Entre las cosas que me ha regalado esta vida, es tener relación con mucha gente por temas de trabajo y entre esas gentes, hay varias con las que he hecho una amistad importante. Hablamos mucho, entendemos la forma "extraña" en la que vivimos, nos preocupan las mismas cosas, nos reímos de lo mismo y acabamos queriéndonos aunque muchas veces no nos conocemos físicamente. He tenido la suerte de sí conocer en persona a varios, después. Y es muy chistoso, porque antes, conocía a la gente e íbamos poco a poco haciéndonos amigos, o no. En estos casos, ha sido del revés. Gente que me contrata viajes ha acabado siendo gente queridísima, guías y gentes a la que les trabajo o que me trabajan a mi...Tengo una lista grande de amigas y amigos que solo conozco por teléfono, correo o whatsapp y a varios he tenido la suerte de irles poniendo cara, ya sea porque los he ido a ver, o ellos han venido.
Una de ellas es @Bea Torres. Nos conocimos por vernos en grupos de redes sociales, porque nos dedicamos a cosas parecidas, empezamos a platicar y la verdad es que me cae de maravilla, tenemos muchas cosas en común: las dos casadas con extranjeros y viviendo en países que se consideran en México "raros" o "remotos". Hemos hecho buena mancuerna para cosas de trabajo y la quiero bien y me gusta platicar con ella. Hemos trabajado cosas fáciles y cosas difíciles. Ella es buenísima consiguiendo cruceros y como trabajó en una línea de lujo y vende varias, siempre me habla maravillas de ellas. Yo tenía bastante mala idea de esos cruceros, porque a los que fui, eran aburridísimos. De esos que consideran "el show" de la noche, una conferencia sobre el ciclo reproductivo de la foca antártica y así . Me parecen de bostezo. Ella me dice siempre que hay de todo, que los hay muy lindos...
Tuve una "primavera", que ni hubo en mi pueblo, porque este año el frío nos duró hasta Mayo y de pronto un buen día amanecimos en pleno verano- pero esa es otra historia- de estrés constante y bastante: entre la pirotécnia geopolítica que nos tocó como siempre alrededor, que me metí a estudiar en la universidad en Árabe y las cosas de trabajo, había días que le decía a Alarís que no me quería levantar porque sentía que me estaba ahogando. Empecé a entender a esas gentes que dicen que padecen de burnout, porque me sentía así, como que el ritmo de vida me estaba consumiendo, pero como dice mi Tía Helga, para atrás ni para agarrar vuelo.
En esas estaba, y de pronto Bea me dice un día, que tiene una cabina gratis en uno de sus cruceros chipocludos y que si la quiero para el 11 de Mayo. Si no sabes, toma nota: el 11 de Mayo es mi cumpleaños. Le dije que clarísimo que sí lo quería, aunque fuera de los aburridos, de los divertidos o de lo que fuera porque un cambio de aires me iba a caer de lujo. Alarís es lo máximo, pero últimamente también anda a tope de chamba, porque se ha metido en varios negocios- esa es historia para otro día porque merece capítulo aparte, estoy muy orgullosa del señor que vive en mi casa, pero también se la ha estado volando con el ritmo de trabajo. Duerme poco, trabaja a todas horas y también de pronto anda "concediendo deseos" porque sin dormir, sin comer y con mil broncas no se puede ser zen todo el tiempo. Cuando le decía que teníamos que tomarnos un break, me decía si, si , pero nunca hallaba cuando. Ahora, has de saber que no puede resistir una oferta. Hay veces que llega a la casa con las cosas más insospechadas porque fue a comprar algo y vió un ofertón y es incapaz de pasarlo por alto, aunque sea algo que ni se le había ocurrido que pudiera necesitar. Imagínate tu, que le digo que tengo un viaje regalado y que si no viene, veo a quien invito. Más rápido que aprisa organizó sus triques y se puso más puesto que un calcetín para ir a la aventura. Para acabarla, teníamos unos boletos de avión abiertos porque íbamos a ir a esquiar cuando empezó la danza gringo-persa, y no nos animamos a volar entre tanto OVNI, o sea que todo se alineó. Bueno, casi. Mi semestre se suponía que terminaba a finales de Abril, pero entre que se atravesó el Ramadán (que no entiendo porque les cayó de sorpresa, si es un evento anual y que todo mundo en este país tiene muy presente), la pascua (misma cosa ) y un par de otras cuestiones, pues resulta que una vez armado todo el plan, salieron con que los examenes finales no terminaban antes de que nos fueramos. Le dije a la coordinadora de la universidad, que ella me había dicho por escrito que si terminabamos y que con la pena, yo no iba a poder ir en esa fecha, que me hiciera los examenes cuando quisiera o pudiera, antes o después. Después, pocos días antes, la aerolínea nos dijo que justo el día que nos íbamos cancelaban el vuelo a Atenas, porque iba vacío y el precio de los combustibles no está para permitirse esas cosas. Después de varios malabares, nos dieron un vuelo vía Estambul para poder llegar a tiempo y todo se volvió a acomodar. El día que nos íbamos, presentando uno de los mentados examenes a los que SI podía asistir, me dice la "Miss"- Cuándo es que te vas? Le dije, en un ratito. Ah bueno, entonces cuando regreses. Todavía le dije: si quiere, écheme los que faltan y de una vez les damos mate. Me dijo que no. Son un desorden, pero así es la vida por estos lares.
Ahora sí, viene la parte mejor de esta historia. Pues volamos a Estambul, llegamos a Atenas la noche entre 10 y 11 de Mayo a una hora infernal. Escogí un hotelito que tuviera recepción 24 horas, porque ahora en Europa les ha dado por la vacilada de que hay recepción en la mañana- ooobvi, porque es cuando cobran a la salida, y un ratito en la tarde y luego se van para su casa. Tuve unos clientes el año pasado, que por suertísima para mí y pésima suerte para ellos, reservaron por su cuenta su hotel. Llegaron igual a Atenas en la madrugada y nunca lograron abrir su hotel o departamento y a las 4 am tuvieron que dar vueltas a ver dónde iban a dormir, lo que les amargó bastante el viaje. Como yo no quería repetir la hazaña, reservé un lugar que si tenía recepción y tenía a un señor encantador y sonriente a esas horas. La gente en Grecia es encantadora. Dormimos un rato, desayunamos rico, nos guardaron las maletas para ir a bobear un rato por Atenas y luego nos lanzamos al puerto del Pireo en tren. Siempre probamos todas las maneras de hacer las cosas para poder decirle a la gente cuando viaja como es, cuánto cuesta, si es cómodo, si no..... Traíamos dos mini maletas de mano porque el vuelo que teníamos era sin equipaje la ida y con equipaje la vuelta porque tenemos la ropa de esquiar en Andorra. Ahora que ibamos a esto tan elegante, empacamos como la japonesita que hace todo taquito para que nos cupiera todo, y hasta una maleta plegable metí en el carry on, porque la compra en Grecia es padrísima. Ahí vamos en el tren. La cosa fue que nuestro (ay si, "nuestro") barco estaba en la terminal más lejos de la estación de tren. Hacía un calorón y ya habíamos caminado por toda Atenas, peero los taxistas no querían un viaje de un kilómetro, querían "buenos pasajeros" que llevar hasta Atenas y no perder su turno en la cola por un aventón de cinco minutos. Pues caminamos hasta llegar a la terminal y listo.
Ahí va todo el chisme: el barco es el Crystal Serenity. Un barcote, del tamaño de los cruceros más populares que suelen traer entre 5 y 8 mil pasajeros, pero a este le caben 700 nadamás. Ya te imaginarás que entonces, los camarotes todos son grandes, amplios, muchísimos de ellos suites, los espacios comunes, lo mismo, no hay colas para nada, la relación entre tripulación y pasajeros es casi de 1:1, la comida es espectacular, una cosa muy, muy linda. Más caro? Ps si. Como en todo, lo mejor cuesta más, pero tampoco es alarmante considerando que es un tipo elegantísimo de all-inclusive. No hay paquetes de bebidas, ni de internet, ni pague aparte el restaurant mejorcito, ni.... tooodo va en el mismo precio . Yo pensé que siendo regalado, nos iban a dar un cuarto interior de los que no tienen ventana y puedes tocar las dos paredes sin estirar los codos. Nooombre ! Era una suite padrísima, con terraza, sala, mesita de comedor, vestidor (siiii, vestidor !) y baño. Mayordomo , sábanas de algodón italiano.... O sea, vida de artista a todo lo que da. Nos habíamos organizado para hacer reservas en los restaurantes, pero al llegar me encuentro con que la directora de ventas para Latinoamérica nos incluyó en su grupo con otras gentes de Brasil y que quería que nos juntaramos con ellos para las cenas todos los días. Pues así le hicimos. Gente muy mona.
Ese día era mi mero cumpleaños y cenamos con ellos, hasta pastel hubo y amenacé a Alarís muchísimo que no hiciera aspavientos porque si se lanzan aquellos a cantar Parabens a vocé! a mi me da un ataque de pánico. Todo bien .
Era un recorrido cortito por las islas griegas y la costa turca. 4 noches. Otros de esos amigos y conocencias con las que trabajo y platico mucho, estaban en dos de esas islas y nunca los había visto. Jason en Patmos que nos hizo un tour increíble de la cueva del Apocalípsis, el monasterio de Patmos y nos llevó a todas las playas y recovecos, a comprar el queso de cabra especial que hacen ahí y que Bea me había recomendado y nos hizo pasar un día de lo más lindo. Cuando volvimos al barco, el mayordomo - un hindú muy acomedido pero bastante poco efectivo, no nos había traído la ropa que según el nos iba a planchar diario. O sea que nos fuimos a cenar elegantemente arrugados. El barco tiene un restaurante italiano de Max Alajmo, el chef más jóven del mundo en recibir 3 estrellas Michelin. Ya te imaginarás la cena. Un espectáculo y la gente amabilísima, simpática. Cuando terminamos de cenar, salimos a la cubierta y estaba uno de los chefs, junto con el director de reservaciones de restaurantes, fumándose unos puros. Nos sentamos a cotorrear con ellos, nos contaron sus aventuras para pasar con el barco desde India- donde habían terminado una "vuelta al mundo"- al Mediterráneo, enmedio de todos los líos actuales y con una tripulación de nacionalidades variopintas, entre ellos algunos que sus gobiernos les prohibieron terminantemente pasar por el canal de Suez. No te pones a pensar en tantos inconvenientes - algunos de proporciones trágicas y terribles y otros como este, nadamás molestias y gastos- que los chistecitos que organizan las ambiciones políticas y económicas de algunos tienen sobre millones de personas y su vida diaria.
En Bodrum lo tomamos con calma porque tenemos la suerte de tener Turquía muy cerca y de conocer muy bien. Si turisteamos un poco, hicimos algo de shopping de cosas que aquí en pueblo quieto no encuentras tan fácil, si fuimos al Castillo y al Mausoleo de Helicarnaso. Yo sé que en Turquía tienen tanta historia y tantos sitios que no se dan abasto para tener en condiciones todas las joyas históricas que hay, pero es una pena que una de las maravillas del mundo antiguo esté en el estado de abandono en el que está. El señor que vive conmigo, entre sus nuevas actividades, hace sistemas inteligentes y aplicaciones increíbles, o sea que esperen la nueva sorpresa que vamos a hacer para que puedas apreciar sitios como estos, sin necesidad de estudiar antes un doctorado en historia. En @Nouwacor, hacen unas cosas que hasta hace poco se creían de ciencia ficción. Ya verán pronto. que con una combinación de realidad aumentada y conocimiento se puede ver lo que físicamente está en pedazos, como era en su momento. Para mí que soy super nerd y me encanta saber y conocer todo el mundo, es un sueño que ahora es posible.
Nos dimos la tarde para disfrutar el barco: la alberca, el jacuzzi, el spa. Comer unos bao buns de miedo en el Beefbar. Nos dimos unos masajes como de príncipes y lo pasamos bomba.
Creta es un lugar que desde hace años tengo en mi lista - que has de saber que es infinita porque todo quiero y donde tengo otra amiga, una guía buenísima. Nos organizamos para que su chofer de confianza nos llevara a Spinalonga, un viejo fuerte veneciano en una mini- isla, que fue también un leprosario y que tiene alrededor unas playas divinas. El chofer mandó a una de sus hijas- es bien curioso que en Creta trabajan muchísimas mujeres en profesiones que normalmente en otros sitios de Grecia suelen trabajar hombres: de choferes, en seguridad, en construcción.... bien por ellas. Luego nos encontramos con mi amiga la guía, con muchísimo gusto. Fue una gran sorpresa, porque su foto de perfil es como de hace 30 años y llegó en moto. Un tour increíble del palacio de Knossos, que como lo suelen hacer los buenos guías en Grecia, iba entretejido de todos los mitos y leyendas: el rapto de Europa, Dédalo, el laberinto del Minotauro.... padrísimo.
Para despedirnos del barco, cenamos en el Umi Uma, de Nobu Matsuhisa. Alarís pasó años haciéndome caras de asco cuando yo comía sushi, porque obviamente en su país de desierto, comer pescado crudo es impensable: uno, no hay pescado casi y dos, no se come nada crudo porque hasta hace pocos años, era firmar tu sentencia de muerte, con los calores de esta tierra. Le costó muchos años de verme gozar la comida japonesa para finalmente atreverse. Ahora es un enamorado del sushi y sufre como perro en eje vial porque en Jordania no hay mucho por lo mismo de que habiendo poco mar y poca costumbre, hay poco pescado, si bien la gente se está empezando a abrir al goce de la comida nipona. El Italiano había sido impresionante, pero este es una locura. Además nos atendió un mesero que de haber podido, me lo traigo a mi casa.
Mis respetos para la gente que trabaja en cruceros. Se ponen unas matadas locas, en los que además dobletean y tripletean trabajos. A veces la bailarina atiende la biblioteca en la tarde y el sommelier ayuda también de host en los desayunos y siempre sonrientes, siempre amables, haciendo a los viajeros sentirse como en su casa y sin descansar durante meses.
Eso además de todos los lujos chicos y grandes, siento que es la gran diferencia en esta naviera. La gente que tienen. No hubo uno que no fuera amabilísimo, sonriente, buenísimo en su o sus múltiples trabajos. Tienen en estos barcos también un programa fuerte para viajeros solos. Más y más hay gente que le gusta viajar y que o no tiene con quién o disfruta darse un espacio sin amigos o familia para descansar, conocer gente nueva y recargar pilas. En Crystal lo hacen fácil porque si quieres convivir, hay actividades para los que viajan solos, y si no quieres puedes darte un viajezazo completamente a tu gusto.
Tienen muchas opciones de cabinas comunicadas o juntas, algunas adaptadas para sillas de ruedas en el centro del barco para que tengan menos movimiento, cerca de los elevadores y sin nigún desnivel. No había casi niños. Si tienen kids club y los niños son bienvenidos, pero por la época del año y por el tipo de barco, casi había puros adultos. Nosotros lo agradecimos, porque yo tengo una teoría personal, que a lo mejor es una locura, pero SIEMPRE que viajamos en avión nos tocan niños al lado, adelante o atrás. Siempre. Mi teoría es que ven a una mamá sola con dos o tres huercos y que los ponen cerca de adultos que se ven físicamente capaces de ayudar en una emergencia y nosotros tenemos la suerte o la desgracia de tener ese perfil. Entonces no hay vuelo que no nos toque el mocoso berrinchudo al lado o el intensito que nos patea la riñonera todo el viaje. Agradecí muchísimo no tener niños cerca esta vez. Me encantan los niños, pero me urgía descansar .
Crystal tiene dos barcos ahora, el Serenity y el Symphony y en 2028 van a inaugurar el tercero. Los van moviendo por todo el mundo, con itinerarios en Alaska, Sudamérica, Caribe, Europa, Lejano Oriente, India, Polinesia, Australia y Nueva Zelanda. Para el que quiere un viaje más corto, se puede, para el que quiere una vuelta al mundo en varios meses, se puede también.
Tienen casino chiquito, clases de baile, salones privados para celebraciones especiales en donde te pueden hacer un menú a medida o mezclar platos de los diferentes restaurantes buenísimos; tienen shows muy buenos, fiestas... casi todo lo que tienen los cruceros más grandes, pero todo sin gentíos, todo personalizado y de una calidad muy diferente. He de confesar, que si me convencieron y que ahora entiendo porque mucha gente que viaja con ellos se vuelve fiel a la marca y regresa muchas veces.
Terminamos en Atenas y como originalmente íbamos a llegar directo al barco, nos quedamos una noche más, para ver a otra gran amiga, La Guía Griega. Lo pongo con mayúsculas porque es, sin duda, la mejor guía con la que he trabajado nunca. No dicho por mí. Cientos de viajeros me han dicho " Todos los tours que nos organizaste, buenísimos, pero esa mujer, es una bomba. El mejor tour de mi vida". Es fuera de serie y es uno de estos regalos de la vida, que tengo el privilegio de tener como amiga. La fui a ver hace unos años y a regalarme un tour con ella. Luego ella vino con su familia a Jordania y ahora no volví a hacer tour- voy a ir en Septiembre con mis amigas, y claro que vamos a ir- , pero si me regaló un ratito para platicar y tomarnos un café, aunque se que vive ocupadísima siempre. Fuimos a que Alarís conociera la Acrópolis, pero él no es de tantas historias, a el le gusta ver y sentir los lugares más a su aire. Comimos rico, compramos cosas padres, bobeamos por toda Atenas y nos fuimos a casa con nuevas pilas, habiéndonos dado un espacio para disfrutar y disfrutarnos, para desconectarnos un poco y si trabajamos, pero desde unos días diferentes de más paz, más tiempo y llenándonos de recuerdos y cariños.
Mi cumpleaños fue muy celebrado y no pude haber estado más consentida y más contenta. Gracias a todos los que lo hicieron posible, a los que se hicieron presentes con una llamada, un mensaje, un ratito. Gracias a mi Alarís por ser mi compañero, porrista, "conejo" (como los de las carreras que jalan a la gente para que termine la carrera), y mi puerto seguro siempre, a mi familia, a mis amigas de siempre, de ahora, de lo que venga. Gracias @Bea Torres y @Excelencia en Cruceros por hacerme la mejor fiesta posible, a @Lilian Gutiérrez y @Mari Jose Arenas que son el mejor equipo y que cargaron con lo tupido para que yo pudiera disfrutar tanto.
Gracias !
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