martes, 17 de abril de 2018

LAS PERRAS DE MI FAMILIA
Momento. Primero lo primero. No me estoy refiriendo a mi parentela, que en general son finísimas personas. Me refiero, realmente a los canes de género femenino que tienen mis parientes. Me dio por platicar sobre ellas porque estas perritas tienen personalidades sumamente bizarras. Dios los crea y ellos se juntan?  No creo.
La Bruja Del 71
Mati, mi hermana es una de las gentes más monas del mundo. Hasta hubiéramos pensado que era recogida de no ser porque no niega la cruz de la parroquia en lo físico, pero tiene un carácter de lo mas lindo, es amable, cariñosa y muy educada. Su señor esposo es también encantador. Entonces, su mascota ha de ser su sacrificio de cuaresma o algo así. Tienen una perrita Shiba Inu. No se si tu seas muy culta, pero yo hasta hace unos años desconocía completamente esta raza de perros. Son de origen japonés. Físicamente son guapos, se parecen a un Akita, pero de tamaño chico-mediano, lindos. Pero de carácter….. Son idénticos a los gatos. Ya ves que los gatos no se creen mascotas, creen más bien que el ser humano es su mascota y existe para atenderlos. Pues, haz de cuenta. Esta niña nació creyéndose princesa y no hace el favor de juntarse con cualquiera. No hace fiestas como cualquier perro y ganarte su confianza te puede costar un ratote y no creas que una vez que te la conquistaste después de días de hacerle la barba y ofrecerle comidas prohibidas ya te la echaste a la bolsa. En cualquier momento decide que ya le diste flojera y lo mismo te manda por un tubo o te da una mordida, nomás por no dejar. La tragedia que le sucedió a la princesa es que la destronaron. Gacho. Primero, Mati compró otro perro de la misma raza, pero curiosamente, este sí salió con carácter de perro y es a todo dar. Entonces, la Bruja del Setenta y Uno, se tuvo que alivianar un poquito porque ya tenía competencia y nadie le iba a estar haciendo la rogona, habiendo un compadre simpático cerca. Y luego, para acabarla tuvo un bebé. Uuuuy.  Las cosas cambiaron todavía más. Los paseos largos para que la princesa fuera al baño lejos de su casa, porque como se iba a dignar a ensuciar su hogar, se limitaron por cuestiones de tiempo. La comida a base de carne cruda que recibían por correo congelada y preparada en especial cambió por croquetas secas a instancias del pediatra y el tiempo que se le podía dedicar, de pronto se redujo mucho. Fui de visita por esas fechas, a conocer y disfrutar a la bebé y la pobre Bruja, estaba cambiadísima. Hombre, humilde nunca se volvió. Seguía creyendo que los seres humanos éramos sus súbditos, pero nos tenía más paciencia. En la mañana, se me plantaba enfrente y me miraba con cara de “A ver cuándo te vas a dignar ver qué hace falta. No he salido.” Luego volteaba a ver su plato y me volvía a ver con cara de disgusto. El otro perro, como perro normal, brincaba a saludar, iba hacia la puerta, hacia ruidos para pedir de comer. Ella jamás. Es una princesa. Total iban de paseo, hacían lo que tenían que hacer. La Bruja alguna vez le tiró la mordida a una niñita que la quiso acariciar, sin hacer caso a mi NOOOOO! Que vergüenza, pero no hay que andar acariciando perros nada más porque se ven lindos. A saber que lleven en su corazoncito. Al llegar de regreso a la casa y ponerles comida y agua, la princesa veía las croquetas y me volteaba a ver con cara de: “Es en serio?”  Se sentaba frente a mi y me miraba fijamente como queriendo telepáticamente hacerme cambiar de opinión y rectificar el despropósito de haberle dado esa comida tan horrible.  Ya cuando veía que no había de otra, iba y se comía un poco, pero con cara de displicencia.
A cada rato está “castigada”, porque mordió a su dueño, le gruñó a Mati o a la bebé o hizo alguna de las suyas. Pero es su naturaleza, ni hablar.
Trípoli
Mi otra hermana Eb, tiene una perrita adoptada a la que yo llamo Trípoli, no en referencia a la capital de Libia, si no a que es tripolar. No bipolar, lo que le sigue. Esta perrita la recogió mi sobrina y la adoptó la familia de mi hermana. No sé si el carácter orate le viene por el abandono, o la abandonaron por orate, una familia menos paciente o con un humor menos negro que la familia de mi hermana. Ah, porque Eb y sus hijos no viven en negación, no señor. Están completamente conscientes de que la Trípoli está loca de remate y eso les divierte enormemente. Por ejemplo, llegas a su casa y la perrita corre a la puerta como cualquier perro normal, saluda, investiga a las visitas y parece contenta. Te sientas a platicar y se sienta junto a tu silla. Equis. Y de pronto, sin que hayas cambiado de posición, de tono de voz, de actitud, sin que haya sucedido nada que pudiera parecer alarmante, se pone como fiera. De la nada. La posee el demonio y se convierte en Cujo. Comienza a ladrarte furiosa y a tratar de atacarte. Pasados unos minutos se vuelve a sentar al lado tuyo como si el episodio de odio no hubiera sucedido. Mi hermana y sus hijos se ponen malos de risa, ante la perplejidad de cualquier visita. Tiene juguetes y de pronto tiene ataques de ansiedad por ponerlos todos en el lugar más alto que pueda y hace unos esfuerzos tremendos por lograrlo, siendo que es de talla más bien chica.
Recientemente, en unas vacaciones, mis hermanas fueron a quedarse a casa de mis papás. Eb trajo a Trípoli. Yo me moría por preguntar como se había portado. Sabía que el potencial de desastre era alto.
Cuando se fueron, como no queriendo la cosa le pregunté. Me dijo: “Fatal”.  Y yo, como mis amigas cuando mi papá me regañaba. ¿Cómo fatal? ¿Pero qué hizo? Me moría de ganas de carcajearme de las historias de horror. Me dijo toda triste: Mordió a mamá, a Mati y a su hija. Y mi mamá, que nunca fue de perros dentro de la casa pero que ahora hace grandes esfuerzos por sus “nietos de cuatro patas”, dijo, “No quiso ser linda, aunque quisimos que estuviera adentro y todo…..” Muy triste mi pobre madre por la incomprensión de la ingrata….
Hoover
            El Islam considera al perro un animal sucio y en general la gente no es mucho de tener perros. Los pastores los tienen para cuidar los rebaños y por ahí de repente en Amman ves algún perrillo de mascota, pero es raro. A Alaris le gustan y cuando fuimos a México se dio vuelo con una Bulldog Francés que tiene mi hermano. Se adoraron mutuamente en cuanto se conocieron y ahora la extraña y suspira por ella en Instagram. Quién diría….Le dice La Hoover, porque se come lo que sea a velocidades vertiginosas. Es una perrita muy feliz, le encanta jugar, comer de todo y salir a dar la vuelta. Se cansa pronto, porque es de patas cortitas y como buen “chato”, no respira muy bien . Las cosas que hacen ruido y los otros perros le causan terror y una vez que los ubica, aunque estén apagados o lejos, los mira con recelo y les ladra. Por ejemplo a la secadora de pelo o a un drone.
            Mi otro hermano siempre fue muy perruno. De momento, está recién casado y tiene los perritos que tenía su esposa de soltera nadamás. A ver con que rareza sale, porque con el récord que lleva la familia, seguro va a ser algo con personalidad.
Salam!


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sábado, 14 de abril de 2018

MIS VECINOS, SIRIA
Mi hijo hoy en la mañana me dijo muy angustiado que me regrese a México, lo mismo otros parientes. Todo por los recientes y tristes eventos en Siria. Les platico lo que se ve y se siente aquí porque la perspectiva cambia con la distancia desde donde se miran las cosas. Se acuerdan hace muchos años de una película de Dustin Hoffman, Wag the Dog, sobre como se maneja la información para hacer a la gente creer lo que sea? Pues si es verdad que lo que está sucediendo en Siria es horrible, pero también es cierto que hay muchos intereses económicos y que la información se maneja a conveniencia de los gobiernos que quieren justificar sus actos. A poco creen que Estados Unidos se mete a resolver conflictos ajenos nada más por buena onda? Y Rusia también? Claro que no. Primero cocinaron todo este show de ISIS para tener un buen pretexto y luego se están peleando las migas de lo que queda de Siria, después de instigar la desestabilización del país para tirar al gobierno porque se quieren quedar con ella, porque es una posición militar y comercial sumamente estratégica. Cuando hay cates en algún país sin petróleo, sin algún mineral esencial y sin salida a algún mar importante, ni quien se meta, pero si es Kuwait, o Siria, de volada hay que meterse. Por algo será…. Yo en lo personal no he estado en Siria, pero si he tenido oportunidad de tener contacto con muchos refugiados aquí y con mucha gente que trabaja directa o indirectamente con ONGs que se dedican a tratar de solventar su situación. Hace un par de años, cuando vine por primera vez a Jordania, fui a un partido de futbol en Irbid. Jugaba México contra Jordania. Obviamente el estadio estaba a reventar de jordanos y solamente habíamos unos pocos mexicanos, eso sí, con una porra prendidísima. Luego supe que el estadio estaba tan lleno por dos razones, una, había asistido el tío del rey y a la gente acá le fascina ver a la familia real y además, el gobierno llevó a todos los niños del campamento de refugiados sirios que está en Irbid a ver el juego. Esto lo supe cuando terminó el juego. Siendo que México ganó por goliza, la gente de seguridad nos pidió a los mexicanos que esperáramos a que se vaciara el estadio antes de salir para evitar algún problema. La gente es muy apasionada del futbol en Irbid y aunque Jordania es un país seco y no se consume alcohol en los sitios públicos, prefirieron ir a la segura. Cuando salimos, estaban todos los niños sirios esperando sus camiones. Muy lindos nos dijeron Mabruk! (felicidades). Se veían contentos y en bastante buen estado físico y de salud. No se veían sucios ni harapientos, cosa que me dio gusto. Hay dos campos grandes de refugiados cerca de Irbid. Uno en Irbid mismo y el más grande, Al Zatari, en Mafraq, una ciudad cercana. Irbid es una ciudad grandecita en el norte de Jordania, muy cerca de la frontera con Siria, de los Altos del Golán. Alrededor de Irbid hay varias pequeñas aldeas y en una de esas vive la familia de Alaris. Solamente un valle separa a Kharja de Siria, se ve perfecto e incluso se alcanzan a ver las montañas del Líbano.
                                                         Campamento Al Zatari
 Desde aquí, las historias se viven diferente. En México mis tías oyen que un coche bomba explotó en la frontera Sirio-Jordana, mientras que yo que voy casi todas las semanas, no veo ningún desaguisado, si bien de repente si se oyen bombazos a lo lejos. La primera vez, dije: “Va a llover”. Me voltearon a ver con cara de “cosita” y me dijeron, no mijita, son bombas. También cuando en México y en Facebook salían imágenes de ríos de sangre en Damasco, una chava me enseñó fotos del fin de semana que había pasado allí, todo en paz. O sea que si, mucha información era exagerada.
 Si hay millones de refugiados aquí en Jordania, oficialmente como dos millones y medio. Muchos, que contaban con algo de recursos y que salieron un poco más prevenidos viven fuera de los campos. En los campos en la frontera vive la gente que salió corriendo sin papeles ni nada, y que está esperando volver en cuánto pueda, de hecho muchos hombres van y vienen, pues pelean en las guerrillas. Vienen a los campos a ver a la familia, a escapar un rato de la guerra y luego vuelven. Los campos empezaron chicos y muy abiertos, con acceso a quien quisiera ayudar. Hoy en día, Al Zatari es un monstruo de ciudad. Ya no es fácil ir, el acceso está restringido, aunque uno quiera ayudar y es un gran problema económico para Mafraq y las poblaciones cercanas. Resulta que a toda la gente que vive en el campo se les dan materiales de construcción y despensas básicas, a cuenta de varias ONGs internacionales. Pero como muchas veces sucede en este tipo de situaciones, existe un mercado negro enorme y una mafia dentro del campo que revende todas estas cosas en vez de que se usen para la gente. Esto hace que los comercios de las poblaciones cercanas las pasen canutas, pues no pueden competir contra los productos regalados, que la gente vende por debajo del costo. Por este motivo, la gente local que primero recibió con los brazos abiertos a los refugiados, empiezan a resentirlos un poco, pues les hacen la vida difícil.
 Hace unos meses en el norte se empezó a hablar de la reconstrucción de Siria. Se rumoraba que el conflicto ya estaba por terminar y que iba a haber mucho trabajo para las constructoras. Justamente entonces, fue cuando empezó a ponerse fea la cosa otra vez. Las grandes potencias empezaron a pelear por lo que queda de la pobre Siria y como siempre, la gente que ni la debe ni la teme es la que está pagando los platos rotos.
 En el pueblo de la familia de Alaris, ha habido ataques de perros que vienen de Siria. Estos perros se han acostumbrado a comer carroña humana y cuando pueden atacan niños. Un síntoma más de los horrores de la guerra. Por otro lado, ahí hay una fundación de la que ya les he platicado, Al-Ruman. Se dedican al empoderamiento de la mujer en el medio rural y a ayudar a las mujeres refugiadas a ocuparse y a ganar algo de dinero aprendiendo costura, a elaborar jabones y velas y a tejer con plástico. A esto último me tocó enseñarlas a mí, gracias a lo que aprendí en México en Tejiendo Tapetitos. Hicimos tapetitos, canastos para la ropa sucia, forros para macetas, y sirve que le dimos uso a las miles de bolsas de plástico que hay aquí en Jordania.
 Ahora que entré al nuevo colegio, una de mis compañeras es una australiana que se dedica a dar terapias de escucha a gente con estrés post-traumático. Por cuenta de varias ONGs trabaja con varias organizaciones para refugiados y los escucha mientras hablan de sus cuitas, pues gran parte de la pena de esta gente es la soledad. Además de que lo han perdido todo, sienten que nadie los oye, y entonces Lexie se dedica a oír y la cosa es tan grave, que la ONU le paga para que viva de eso. Otro compañero, tiene un centro que se dedica a coordinar esfuerzos de ayuda. Por ejemplo vienen grupos de Doctors Without Borders y los organizan para que vayan a los campos a vacunar gente, a atender urgencias, a ver enfermos crónicos. Dan terapias, enseñan idiomas y oficios. Sucede que mucha gente salió volada y perdió su forma de vida usual y entonces, por ejemplo, una señora elegante, tipo señora de Las Lomas, hoy que ya vendió sus alhajitas, no tiene nada y tiene que aprender a coser para ganarse la vida, porque ya no hay trabajos de dependienta en joyerías y así y esos trabajos en general, además, son de hombres y las mujeres sirias son muy conservadoras, muy de su casa. Gran labor del Hope Center donde se busca cubrir todas las necesidades del día a día de los refugiados. Su director es Uruguayo-Brasileño y está aprendiendo árabe a vapor, trasplantó aquí a sus hijitas y su mujer, que también están aprendiendo a vivir en un mundo nuevo, todo por ayudar al prójimo. Guau.
En Amman hay muchísimos refugiados, no solamente sirios. Sudaneses, palestinos, iraquíes. Jordania es famosa por su hospitalidad y para acabarla está rodeada de vecinos conflictivos que a cada rato desbordan gente necesitada de alguien que los reciba. Obviamente ahora, los sirios son el primer lugar en número y en precariedad de su situación, pero en organizaciones como el Hope Center, se ayuda por igual a todos.
 Vivo muy cerquita de la Agencia para Refugiados de la ONU, a donde todos los refugiados van a gestionar la obtención de visas y residencias permanentes en otros países. El edificio da a una avenida importante y detrás tiene un terreno grande vacío. En el terreno siempre se pueden ver niños jugando y gente esperando. Como siempre hay mucha gente allí, los camiones hacen parada. Cuando quiero ir al centro en camión y voy a esperarlo ahí, la gente me ve extranjera y creen que trabajo en la ONU. Siempre en el camión me platican sus historias, me enseñan sus papeles, sus fotos. Por un lado, se me parte el corazón de ver como esta gente tuvo que dejarlo todo. Me cuentan que su hija es médico, me enseñan fotos, que su esposo ingeniero, que vivían en tal sitio, que quieren ir a Suecia, tal vez a Australia. Por más que les digo que no trabajo allí y que no les puedo ayudar, me siguen platicando. Igual, como dice Lexie, ya que empiezan, sienten alivio al encontrar quien los escuche. No lloran, no se quejan. Exponen las cosas como son. Me impresiona también su resilencia. Como en lugar de llorar lo perdido, están viendo como hacerse una vida nueva y tratando de recomponer su situación con lo que les queda, de manera honesta. Las mujeres sirias, si son musulmanas, en general son muy conservadoras. Se cubren mucho, muchas usan burqa, pero en general son gente culta y de gran corazón. Por la vestimenta parecieran tímidas, pero no lo son. Con las que he tenido oportunidad de compartir, son platicadoras y abiertas. Las cristianas no son de burqa, pero también son gente muy conservadora y del mismo estilo.

¿Qué podemos hacer? Claro que podemos aportar dinero, libros, medicamentos. Si somos más entrones podemos dar clases de oficios o ayudar en algún sitio como el Hope Center. Podemos rezar por Siria y podemos tratar de presionar a nuestros gobiernos para que reciban a los refugiados, pues necesitan tener a donde ir. Pero principalmente podemos formarnos un criterio firme y una manera de pensar impermeable a las manipulaciones que pretenden polarizar las opiniones, creando odios basados en diferencias de raza y credo, que dan lugar a estos estropicios y en los que solamente ganan unos pocos, que ya de por sí eran poderosos y pierden muchos. Y perdemos humanidad a medida que lo seguimos condonando y nos quedamos de brazos cruzados porque “esa gente”, no es la nuestra. Si es. Son gente igualita que nosotros, que también tenía planes, tenía familia y tenía futuro y hoy no tiene nada más que esperanza.
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viernes, 13 de abril de 2018

DE GUIA DE TURISTAS Hete aquí que de repente la armo de guía de turistas. Alaris trabaja de modo independiente en todo lo relacionado con el turismo, como chofer de turistas, organiza y vende tours, renta coches y camiones para turismo y quién sabe que tantas cosas. Yo a veces lo acompaño en calidad de guía de turistas. No cobro lo que cobra un guía “serio”, porque me encanta ir al mitote en vez de quedarme sola en Amman y me encanta ir a los lugares bonitos, aunque ya conozca y platicar con la gente. Entonces cobro menos por darme el gustazo, y mis entradas a los lugares, que como residente son baratísimas y listo. Estoy aprendiendo a hacer itinerarios también dentro de Jordania e Israel y acabo de entrar a trabajar a tiempo parcial en una agencia de viajes local para agarrar más callo y experiencia en estas cosas. Para saberle a la logística de grupos grandes, para calcular los precios y hacer las reservas con descuentos, etc. Armo viajes padrísimos, según el gusto, el tiempo y el presupuesto de la gente dentro de Jordania e Israel. Que quieren viajes ultra religiosos? Hay. Que quieren viajes en francés, super tranquilos con tres días en Petra y tres días en Aqaba para tostarse al sol, pues también hay y así. Los mexicanos en general nos cocemos aparte. Nos gusta todo y por su orden. De playas, no mucho, tenemos mucho mejores, pero conocer todo lo demás que se pueda a paso veloz, como no.
He organizado varios viajes para mexicanos en los que hemos trabajado juntos Alaris y yo y la verdad es que lo he pasado bomba siempre. He tenido la suerte de que me ha tocado trabajar con gente muy linda y entonces “mi día en la oficina” se convierte en un paseo con amigos por unos lugares increíbles. Los llevo a las ruinas, a ver el amanecer en camellos, a flotar en el mar muerto, a comer comida local. Ya conozco Jordania muy bien, físicamente y además me he dado a la tarea de estudiar mucho sobre su historia, sobre la cultura, sobre los lugares turísticos y las cosas que hay que ver, entonces mientras Alaris se dedica a organizar las “movidas” como le llaman aquí, ver como transportar a la gente de un lado a otro de la manera más eficiente, evitando el tráfico, checando que tengan oportunidad de ver cosas bonitas en el camino, que haya paradas de baño a tiempos razonables, y demás, yo me dedico a platicar, que es lo mío. Le platico a la gente lo que quieran saber acerca de lo que ven, acerca de Jordania en general, del régimen monárquico, de cómo son las cosas aquí, y de lo que a cada quién le interese, ya sea comida, compras, cosméticos del mar muerto, lugares sagrados, etc.
Ya en los sitios turísticos, Alaris usualmente nos deja en la mera entrada y yo me bajo con la gente y los acompaño. Si quieren un guía local profesional se los organizo, pero usualmente prefieren ahorrárselo porque cobran una lana, y que los acompañe yo. Yo feliz. No puedo decir que vengo de guía, porque hay un sindicato de guías al que todavía no pertenezco y que me mandaría linchar si vieran que les estoy bajando chamba, que tampoco es el caso, ofrezco un servicio distinto, digo yo. Así acompaño a mi gente y les voy platicando acerca de los lugares y según sus gustos, sus intereses o sus niveles de energía hacemos la visita tan corta o larga como quieran. Hay quien solo quiere pasar por las cosas más importantes y rápido y quién quiere subirse hasta la última piedra . Según el sapo, la pedrada. Llevo además siempre una cámara buena para tomarles fotos a mis gentes y a los lugares y también les tomo con sus teléfonos si quieren. Hace poco tuve la suerte de llevar a una pareja mexicana, que son una gozada. Venían con poco tiempo y querían aprovechar al máximo. Les propuse llevar un picnic para comer algo rápido dentro de Petra y así tener tiempo de subir a todos los rincones del sitio arqueológico. Les pareció muy bien. Así, llevé una mochila-hielera con quesos, jocoque, pan, zatar, fruta y tortilla de patatas y nos sentamos en una piedra a comer entre la visita a los altares de sacrificio y la subida a las basílicas. Hasta tuvimos un invitado extra. Un niñito beduino se unió y lo invitamos a comer con nosotros.
Es un trabajo agotador porque te levantas temprano a preparar el picnic, los impermeables por si llueve, tu maleta que tiene que ser chica para que quepa la de los turistas, pero igual tienes que llevar de todo, no es cosa de andar mugrosa. Luego vas en la carretera todo el tiempo alerta. A lo mejor las visitas se duermen un rato, pero nosotros vamos todo el tiempo pendientes de lo que se les ofrezca- Alaris ni modo, tiene que ir pendientazo de la manejada y de si alguien necesita o quiere algo y encima aprovecha los tiempos muertos para organizar a sus gentes-, yo aprovecho cuando se duermen para editar las fotos y mandárselas a sus teléfonos y afinar algún detalle si se les ocurrió algún cambio o pidieron alguna cosa extra en el siguiente lugar y coordinar otros viajes con la oficina. En general, son itinerarios de varios días, porque la gente viene con poco tiempo. Entonces se hace Petra, Wadi Rum, el Mar Muerto y Jerash y Amman o Ajloun en tres días por ejemplo. Generalmente, un guía normal te lleva a tu tour y te deja en tu hotel y en la noche te organizas tu para lo que quieras, con un taxi. Nosotros generalmente, si la gente nos cae bien ofrecemos llevarlos a cenar, a conocer la ciudad de noche, de compras, a cocinar si quieren, a los helados sirios, o a lo que pidan si es razonable. Entonces claro que cuando acaba el viaje quedo feliz pero completamente agotada y el pobre de Alaris también. Dice que cuando va solo o con un guía “normal”, lo dejan en santa paz y descansa bastante más, pero también se divierte bastante menos. Ayer ya me andaba invitando de contrabando a acompañarlo al sur otra vez con una pareja de viejitos franceses, que dice que son como de bajas revoluciones. Estuvieron aquí hace unos días, luego se fueron a Israel y ahora volvieron para conocer el sur. Le dije que no me tentara, porque me tocaba ir al colegio y ya había faltado la semana pasada por andar de gira. Si no, me hubiera encantado pegarme a su plan, sirve que practico el francés con los señores. Me gusta andar de pata de perro. www.ejoy-jordan.com jordantours.com visitmexico.com

lunes, 9 de abril de 2018

SOBRE EL DEBATE DE LA LACTANCIA.....

SOBRE EL DEBATE DE LA LACTANCIA….

Una vez, desayunando en el restaurante de un hotel buenazo en Nueva York, en la mesa de al lado había una pareja con un niño como de dos o tres años. El chavito estaba jugando con un iPad. De pronto la señora, era rusa, lo llamó, se sacó una pechuga gigante, le quitó el iPad y procedió a lactar allí mismo, sin más. A varias gentes se les atoró el desayuno y se les salieron los ojos.
En otra ocasión, había ido yo a dar una conferencia a Acapulco. En el avión de regreso me tocó al lado una señora con un niño de unos dos años. No traía pañalera visible ni ningún juguete por ningún lado. Yo pensé que iba a ser el vuelo del terror. Un niño que no se entretiene seguro se pone intensito, y uno que culpa.  Le saqué las revistas del avión porque por supuesto empezó a dar lata y la mamá con cara de estar hablando con la Vírgen. Tiró las revistas y de plano empezó a llorar. Pues la mamá se sacó por debajo de la playera una pechuga kilométrica y desde su asiento de pasillo se la puso a modo de chupón al huerco para acallarlo, que venía en el asiento de al lado. No es broma.


Vengo de una familia en donde la lactancia se acostumbra y es vista como muy natural. Hombre, no al extremo de la rusa y la acapulqueña, que si se pasaron un poco. Tampoco, pero si de darle de comer a un bebé tapadas con un chal, sin enseñar nada, pero sin tenernos que pasar la vida guardadas. Entiendo también que hay gente que considera la lactancia una pesadilla personal o una grosería para los demás. Cada quién. Creo que biológicamente es la mejor opción para madre e hijo durante los primeros meses del bebé, pero también creo que si es un tormento para cualquiera de los dos, hay unas fórmulas buenísimas y más vale un biberón feliz, que una lactancia sufridísima y tampoco creo que haya que hacer un manifiesto si lo haces o no. Es una cosa personal. Yo le di pecho a mis hijos un buen rato, hasta que uno de ellos se asomó debajo del trapo donde estaba tapado y le tiró el agarrón a un Garibaldi que se estaba comiendo mi mamá y luego se regresó a lo que estaba haciendo. A sopear a una taza, joven! A sus 9 meses se ganó un fin de semana VTP en casa de la abuela para que yo me cortara la leche sin discusiones. Una de mis hermanas, una vez en una fiesta, se fue al cuarto de la anfitriona a darle de comer a su bebé que tenía como un mes. De pronto entró al cuarto un niño como de tres años y con los ojos como platos le preguntó qué le estaba haciendo al bebé. En la torre! Pues le estoy dando de comer. Coooomooo? Asiiiiii?? Si. Que tus perros no han tenido perritos? No has visto? Y con cara de horror le dijo: Si, pero nosotros les damos pollito. Jajajajaja.
Eso en México. Imagínate en un país musulmán.

En países donde las mujeres enseñan solo las manos y la cara, si eso, porque las que usan burqa, ni eso, obviamente la lactancia en público es una cosa impensada. Aunque se taparan, solamente el hacer que alguien pudiera pensar en qué estás haciendo, con qué partes del cuerpo es suficiente para ser algo prohibido.

El otro día acompañé a Ummi a visitar a una sobrina que había tenido un bebé. Llegamos, saludamos y nos pasaron al salón, a los típicos sillones chaparritos. El bebé estaba allí, acostado en uno de los colchones que son sillón. Aquí se acostumbra cargar a los bebés poco. No sé si por el calorón que hace en verano. En vez de acunar a los niños en brazos, la gente estira las piernas en los sillones chaparros, se pone una almohada sobre la zona de los tobillos y ahí arrullan a los niños. Cuando se duermen, los pasan al sillón o a una cama.  Esta chava, alivianada, nos dejó cargar al bebé y nos ofreció un biberón para darle cuando se empezó a poner inquieto. Solo jugó con la botella, se ve que no quería eso, pero habiendo visitas, la mamá no podía hacer otra cosa. Después de un rato se  fue a la cocina, con todo y niño y yo creo que le dio de comer allá, porque regresaron los dos tranquilos. Trajo el té tradicional del postparto aquí, que no se porque no solo toma la parturienta, sino también las visitas, y es horroroso. Es té de canela muy cargado, con mucha azúcar y nuez de castilla en pedazos adentro. La cáscara de la nuez de castilla hace que sepa amargo. Peor que jarabe para la tos. Se acostumbra por supuesto que también te den café, té normal y dulces o chocolates. Cuando te ofrecen los dulces, tu tomas uno y pones en el platón un dinerito, que es tu regalo para el bebé. Ya los papás le compran lo que haga falta.
Otra vez, estábamos en una casa, de visita puras mujeres en la sala. Una de ellas traía una bebé. Le dio una botella, pero al cabo de un rato la niña tuvo hambre otra vez.  A pesar de que estábamos puras mujeres, ella se fue al cuarto de al lado, sin prender la luz, volteada hacia la pared, le dio de comer a la niña. Eso si, sin cerrar la puerta. No quiero pensar en mujeres que conozco que tienen 10 hijos, pasándose la vida encerradas. Pobres.
Claro que cuadra con toda la mentalidad extremadamente puritana que se tiene por estos lugares, pero nunca lo había pensado hasta que lo vi de cerca y nunca valoré la libertad que tenemos en México de decidir hacer lo que queramos. Si te late la lactancia, se vale y hay todos los aditamentos y ayudas para que lo hagas bien; cremas, cojines, tiraleches, chales y baberos para taparse, y una cultura tolerante, aparte de la tradición mexicanísima del rebozo. Si no te late, también hay todas las fórmulas, esterilizadores y facilidades para que tu bebé crezca sano. Que feliz poder tener la opción.

Salam!

domingo, 8 de abril de 2018

UN MUSTAFÁ CUALQUIERA Y LAS PASCUAS ORTODOXAS


La primera vez que vine a Jordania traje una vestimenta sospechosísima porque estuve antes en Marruecos y Túnez, donde se mira feo a las mujeres occidentales. Decía yo: “No quiero ofender a cualquier Mustafá”. Pues resulta que en un año de estar acá, no he conocido a tantos Mustafás. No es un nombre tan común aquí como yo creí. Ahmeds muchísimos, Mohammeds por todos lados, Mahmouds, a llenar. Para acabarla, a todos los anteriores se les puede llamar Hammude de cariño, o sea que no hay reunión o tiendita a la que vayas que no te encuentres un Hammude.
            Ahora  ya tengo un compañero de trabajo Mustafá. Es el jefe de logística de la agencia de viajes donde trabajo. El que asigna los viajes a las diferentes gentes: que guía, que transportista, etc. Como Alaris tiene una empresa de transportes turísticos, Mustafá es un mal necesario. Le llama a todas horas a Alaris. De verdad a todas. Cuando vine por primera vez a la oficina vino todo felizote a presentarse y me dijo, “Si sabes quien soy?” Le dije, claro, el burro que llama a mi casa a las dos o tres de la mañana cuando NO es una emergencia. La próxima, va a ser. Creyó que mi mal manejo del idioma había dado lugar a un malentendido,  y se iba a reír hasta que Alaris le dijo que en efecto yo estaba amenazando con matarlo si seguía llamando a horas inhóspitas. Resulta que como ha visto que Alaris es un tiro para solucionar broncas, de plano el a veces en vez de organizar sus chambas de forma ordenada, mejor se las avienta todas de última hora a Alaris y deja que el le saque al buey- o los bueyes de distintas nacionalidades-, de la barranca. Así, le avisa al cuarto para la hora que hay unos Catalanes en Aqaba que necesitan moverse al Mar Muerto, que hay unos Franceses en Wadi Rum que necesitan ir a Amman y unos ingleses que necesitan que los recojan del aeropuerto y los lleven a Mafraq.  mientras  que ya tiene además un programa que seguir, y a todos sus conductores asignados. Entonces además está averiguando quién está disponible, quien anda cerca, quien tiene tiempo y de qué va la cosa.
            Lo malo es que en aras de mantener mis horas de sueño, ahora me he vuelto la recadera de Mustafá. Hoy en la oficina, ya me quería ir, había acabado mi chamba y quería ir a la pescadería, pero le pedí al méndigo Mustafá, MM en adelante, que me diera los programas para Alaris para que me los llevara a la casa. Con su desorden característico, claro que tenía su escritorio lleno de papelitos y papelotes, post-its y no sabe que cosa quiere mandarle a Alaris. Eso es lo que viene decidiendo a media noche normalmente.  Ahora por habladora no me puedo ir hasta que MM decida organizarse.
            Es curiosísimo trabajar entre musulmanes. Hay un tapetito de oración de propiedad común que rueda por toda la oficina. De pronto, sin decir agua va, cualquier Godín se levanta, se va a lavar, se descalza y se pone a rezar de cara a la pared (a la Mecca). Todos los demás siguen en el cotorreo, en el teléfono y si hace falta preguntarle algo al compañero rezador, no se esperan a que acabe, le preguntan y  contesta, mientras sigue con la gimnasia espiritual. Ya no me sorprende. Pero pienso en lo que pasaría si en una oficina en México de pronto alguien se hincara junto al escritorio a echarse un misterio del rosario de volada.  Entre los rezos, los que salen y entran a fumar y que muchos trabajamos aquí como free lancers a comisión, la oficina es un relajo, gente entra y sale a todas horas, no siempre encuentras a la gente en su sitio ni todos los días y hay que andar cazando a la gente que vas a necesitar.  Para acabarla, parece torre de babel. Todos son Jordanos y por lo tanto hablan árabe, pero como trabajan con mucho turismo Europeo, hay un chavo que se dedica únicamente a los italianos y entonces lo oyes en el teléfono chacotear todo el tiempo en ese idioma, hay un chavo de mamá colombiana que habla español y maneja a casi todos los turistas de España. Me tiene bastante mala voluntad porque cree que le voy a apedrear el rancho. La mayoría habla algo de inglés si hace falta y hay un par de gentes que hablan francés casi todo el tiempo. De repente se te va el avión de con quién estabas hablando y pasan cosas chistosísimas. Estaba el otro día chateando con un cliente mexicano, escribiendo un programa turístico en español y hablando con el Godín Italiano y entré a la oficina del subdirector a preguntarle algo y se me fue el chivo al cerro: “Una pregunta rapidísima Omar, qué pasa si una persona quiere que la llevemos de Tel Aviv a Eliat en coche, no crees que mejor cruce la frontera en Jerusalén…..” Me dejó seguir y al final me dijo que me acordara que no habla español, que tengo opción de Francés, Inglés o Árabe. Jajajajaja.
            Veo peligroso este asunto, lejos de mejorar mi árabe, voy a acabar hablando un champurrado de todo y loca de remate.
            MM, igual y hay que pedirle las cosas en otro idioma…..a ver si así se entera.

            Este domingo, ahora sí es la Pascua ortodoxa, la que se celebra por estos lares. Yo como el gato del dicho, obedezco a mi curiosidad, en vez de a mi sentido común muchas veces y entonces me organicé para ir al gimnasio temprano, ponerme un poco más cuca que de costumbre y lanzarme a la iglesia de aquí cerca, a la misa de Domingo de Resurrección. Es ortodoxa, yo pensaba que rusa porque tienen unos vitrales con águilas bicéfalas, pero no,  los libritos decían que son de la arquidiócesis de la Iglesia Ortodoxa Griega de Jerusalén. No sé si has visto a la gente ortodoxa como tocan los íconos y les dan de besos. Llegaron unas señoras y me dijeron que si ya había acabado, porque estaba yo parada enfrente de un cuadro en el nártex. Yo ni en cuenta. Les dije que sí. Me interrogaron que de donde era, que si era cristiana, que si estaba casada con un jordano, que si era cristiano, ah no importa, al cabo Dios  es uno, me regalaron una vela.
            Yo he ido a muchos templos de distintas religiones. No soy ni un poquitito religiosa, pero si se siente una energía muy fuerte en muchos lugares donde la gente tiene conexión con su fé. Así en la sinagoga se siente una vibra muy linda, en las stupas budistas en nepal, en las mezquitas, en las iglesias. Aquí, la verdad, nada.

            Había ido de turista a varias iglesias ortodoxas aquí, en Rusia, en Ucrania, por supuesto en Jerusalén y en México a una boda ortodoxa siria, pero nunca a misa. Pues las iglesias ortodoxas tienen un altar con varias custodias y velas detrás de un retablo con muchos íconos y delante varios púlpitos. Empezó la misa con unos diáconos rezando cantado mitad en árabe, mitad en latin, como por quince minutos. La congregación no participa, solo se persina de repente, y se sientan o se paran, según. No hay reclinatorios, o sea que nadie se hinca nunca. Hombres y mujeres están juntos y las mujeres en general se cubren la cabeza, de hecho hay a la entrada una canasta con mantillas de encaje para que uses si quieres, pero no es obligatorio, hay quien se deja la cabeza descubierta. Se abrió la cortina del retablo y se veían dos sacerdotes junto al altar, de espaldas a la congregación, como organizándose y bromeando entre ellos. El vestuario, espectacular, eso sí. Salió uno de los sacerdotes, con una vela y una cruz repujada en una mano y un incensario con cascabeles en la otra y procedió a dar la vuelta por toda la iglesia. Cuando se acercaba a la gente, la gente se inclinaba y se persinaba. El incienso, rico, con olor a rosas. Siguieron los rezos y cánticos, alternando entre el sacerdote y los diáconos. Luego apareció el otro sacerdote. Sacaron un libro con tapas de oro repujado y dieron otra vuelta a la iglesia, ya sin incienso. Uno de los sacerdotes se puso en un púlpito, otro en medio del estrado y dos diáconos al lado y leyeron las lecturas al alimón, en árabe y en inglés algunos pedazos, todo cantado.

            Yo ya no hallaba como desafanarme porque se hacía eterno el asunto. Fueron otra vez al altar, pepenaron un cuadro, el libro, la cruz, la vela, el sombrero negro y salieron los dos sacerdotes por el pasillo central y toda la gente detrás de ellos, mientras las campanas de la iglesia sonaban. Dimos la vuelta a la iglesia y entramos a un salón debajo de la nave principal. Ahí se dio la bendición y la gente empezó a dar beso en la mano a los sacerdotes y a besar la cruz y el libro y yo salí por patas antes de que me tocara el turno. Eso de andar besuqueando objetos nunca ha sido lo mío. En un velorio, el exposo me presentó una urna con intención de que le plantara un beso y se indignó porque no quise, pero no sé, esas cosas me dan corte. A las personas las apapacho con mucho gusto, pero las cosas no me late y menos si todo mundo y su perro acaba de poner la boca en el mismo sitio.
            Total, de experiencia espiritual nada, pero me saqué la curiosidad. Vi que esta iglesia tiene tanto o menos en común con lo que yo conozco como la mezquita y de plano no es lo mío para nada. Como dice mi mamá, quién me manda a andar de metiche.
           

Salam!

Sorpresas y Regalos

      Entre las cosas que me ha regalado esta vida, es tener relación con mucha gente por temas de trabajo y entre esas gentes, hay varias c...