad de ser llamada “mocosa”.  Era Febrero de 2020, cuando apenas se oía de los primeros casos en China e Italia y se especulaba si esto era una nueva influenza como la “Mexicana” de 2011 o algo más. Total, que como Juan Escutia, me aviento, y me voy al viaje. Los protocolos entonces eran una mera sugerencia que el que quería tomaba: mascarillas que entonces se usaban con válvula- cosa que ahora está prohibida, pues protegen a quien la usa, pero contaminan hacia afuera, guantes de látex, empezábamos con la locura del gel hidroalcohólico. No quiero decirte la cantidad de miradas horrorizadas que recibí cada vez que tosía o me sonaba, por el gripón que traía. En fin, no solo terminé el viaje sin novedad, sino que tenía otro viaje, de vacaciones, empalmado con ese, al sur de España e Italia. 

Ya para entonces la cosa sonaba más seria. Sobre todo, en Europa, se estaba poniendo la cosa fea. Se hablaba de gente hospitalizada, muchos muertos, posibles restricciones a los viajes. Que hacer. Y de nuevo…. El espíritu de niños héroes. Por otro lado, teníamos turistas en Turquía y en Jordania e Israel y estábamos atentos a como iban evolucionando las cosas. Pues nos fuimos a España e íbamos huyendo literalmente de los cierres: de Madrid a Sevilla, a Málaga, a Granada, a Valencia en donde se cancelaron las Fallas, a Barcelona. Nuestro regreso vía Italia ya no pudo ser y ahí la cosa empezó a ponerse fea. La única manera de volar de vuelta a Ammán era vía Praga y Bucharest, pasando por Estambul. Pues vaya, por ahí y que sea lo que Dios quiera. 

Mientras tanto, las fronteras de Israel cerraron de golpe. Teníamos en Jordania gente que había cruzado para una escapada de unos días a ver Petra y el desierto. ¿Y ahora? Llamadas desesperadas tratando de averiguar si la frontera sur estaba abierta, la norte? Si los volábamos a México- no querían porque habían dejado sus cosas en Jerusalén, si los volábamos a Tel Aviv, que es un vuelo de 40 minutos, pero por kilómetro, el vuelo más caro del mundo.  Así tuvo que ser. A la gente de Turquía la íbamos monitoreando paso a paso. Nosotros fuimos a Praga, a Bucharest ya con todo cerrado, pasamos por Estambul , recibiendo llamadas de alarma de todos nuestros amigos en Jordania: que van a cerrar, que se quedan afuera…. Y entramos por un pelo de rana calva unas horas antes de que cerraran el aeropuerto durante 7 meses. Nos mandaron confinados 8 días a nuestra casa y vino gente del ministerio de salud, vestidos como Dustin Hoffman en Outbreak a tomarnos muestras para un PCR. Yo, juré que teníamos lo que entonces se creía que era una sentencia de muerte. Pues milagrosamente, después de rodar por medio mundo, estábamos limpios. 

Regresamos a la gente de Turquía a México y empezamos las cancelaciones de todos los planes de Spring Break y Semana Santa. Comenzaron las llamadas de pánico. La gente que quería que alguien les asegurara qué iba a pasar: “Oye, tu que crees?” “Cuánto va a durar? Cancelo mi viaje de Mayo?” Pues ni como saber… Ni de cerca nos imaginábamos que esto se fuera a prolongar tanto como lo ha hecho.

Y dentro de todo, a nosotros nos cuidó un ángel de la guarda enorme. Tengo una amiga que vivía entonces en Atlanta. Fue a Perú a dar unas conferencias un par de días y le cerraron. Ocho meses en Perú. Pagando renta aquí y allá y viviendo un inesperado confinamiento con los otros asistentes al simposio al que fue. Una cosa bárbara. 

En cuánto me reabrieron el aeropuerto salí disparada a mi México a ver a mi familia, después de casi un año de ausencia. No había todavía vacunas. Los pasaportes mexicanos estaban híper satanizados por el pésimo manejo de la situación en nuestro país. Las comunicaciones aéreas estaban sumamente reducidas: poquísimas rutas estaban abiertas. Entonces si los protocolos, tanto obligatorios como los auto-impuestos estaban de locos. En mi personal experiencia volé durante 42 horas, con 4 vuelos distintos y con mascarilla dura, máscara de PVC y lentes, guantes de látex y sin comer nada para no quitarme la mascarilla e ir al baño lo menos posible. Tuve una escala de varias horas en JFK en donde habían quitado todas las bancas para sentarse afuera para evitar que la gente se quedara o se sintiera cómoda y no te permitían pasar seguridad hacia salas de abordaje hasta una hora y media antes de tu vuelo o sea que había que estar o caminando o parado en tu sitio, y la guardia nacional daba vueltas. Parecía película de guerra. 

Para verano de 2021, con mucha gente vacunada ya, y la economía mundial al borde del colapso, muchos países comenzaron a reabrir y la gente empezó a reaventurarse a viajar. Hubo gente que se lanzó a tomar vacaciones, gente que retomó lunas de miel pospuestas del año anterior. 

Los protocolos muy cambiantes: cada país pedía (y pide) cosas distintas, distintas formas, papeles, requisitos de seguros, de pruebas de distintos tipos, de vacunación, pero se empezó a poder viajar de nuevo sorteando las limitaciones y de momento así seguimos. 


Planeación

La planeación de los viajes ha tenido que cambiar forzosamente. Mucha gente no lo entiende. Me dicen: mi niña va a cumplir 15 el año que entra, queremos hacer un viaje y queremos comprar los boletos de avión desde ya para que nos salga barato o para irlos pagando a meses, o bien, queremos hacer una peregrinación a Tierra Santa para 40 personas………

La cosa es que hoy en día, las reglas del juego cambian de un día para otro sin previo aviso según surjan nuevas variantes del virus, repunte el número de casos en un sitio u otro o un sinfín de factores. 

Mi consejo es: si planea, si sueña, pero…. NO te amarres a un plan hasta que esté muy cerca y compra un seguro de viaje, por ejemplo los de AMEX, que no necesitas ser tarjetahabiente y por una cantidad muy chica puedes asegurar tu viaje contra eventualidades. Fíjate bien que cubran por ejemplo cancelación por enfermedad. Que si tu, tus acompañantes o tus dependientes dan positivo al bicho y tienes que cancelar tus planes, te reembolsen lo invertido. 

Otra cosa, los boletos de avión, no los compres hasta que el viaje sea inminente. La gente dice: es que me van a salir más caros…. Va contra todo sentido común de lo que hacíamos antes. Más caro te va a salir comprar un boleto a Europa por ejemplo y que te prohíban viajar por ser residente de Estados Unidos (como pasó todo el 2020) y tengas ahí parado un dineral en vouchers de la aerolínea si bien te va. 

Los hoteles, por supuesto, en tarifas reembolsables. Más vale pagar un puntito más, que perder todo en caso de cualquier problema.


La letra chiquita

No te asesores con tus amigos de Facebook, ni con lo que dijo un primo de un amigo, ni con sitios “marca patito”. Asegúrate de leer cuidadosamente las indicaciones del sitio de destino al momento de comprar los boletos y diario hasta el momento de tu viaje porque las reglas pueden cambiar a diario. Te pueden salir con un requisito sorpresa. Así mismo, lee cuidadosamente las condiciones de la aerolínea o medio de transporte que utilices: por ejemplo no son las mismas reglas para entrar a ciertos países de Europa por aire que por tierra y aún por aire, en tránsito, por ejemplo con ciertas líneas aéreas no hay problema pero con otras- de bajo costo, como hay que salir del área de tránsito y re-documentar, como extranjero no está permitido y no te lo dicen hasta que quieres abordar tu vuelo y dicen: usted no va a ningún lado. 

Para eso estamos los agentes de viajes. Para estar sobre la ola y al pendiente de todos esos detallitos. Que si el país de destino requiere una PCR pero de un laboratorio en específico porque vienes de equis país, que si tiene que tener tantas horas de antigüedad, que si como novedad también necesitas un PCR “de bienvenida”, que si tienes que validar tus vacunas en un sitio en específico, que si un pase de movilidad especial, que si vas a necesitar cuarentena, necesitas visa o no…. Todos esos folclores, déjannolos a los que estamos perdiendo el pelo y la paz mental para estar pendientísimos por ti. 


La compra


En cuanto a la compra misma de tu viaje, ya dije que por favor hagas tus reservas en tiempo muy distinto a como se hacía antes, que tus hoteles todos reembolsables pero MUY IMPORTANTE, ahora mas que nunca, compra tus boletos de avión con una agencia de viajes o bien directamente con la aerolínea. Nunca he sido partidaria de los brokers masivos de vuelos tipo travelgenio, despegar, kiwi, mytrip, gotogate, etc. Porque aparentemente te dan un muy buen precio, pero este siempre a la hora del check-out tiene aumentos: quieres equipaje, más, quieres asiento, más, quieres check-in más (y hay algunos vivos que hasta te bloquean para que NO puedas hacerlo tu mismo sin pagarles un dineral extra), te boletean como quieren aun con cambios de lo que compraste originalmente y como no pediste el “servicio Premium” que costaba un dineral, cualquier reclamación caerá en oídos sordos y en dos mil grabaciones. De haber cualquier eventualidad o cancelación por parte de la aerolínea, la aerolínea te dirá que trates con quien te vendió el boleto y ellos te dirán que trates con la aerolínea y la cosa es que nadie te va a responder. No vale la pena. De verdad es una pesadilla y te aconsejo que de ninguna manera lo hagas a menos que la diferencia de precio sea abismal y aún entonces, lo hagas sabiendo el riesgo que corres y encomendándote a quién más confianza le tengas en la corte celestial, porque si todo va bien, pues que bien, pero el riesgo es muy alto. 


El lado bueno

Yo tiendo a ser optimista. Hay un chiste que contaban en México cuando yo era chica de un niño al que los Reyes Magos le dejan caca para enseñarle una lección por mal portado. Era tan optimista que cuando sus papás le preguntan qué pasó, el dice: pues creo que me dejaron un Pony, pero no lo encuentro. Pues así yo. 

A todo hay que verle el lado bueno y de lo perdido lo que aparezca. 

¿Qué es lo bueno de todo esto? Que con tanta complicación y folclor para viajar, el que se aventura a hacerlo lo hace con cuidado, con las vacunas en su lugar, con todas las precauciones de salud y encuentra los sitios que solían estar “optudimóder” solos y muchísimo más disfrutables. La gente dedicada a la industria de la hospitalidad lo ha pasado tan mal, que aún en sitios renombrados por sus malos modos hacia el turismo como París, te reciben con alfombra roja y fanfarrias, si con distanciamiento y exigiendo vacunas, como debe ser, pero con muchísimo gusto de poder ser tus anfitriones y de poder tener de nuevo visitantes. Te lo digo de primera mano, mi marido es transportista y yo, en mis ratos de ocio, guía de turistas, y uno se siente como perro ovejero sin rebaño. 


A dónde ir


Ahhh, esa es la mejor parte. El sueño, las posibilidades. Eso no nos lo va a quitar ninguna pandemia a los que tenemos espíritu aventurero y alas para volar como decía Frida Khalo en otro contexto.   Depende mucho de tu estilo, tu presupuesto, tu estatus de salud y vacunación y qué pasaporte tengas. Hasta hace muy poco, los que tenemos pasaporte mexicano no éramos bienvenidos en ciertos países como Grecia, los residentes de Estados Unidos tenían pleito con Europa por cuestiones políticas: ya que Trump había negado la entrada a EU a los europeos, en reciprocidad no podías ir a Europa si eras residente de Estados Unidos….. La vacuna que tengas condiciona también en donde eres bienvenido y también en dónde y cuándo te la pusieron: las vacunas puestas en México no tienen mucha credibilidad, las vacunas puestas en Estados Unidos requieren homologación para muchos países, por ejemplo, para Europa, necesitas obtener el código QR o un QR europeo en ciertos casos, hay países como Chile que requieren que todas las vacunas puestas en el extranjero sean investigadas y autorizadas caso por caso por su personal de salud. Es de los países con protocolos más estrictos con los que me he topado.  Hay países que ya optaron por relajarse pensando que el Omicrón es el gran igualador, que nos va a dar a todos y así ya pintamos raya y empezamos todos desde la salida de nuevo, como el UK. 

En general, yo te aconsejo que optes por viajes con grandes espacios abiertos, que no busques eventos que tienden a las aglomeraciones: ahora es tiempo de hacer viajes en coche con la familia, de conocer los parques nacionales, de ver los lagos y los paisajes, de realinear la energía de tantos meses de estrés viendo atardeceres. 

Si como yo, no te sabes estar en un lugar y quieres ir lejos, Islandia es una gran posibilidad, tiene grandes espacios y salvo que el chequeo de papeles COVID en el aeropuerto es una pesadilla, sus protocolos de limpieza en hoteles son buenísimos y sus espacios muy abiertos y dan la bienvenida fácilmente a todos los que estén vacunados.  Los países de los Balcanes son otra gran posibilidad: Croacia, Montenegro, Albania, Bosnia, Serbia. Preciosos, no muy caros y abiertos al turismo responsable.  Turquía no ha cerrado sus puertas nunca durante la pandemia salvo unos pocos días en el Ramadán cuando quisieron controlar a su población cerrando restaurantes. Es un gran, gran destino con todo lo que te puedas imaginar: playas, montañas, historia, gastronomía y seguridad. Asia Central y Medio Oriente tienen varios países abiertos al turismo, con medidas de seguridad en orden y son grandes posibilidades: Jordania, Egipto, Uzbekistán, los países del Golfo.   Australia, Nueva Zelanda y el Lejano Oriente de momento están muy complicados para turistear. Siguen con protocolos muy estrictos excluyendo la entrada a turistas, al igual que Canadá. No es el mejor momento. 

El Caribe, México, Centro América y Sudamérica son grandes posibilidades por distintas razones. 

Algunos porque no ponen restricciones a la entrada, lo que hoy en día para muchos es un gran atractivo, sobre todo para los antivaxers. México, para los Europeos que no se quieren vacunar es la única posibilidad de viaje, por ejemplo. Como dice Forrest Gump: es todo lo que voy a decir sobre eso. Me enferma.   

Varios países del caribe y Centro América tienen políticas de entrada bastante flexibles y están muy seguros en cuanto a números de contagios y protocolos o sea que son grandes posibilidades, así como Perú, Colombia, Argentina, Uruguay, Ecuador, Bolivia. Brasil está bastante complicado todavía, sobre todo ir de Brasil a tu siguiente destino o volver a tu casa, si no es México.  Y Chile, como ya mencioné antes está dificilísimo, pero por otro lado, ofrece al que sortea las dificultades la seguridad de que hay poquísimos casos de COVID por lo mismo de que sus filtros son muy estrictos. 

Empieza a haber cruceros de nuevo. Yo en lo personal pienso que en el marco de una pandemia meter a 10 mil personas en un espacio limitado en donde se comparten áreas de comida y de baño es una pésima idea, pero ya tu verás. 

Por otro lado, los viajes en barco pequeño, es decir los charters de catamaranes o yates son una gran, gran opción y pueden ser mucho menos caros de lo que te imaginas- no necesitas tener licencia de capitán, rentas el barco con skipper y si quieres con servicio. Es una manera de ir con tu familia o tu grupo de amigos sin mezclarte con nadie más a varios puertos sin tener que cambiar de sitio para dormir cada día y mantenerte separado de otras gentes. Excelente plan. 



A cada quién lo que le acomode. Hay gente que todavía no se siente cómoda saliendo ni al súper. Y se vale, y en cambio gente que ya está que no aguanta quedarse en casa y necesita urgentemente viajar. Lo que está bien para otros, no es necesariamente lo correcto para ti. Hoy más que nunca hay que saber prioritizar y ver tus necesidades emocionales, económicas y de salud antes de tomar la mejor decisión, pero mi consejo: viaja. Cerca o lejos, con la imaginación o en físico. Un día en tu ciudad o en tu casa preparando comida étnica y vistiendo tu ambiente o embarcándote en una aventura. No hay nada más lindo que llenarte de vistas que quitan el habla y que después te llenan de historias durante años.  Buen viaje!




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