domingo, 3 de julio de 2022

Quieeen??






En vista del horroroso departamento que había conseguido Alarís, eso si con una localización buenaza pero con los detallitos de albañilería y decoración más otros que le fueron saliendo: las dos hornillas de la triste estufa estaban conectadas a una bombona de gas que daba flamazo cuando quería, cuando no, no.  El refri congelaba la fruta y si no, tiraba agua, los cajones del closet no cerraban, todo estaba roto o a dos de romperse y me estaban dando ganas de llorar todos los días. Yo soy de necesidades pocas y sencillas, pero ese lugar de plano no tenía madre. 

El casero, con tal de no devolver el dinero, nos ofreció otro departamento mejorcito en el mismo edificio. Me sacó de la cama temprano un día: córrele vamos a verlo, pues ahí toda desgreñada y limpiándome la lagaña voy corriendo al semi-sótano donde el portero estaba haciendo la limpieza. 

Evidentemente los inquilinos se acababan de ir, porque la cama estaba deshecha, había Q tips usados en una repisa del clóset.... No quise ver más. Casi me vomito. 

Le dije a Alarís que me iba al pueblo, a Andorra o a México. Pero que eso no podía ser. 

Para acabarla esa noche acabamos de tener la bronca. Dos días antes me dijo: oye, el viernes vamos a comer a casa del compadre. Le dije, si, como no. Feliz, porque con esa estufa del diablo y sin microondas, mis posibilidades culinarias estaban muy limitadas y la comadre cocina re bien, además de que son a todo dar y sus hijos divertidísimos. 

Ya vamos llegando y Alarís empieza con los ojos pizpiretos y lo veo nervioso como perro en columpio. Dije a ver ahora con qué novedad va a salir el señor. Mire usted:  Van a venir unos amigos Saudis de Khaled. Y yo QUEEE???  O sea eso significa que qué? Te esperaste a tenerme en la puerta para decirme eso porque sabías que no hubiera venido de saberlo, verdad. Puso cara de pollo en lavadora. Me dijo, es que tengo mucho compromiso, pero si quería que vinieras porque como te voy a dejar encerrada en esa casa horrible. Uff, le dije, si, faltaba más, mejor me traes a encerrar a la cocina en una casa ajena, se vayan a ofender los Saudis por ver a una vieja.  Estaba fúrica. Por supuesto me fui y el hombre detrás mío, cruzándome en el vestíbulo con los mentados Saudis. 

Les hubiera dado hasta beso para incomodarlos. Cabrones. 

Al rato me habló el compadre todo apenado, que no me había querido ofender, que así eran las cosas a veces aquí, que por favor fuera a comer a su casa, que ya se habían ido los viejos, que me tenía guardada mi comida favorita, que a los niños les hacía ilusión.  Pues ahí vamos de regreso, yo todavía bien enojada. 

No entiendo cómo estas señoras chambean todo el día para unas visitas que piden que las escondan. Entendí porque la comadre tiene un espejo de cuerpo completo en la parte de afuera de la puerta de la cocina, desde ahí ventanea a las visitas, y una puertita como de cantina hacia el comedor para despachar la comida. Que cosa tan horrible.  Por eso no vivo acá de fijo. 

Me encantan muchas cosas, pero muchas otras, a pesar de que pasan los años, me horrorizan y ponen a Alarís entre la espada y la pared porque por ejemplo no puede ir solo a la boda de un amigo, pero yo no quiero ir porque me da la peor flojera y a estas alturas de la vida ya no hago nada que no quiera hacer. Nomás faltaba. Le autoricé a llevar de pareja a la hermana del compadre.  Cosa que les pareció a los dos fatal. No entendí porque, si igual los dos van a ir, y hay que entrar emparejado si eres hombre, pues ya está.  Total luego la estaciona con la comadre y listo. Ni bailan juntos los hombres y las mujeres y rara vez se pelan aunque sean pareja de verdad en público o sea que que le aunque ir de pareja ficticia. 

Pues después de toda la bronca, todavía al día siguiente me habla el hombre y me dice recoge todas tus chivas pero yaaa en friega porque tengo 20 minutos y nos mudamos al otro departamento que este ya vienen unos nuevos incautos. Si ya lo limpiaron, si está mejor y más grande y quién sabe que historia. Total que aviento todo a las maletas, en bolsas de super y cuando caigo en la cuenta que el plan no estaba bien pensado, voy a ver que no traigo pantalones y toda mi ropa está en las maletas. Demonios! Ya consigo unos y vamos para abajo. Dos viajes para vaciar el refri, cambiar la regadera, el gancho de las toallas y llegamos al departamento que si ya estaba limpiecito, si tiene pendiente para el agua, tiene una planchita eléctrica a la que no le tengo miedo de explosión, una lavadora en posición correcta, un refri más normal, más luz, y,  vamos al tema de la histora: una terracita que da a la calle. 

En Jordania el departamento más cotizado no es el penthouse, es el de la planta de calle porque normalmente es el que tiene un patio o jardincito, que está a todo dar.  Pero, la susodicha terracita está como medio nivel por debajo de la banqueta, bajas por una escalerita desde la calle. No suele haber bardas ni grandes cerrojos porque en Jordania nadie se roba nada. El depa tiene unas puertas corredizas de cristal, mosquitero y una cancelería de metal afuera.  También hay puerta hacia el interior del edificio.  Pues el otro día estaba yo sentada trabajando de espaldas a la terracita. Si me conoces, sabes que mi mente tiende a irse de vacaciones a donde sea que esté pensando y cuando la gente me habla al tiro pego unos brincos como de saltarín con pértiga, porque me asusto muchísimo. Yo digo que es porque estoy muy concentrada. Las malas lenguas dicen que porque estoy loca. 

La cosa es que así estaba cuando de repente alguien tocó fuerte en los barrotes de la puerta de afuera. Volteo y veo a una ñora de burqa y su hijo de unos 10 años. Me sacó un susto de infarto. Todavía me grita: Madam! Madam! Y yo, que pasó, una urgencia, una emergencia? Qué se le ofrece? Pues me dice deme dinero.  Le digo: oiga mi Árabe no es muy bueno, pero me está pidiendo dinero, me está asaltando o que le pasa? Por? Me dice es que soy Siria. Y entre el susto y la acumulación de tarjetas que se me sube lo Azteca y le digo, en un Árabe súper fluido: pues yo soy Mexicana y cuando quiero dinero trabajo. Todavía me vuelve a decir, pero es que soy Siria. Y le digo, y yo Mexicana y si no te vas te voy a enseñar como nos rifamos en mi país. 

Que pantalones, no? Entiendo que culturalmente les cause conflicto hacer ciertos trabajos, pero si no le causa conflicto meterse en una casa ajena, nomás es una cínica la señora.

Me enferma que a las mujeres acá las preparan para cocinar, para atender una casa que NO es suya. Que no las educan a valerse por sí mismas y a ser echadas para adelante. Que consideran vergonzoso que una mujer trabaje, muchas veces. Que muchas mujeres aguantan mil indignidades con tal de que "les permitan" vivir en la casa del marido o del papá, en vez de prepararse para ganarse la vida que ellas quieran vivir. 

            Criemos hijos seguros e independientes. No egoístas, pero si que sepan su propia valía y         que no dejen nunca que nadie les diga que valen menos. Entiendo que los feminismos                 extremos caen en el abuso y que también rayan en la estupidez, pero creo firmemente en         que hombre, mujer, niño, de cualquier color, religión, raza o condición social merece las                 mismas oportunidades  y sobre todo una vida digna.


Salam!

          

 

 

 

 




 

martes, 28 de junio de 2022

Las dichas de la albañilería jordana

 



     El señor Alarís y tu charra llevamos ya un par de meses en el Mediocre Oriente, trabajando como locos para tratar de vivir como cuerdos. Ha estado durísima la balacera. Yo que fuí muchos años la reina del control y la estructura con horarios como de segundero: 5.30 despertador y pastilla, 5.35 café, 5.45 a 6 preparar el desayuno de los retoños, 6- 6.30 empacárselos mientras les hacía un lunch kilométrico, 6.32, subirlos al camión con diente lavado, lonchera y maleta del deporte correspondiente, 7-11 ejercicio enfermo, 11-1 labores de la casa, 1-2 terminar la comida, 3-3.30 comer. la tarde dedicada a las múltiples actividades de los frutitos, la noche a algún trabajo (no pienses mal, traducciones y redacciones). Tutto organizato, con listas y programas. Si me iba de viaje, todo el programa se dejaba en minuta para que el ejército de personal de soporte supiera en todo momento que danza le tocaba y a que hora, cada peso estuviera presupuestado y destinado a las croquetas del perro, el súper, el mercado, la tintorería, el lunch, el boing del partido, etc. 
Hoy en día, no se ni en donde voy a amanecer mañana. Li-te-ral. 
Me vine a Jordania el 24 de Abril con idea de quedarme acá hasta fines de Agosto. Pues ya fui a Albania y a Turquía y quiero ir a Egipto y a ver que mas sucede. Tengo trabajo para tirar para arriba. 
Estuve viviendo en el pueblo en donde estuve feliz porque tengo mi "cueva" en el departamento arriba de casa de Ummi en donde tengo todo lo que necesito, pero cuando tengo ganas de montón está todo el nice family lunch abajo y me consienten, me dan de comer, me cuidan y me pegan el covid también.  Pero ya se gastó. 
Como ahora la cosa se pone más tupida, tenemos que estar en Ammán porque no es cosa de ir y venir. Estamos registrando una sucursal de la compañía, ahora extranjera , para que tu charra tenga derechos, en Jordania, Alarís está enderezando su negocio de cafeterías para ver si se lo queda o lo vende porque administrarlo de lejos es un lío, tenemos varios grupos grandes y complicados en Julio y Agosto que hay que atender y supervisar personalmente. Total que rentamos un departamento, pero por un mes y medio, amueblado y no lo queríamos muy caro porque la mitad del tiempo ni vamos a estar. 
Había visto yo uno muy mono en Airbnb y Alarís uno al lado de mi amiga Vic que me hacía una ilusión bárbara, pues nos ganaron uno, el otro se tardó en salirse el inquilino y fuimos a dar con uno a dos cuadras del cafetín de Alarís, lo que está a todo dar, de buen precio y en las fotos se veía bien . Claro que las fotos estaban estratégicamente tomadas. Pues llegamos con todos nuestros tiliches y que barbaridad! La decoración de lastimar los ojos: una persiana si le dije a Alarís: ayúdame a enroscarla. Me dijo: Mañana, loca. Le dije es que no puedo dormir con eso ahí, de veras.  Los cojines y las lámparas le voy a decir al portero que se las lleve a la bodega para que no se "vayan a manchar", están de terror. Y claro que tiene los detalles propios de la albañilería jordana que son una gozada. 
A decir: 
Entre la salacomedorcocina y el cuarto hay diferencia de piso, uno tiene azulejo y el otro como fake- parquet, pues hay un agujero en el piso bajo la puerta como de una pulgada donde se ve el cemento. Por? Porque no? Lo mismo para pasar al baño. Y un desnivel de unas dos pulgadas que me sobresalta en las noches, porque ni es escalón, nomás es un desnivel pequeño.  El baño, de la foto, me tiene consternada. Tiene, como en toda casa jordana que se respete (la mía NO se respetaba) la lavadora Y el boiler ahí dentro. Ya le vi el encanto: uno se encuera ahí y en vez de tener un canasto, directamente avienta el chon a la lavadora y asunto arreglado. Luego como no hay ni una méndiga repisa, la lavadora me sirve de repisa/tocador. 
Pero has de saber que hay UN solo enchufe en todo el baño, en la esquina más lejana del espejo y es el que usan, alternadamente para el boiler y la lavadora. O sea uno no se baña cuando lava, y anda jaloneando los cables que se ven a dos de pelarse. Me pareció un atropello. Y luego el señor donde se va a rasurar y tu charra donde se va a secar el pelo si su gana le da? Pues inmediatamismo traje una tira de contactos para solucionar ese desperfecto. 
Para colgar las toallas, por supuesto no hay nada, yo no se si la gente se acostumbra sacudir, o las  cuelgan como en las peluquerías de acá en el tendedero de doblar, que por cierto está puesto sobre el refri en la salacomedorcocina. Así mismo. 
    Compré junto con la tira de contactos un gancho de estos que se pegan con una chupeta a la pared y dignamente cuelgo mis toallas en el baño. 
     La mejor parte y que es normal en Jordania hasta en ciertos hoteles, es la regadera. Los azulejeros acá realmente desconocen el concepto de pendiente o les vale madre verdaderamente. Ponen el azulejo que cuadre medianamente, ponen una coladera donde les da la gana y si el agua no se va, pues es "adi", o sea "normal" y lo solucionan con el universal jalador de agua. O sea, en vez de usar un nivel y poner la coladera de modo que el agua se vaya sola, te "obsequian" un jalador para que cada que te bañes, empujes el agua para que se vaya. 
Hay varios hoteles en Petra y Wadi Rum (obvio chafas) que manejan el concepto, y no solo por la pendiente, sino porque consideran la cortina o la puerta de la regadera como un accesorio innecesario y frívolo. Entonces uno se baña y riega todo el baño, incluyendo el excusado. Ahí tiene el jalador, para que si cometió el improperio de bañarse, les haga el aseo completo. 
Son increíbles mis paisanos. 
#tantitamadre

Gracias

 Gracias!

    Estoy infinitamente agradecida y es importante para mí puntualizarlo y expresarlo de alguna manera. Este escrito es si, para ti, si te queda el saco, pero también es en gran parte para mi para darme un tiempo para contar tantos regalos recibidos últimamente y que no he agradecido como se debe. 

     No sé ni por dónde empezar. Diría la gente sabia que por el principio.  Ahí está el detalle porque no hay un principio. 

    Estos últimos seis meses tuve a Francisco cerca y  parece broma pero el estar en la misma zona horaria nos dio oportunidad de hablar mucho más, de estar de verdad más cerca y nos pudimos dar un par de escapadas intensas para recordar esas horas del apapacho. Siempre va a ser mi bebé, pero también es un señor ya, al que admiro y respeto. 

        Mi otro frutito, está felicísima y no se puede pedir más. Yo eso quería que fueran mis hijos de grandes: felices. Y buenas personas. Con eso.  Y parece ser que podemos poner palomita. 

    

    Nos está yendo bien. Acá en Jordania la gente es como los cangrejos de la cubeta. Si te ven salir, te quieren jalar para abajo. Entonces nos ven bien y o nos piden dinero o como que hablan de nosotros con desdén, si pero es  porque .... equis o ye. Es porque trabajamos sin cesar y nos estamos rodeando de gente buena y buena onda que también es echada para adelante.  Tenemos que encontrar un balance entre el trabajo y el disfrute porque de momento  el trabajo es demasiado, pero eventualmente todo se andará.  Cuando estudié física había un principio de entalpía que decía que a todo proceso hay que invertirle cantidades fuertes de energía hasta llegar a una energía crítica desde la cual se puede lograr la reacción. Pues yo creo que esto es así, estamos invirtiendo la energía necesaria para llegar a un momento en que las cosas fluyan de manera natural. Como subir una piedra a una colina y de bajada, ya rodará. Quiero pensar que la piedra llegue a destino antes de que muramos en el intento, jajaja. 

    He tenido regalos inesperados. Yo decidí que este año que cumplo un freguero de años iba a ser un año de festejos y no me ha defraudado. He tenido la suerte de ver a gente que quiero mucho y que hace mucho no veía.  Se me hizo que viniera mi mancuerna del país vecino, que por una u otra nunca había venido, y trajo a su esposa que es lo máximo, vino un exalumno del que aprendí muchas cosas y a quien quiero muchísimo con sus papás y tuve el gustazo de pasearlos por  mi pueblo y de verlo bien, feliz y pleno. Otro exalumno vino y lo ví celebrar misa en el Monte Nebo. Con todo y que yo no juego en ningún equipo religioso, me dio mucha emoción y me encantó verlo. 

    Mis amigas y amigos de siempre y los que he ido haciendo nuevos han estado presentes de cerca y de lejos. 

    Tuve el gustazo de ver al Monsieur y ahora hasta trabajamos juntos, lo que nos hace convivir todos los días y es un verdadero gusto y un apoyo increíble. 

    Llevamos en Jordania un mes y medio y no hemos recibido más que cariño y atenciones de la familia. Nos cuidan y nos quieren , nos ayudan y estamos felices de estar acá, con amigos también, que en Andorra son escasos. 

    Tuve una semana en la que tuve mucho miedo. Una de esas tonterías físicas que dos palabras de un doctor convierten en una pesadilla. Una cirugía, un reporte de patología que tardó 10 días en llegar. Al final todo buenas noticias y una oportunidad más de recentrar la vida y de agradecer.  En fin que a mitad del año hago pausa y digo Gracias. A la vida, a los amores, a la familia, a ti que me acompañas. 

Gracias! 


martes, 26 de abril de 2022

Rosita & Mr. President

 

    Alaris y tu charra, tenemos muchísima chamba en Medio Oriente durante el futuro próximo y por lo tanto, arramplamos con nuestras chivas y otra vez, como gitanos, nos vinimos a instalar a Jordania, al parecer durante todo el verano. 



    El plan no tiene pies ni cabeza, porque tenemos un mini departamento arriba de casa de Ummi, que dejamos a las carreras en Enero y sin las precauciones debidas, o sea que se le metió agua y ahora estamos literal como "sin techo", arreglando agujeros con todos nuestros tiliches tirados en un cuarto que no tiene agua, pero super contentos de volver a donde si tenemos familia y amigos. Europa es padrísimo para vivir en cuanto a lo que puedes ver y que todo te queda cerca, pero la gente, por lo menos donde vivimos son como nueces: dificilísimos de abrir. Cuesta hacer amigos, más como cuando nossotros, trabajas todo el día y desde tu casa o en tu coche, no tienes niños, no tienes grupos de padres de colegio ni equipos de deportes, entonces es medio complicada la socialización.  A ratos estaremos acá, a ratos en Ammán y a ratos paseando gente, que es lo que nos encanta hacer y a lo que vinimos. El plan es que no hay plan y así está la cosa. 

Acá, como es el ramadán, cada amigo o hermano te invita a una cena cada día. Cómo somos los "hijos pródigos" nos preguntan qué menú queremos y ya tenemos el calendario lleno de invitaciones.  Bárbara la cosa.  Le dije a Alarís que nosotros que? Que a donde vamos a invitar o que si vamos a patrocinar el borrego de la fiesta o como va a estar la cosa? Dice que va a ver. Pues a ver. Yo ya no vuelvo a ir a la matazón, eso me queda clarísimo. Pago el borreguito pero no quiero ver como le dan cuello. 

    Llegando del aeropuerto y con una maltratada tremenda porque se nos ocurrió irnos de Andorra en autobús a Barcelona, tomar un tren a Madrid para tomar un avión baratísimo a Jordania, y porque no? Aprovechar a ver a la parentela madrileña, pues nos aventamos entre pitos y flautas dos noches sin dormir. Llegamos a Ammán en medio de una polvareda como de película. 

Parecía broma. En el avión a un señor le dio un soponcio. Literal por el altavoz: "Hay un doctor o alguien con conocimientos de rescatismo?" El viejo se veía color de panza de lagartija y muy malito. Pues ahí se levantaron dos mugrosos que dijeron ser médicos. Le dieron un jugo, le levantaron las patas como canario agonizante, le tomaron la presión. Estábamos volando ya sobre Israel, donde se supone que nadie se puede parar de su asiento por seguridad, pues todo el avión era un relajo porque no faltaban los curiosos que querían ver, y las azafatas corrían ajigolotonadas. Al final dijeron que lo que sea que tenía el hombre, la muerte no era inminente (o eso quise entender con el dedo gordo para arriba que una azafata le echó al copiloto). Empezamos a bajar en medio de un cielo completamente amarillo. Puritita tierra de desierto suspendida en el aire. 

Ahora, no sé si por la tierra o por que, nunca he tenido un mejor aterrizaje, ni se sintió, como en algodones. 

Llegamos y ya sin escaneos de vacunas, sin molestos hisopos, pero con agentes de inmigración malhumorados y malencarados: las dichas del ramadán. Tamadre con esta gente. Si van a ayunar y desvelarse POR GUSTO, que lo hagan gustosos y no estén concediendo deseos, con un genio de los mil demonios por doquier. Uno que culpa? Había en el aeropuerto, que está al lado del desierto, como 20 centímetros de tierra en el suelo y sobre los coches. 

Teníamos mil y un pendientes en Ammán y aprovechamos para hacerlos. Mi compadre Khaled pasó por nosotros en un cochecito que le rentamos a un conocido por lo que dure nuestra estancia acá. Padrísimo. 

Traté de ir a ver a una amiga, que no estaba en su oficina porque había tenido una urgencia, fui a ver a unas conocencias de negocios que tenía pendientes, a hacer unos pagos, a checar unas reservas, a ver a mi suegro, a cenar con la familia de Khaled. Luego todavía a mandarle un dinero a un chofer en Turquía y nos vamos para el pueblo, a media noche. Y claro, como acá andan de desvelada, y venimos llegando, hubo que sentarse a platicar un rato con la suegra y el cuñado hasta quién sabe que horas. 

Aquí es donde conocí a los homónimos del escrito. 

Resulta que Ummi es súper cariñosa y buena onda. Y no le basta con todo lo que tiene que hacer y a toda la gente que tiene que cuidar. Se buscó un par de gatos sin dueño. Les da de comer, los cuida, los apapacha y los disfruta. 

Empezó con una gatita, a la que le puso Yuri. No como la cantante. Yuri en árabe significa Rosita, como las flores. En el Medio Oriente los gatos son muy comunes en la calle. No son de nadie pero la gente los cuida porque se comen a los ratones, a los insectos. En cambio, en general la gente no es de perros. Les tienen bastante miedo y los espantan. No les dan de comer y no los quieren mucho, salvo los pastores o en Turquía, que si los apapachan. Si has estado en Estambul seguramente has visto perros gigantescos echados afuera de las tiendas o restaurantes. 

Pues Yuri se acostumbró rápido a que Ummi le saque su comida, si no es puntual se pone afuera de la ventana y pide, se deja apapachar, de vez en cuando trae "regalos": lagartijas muertas, viboritas o grillos y va y viene cuando quiere, pero siempre está puntualaza a comer. 

Un día trajo a un amigo. 

Ummi es una mujer muy sencilla, pero tiene una mente afilada y chistosísima. Me dice: Como ves a Joe Biden? No me he dejado de reir. El gato es idéntico. De pelo blanco con unos poquitos pelos amarillos en la parte de arriba, con ojillos chiquitos y muy azules y cara de mustio. I-dén-ti-co el señor presidente.  Pues ahora tenemos también al mandatario como comensal todas las noches. En fin. 


Salam! 





domingo, 20 de marzo de 2022

La vacance

        Una de las gentes que más quiero en la vida es el Monsieur.  Somos amigos desde hace más de treinta años y a veces nos vemos muy seguido y a veces pasan años entre una y otra visita, pero retomamos la conversación como si nos hubiéramos visto ayer y entre interminables tazas de café se nos pueden ir las horas platicando. 

    Desde hace muchos años el Monsieur se fue de Mi México a vivir en Francia, en un sitio muy elegante.  Nos vemos cuando podemos, en México cuando yo todavía vivía allá, tratábamos cuando yo andaba en Europa y ahora que estoy más cerca pensamos que iba a ser más fácil, pero entre una y otra cosa no lo ha sido. 

    Cuando Alarís se casó conmigo, no lo conocía, pero sabía la historia. Porque nos conocimos poco tiempo pero nos contamos las cosas importantes y nos leímos la cartilla mutuamente para que no hubiera (muchas) sorpresas.  Siempre me dijo que quien fuera importante para mí, también lo sería para él y viceversa. 

Hace unos años, todavía viviendo en Jordania, de camino a México nos encontramos en Barcelona y se conocieron.  

    Ahora, tuvimos varios conatos de reunión desde que estamos por acá, pero entre una cosa y otra no se había podido. Primero ya con el plan armado, él tuvo que cancelar porque la persona que le ayuda con su mamá salió con covicho un par de días antes de que nos encontráramos y entonces Alarís y yo hicimos la vacance solos. Luego nos íbamos a ver en París en Enero y le tocó a Alarís estar covidoso y se aguó la fiesta. Ahora habíamos quedado muy serios de vernos para un fín de semana en un punto medio entre donde vivimos y yo salí con mi covicho dos semanas antes. Parecía broma. 





Pues hice mi mejor esfuerzo por cocinar a vapor mi virus y estar lista para la vacance. Por su parte el Monsieur hizo todas las diligencias para poder tomarse un par de días, ya que su vida es complicada y no le es tan fácil echarse una escapada. Ya cuando se acercaba la fecha: alerta climática. El clima podrido a más no poder y la zona del sur de Francia a donde habíamos planeado ir, tenía pronóstico de lluvias incesantes y vientos huracanados. Pues faltaba más. A ver llover iríamos, pero íbamos a ir. 

Y fuimos. Salimos nosotros de nuestro poblacho, previa prueba negativa de covid, pasando por Perpignan ya que íbamos a la zona del Rhone. Nos gustó el palacio de los reyes de Mallorca, comimos por ahí y seguimos el camino, viendo el clima ponerse cada vez "pior".    La entrada a la Provence llena de árboles frutales floreados, con todo y la lluvia estaba divino.  

    Quedamos en un poblacho que se llama Aigues-Mortes, en la desembocadura del Rhone al mar, junto al parque del Camargo. Yo tenía ganas de conocer el parque, que son unos humedales llenos de aves acuáticas, principalmente flamingos, caballos blancos y toros que se parecen a los de la caricatura de Ferdinand. Negros y grandotes pero con cuernos largos y juntitos.   Ya llegando al pueblo vimos varios bichos y yo venía feliz tomando fotos. 

    El pueblito fue una sorpresa. Está amurallado y es MUY bonito. Por el clima y por ser invierno y fin de semana estaba bastante muerto, pero en verano tiene que ser muy lindo. Hay muchos sitios de camping y búngalos y tal por la zona, ya que el santuario de los gitanos está cerca, pero dentro de las murallas hay varios hotelitos muy monos y restaurantes ricos.  Con todo y la lluvia, nos saludamos, nos apapachamos y salimos a caminar y dar la vuelta enmedio de un aguacerazo. 

     Al día siguiente fuimos al Camargue a ver las reservas de pájaros. El clima estaba todavía peor. Cuando entramos se voló un techo de un cobertizo del parque, pero veníamos decididos a ver los flamingos y armados con paraguas y chamarras, algo de espíritu aventurero, allá vamos. 

    Los flamingos de Europa son mucho menos rosas que los de México. Es por el tipo de bicho, así son y además por la cantidad de carotenoides que comen.  En el parque además hay cigüeñas, garzas, patos y algunos parientes entre patos y flamingos. Los pobres parecían borrachos porque con el aire que hacía se tambaleaban y si volaban se los llevaba el aire. Empezó a llover y el paraguas de Alarís feneció porque el aironazo lo rompió todo. Acabamos empapados, pero vimos los animalitos que habíamos venido a ver y nos carcajeamos de la suerte del paraguas y de los pájaros briagos. 

    Para no irnos a guardar al hotel decidimos ir a comer a Uzés. Un pueblito divino que está más o menos cerca. El clima no cooperó pero igual nos dimos la vuelta, comimos rico y lo pasamos muy a gusto platicando en el camino, en la vuelta, en la comida. Volvimos a nuestro pueblo y salimos a dar la vuelta otra vez en la noche. 

     Después de desayunar y platicar largo y tendido, el Monsieur se tuvo que ir a su casa, pues sus obligaciones lo reclamaban. Nosotros habíamos hecho plan para un día más y además en Andorra el  lunes era puente (otra vez). Acá se la pasan de fiesta en fiesta.  Pues nos fuimos a Avignon.  Yo hace muchos años pasé por ahí pero no visité y me habían platicado maravillas del sistema de audiotours del palacio de los papas y eso me interesa porque yo tengo mis audioguías  para varios países. 

     Pues ahí vamos.  Increíble. Lo pasamos padrísimo, y Avignon nos encantó. La combinación entre ciudad medieval y ciudad más o menos importante, está muy padre. Antes de regresarnos para pueblo quieto fuimos a unos grandes mercados techados que hay en Avignon a hacer la compra y desayunar. Había un puesto de mariscos abierto y desayunamos ostras y bulots. Como ha cambiado Alarís! Antes se moría del horror antes que probar nada nuevo y se retorcía como lombriz en sal nomás de pensar en comer cosas extrañas. Las ostras no son lo suyo, pero los bulots si le gustaron. 

    Nos fuimos a la casa descansados, despejados, llenos de recuerdos bonitos. Yo con el alma más completa después de ver a mi amigo y Alarís habiendo hecho ya su propia amistad.    

     Espero esto haya abierto la puerta para que se repita muchas veces, aquí, allá o a ver cómo hacemos.  A los sueños hay que ponerles día y hora, hay que buscarse los espacios y aunque vaya con mi computadora, mi cuaderno y mi calculadora, esos tres días fueron mi mejor regalo. 

Salam

viernes, 11 de marzo de 2022

Pajarito de siete colores

 


 

    Mucha gente tiene relaciones de compadrazgo profundo con su tinturista. Lo comprendo porque pintarse el pelo es una esclavitud y una señora monserga a la vez que un proceso sumamente delicado del que puedes salir pareciendo una diosa, una persona medianamente normal o Beetlejuice. 
No puedo creer que hay gente que se somete a este proceso por deporte o por gusto. Que a sus 20 añitos, con un pelo natural divino deciden hacerse rayos, mechas, luces, cambiar de color y por tanto esclavizarse a un ritual caro e intensivo en tiempo. El pintarse el pelo es un compromiso e implica el buscar el producto correcto y la persona correcta. 
Te tienes que buscar un tiempito para dedicarle a la estupidez de que tu cabeza no parezca una madeja de estambre de fantasía o una fibraesponja especial para cochambre y si como yo, se te pasan los días entre una cosa y otra, cuando vas a ver, ya tienes varios días de retraso en el asuntacho y lo menos que quieres es irte a pasar dos o tres horas en el salón viéndote crecer las uñas mientras te cocinan la cabeza envuelta en papel aluminio, si bien los resultados, con toda probabilidad, serán mucho mejores que si lo haces en casa. O no. En lo que encuentras a la persona correcta puede haber varios episodios fallidos. 
Hoy, que no me quedó más remedio que dedicarme a remediar el desastre de colores que traigo en la cabeza, y haciendo cuentas ya toca- ha  pasado ya un rato desde la última vez, me acordé de hace un par de meses que estaba en Jordania y decidí llevar a Ummi a Turquía. 
Las mujeres en Jordania se dividen en dos bandos muy marcados en cuanto al cuidado de su pelo. Hay quienes se hacen muchísimas cosas, aunque en la calle no enseñen el pelo. Yo sospecho que para ellas el salón es un escape. Una manera de irse de su casa durante muchas horas y dejar a la chamacada y sus obligaciones a cargo de alguien más porque las ondas, las luces y todo lo demás, al final va a estar bajo un hijab la mayor parte del tiempo y cuando el marido las ve, normalmente andan bastante despeinadas.  Las otras, lo toman con esta filosofía de: al cabo se ve poco, y se hacen lo mínimo indispensable. Mi parentela es más bien de esta vena. Hombre, mis cuñadas si se pintan el pelo, porque todas, aunque son chicas, heredaron la tendencia a la cana de su papá. Unas  se pintan de obscuro, otras de rojizo, pero todas se cuidan de traer el pelo bien. Ummi, no tiene ni el tiempo ni la inclinación, tiene otras preocupaciones y cuando sale, nunca enseña el pelo entonces para ella no es una prioridad. 
Cuando iba a viajar, en cambio, si decidió que ameritaba darse una shineadita, y su hija más chica se ofreció a hacer los honores. Estábamos en la sala cotorreando y le puso a su mamá una toalla en los hombros y procedió a ponerle la pintura de pelo. Se ofreció a pasarme a mi por las armas también. Estuve tentadísima porque también me hacía falta, pero me pareció complejo hacerlo ahí, con ropa, una logística extraña, por lo que di las gracias y dije que no, que al rato me iba a mi depa a hacer lo propio. Menos mal. Resulta que Ummi decidió comprar un tinte “natural” de henna o no se que historia. Cuando pasó el tiempo y le lavaron el pelo y se lo secaron, el resultado fue como del color de ciertos venados que son como de un tono verdoso. Yo no soy el mejor referente para los colores porque soy bastante daltónica, pero si me pareció que tenía un color un poco raro. Le hice ojos a Alarís, para que se fijara. No se si lo conoces, pero tiene ojos de chinche pedorra, no muy grandes. Bueno, pues cuando se fijó se le pusieron como de tecolote y le preguntó a la hermana que qué le había puesto a su señora madre. Yo por supuesto estaba a dos de atragantarme de la risa. 
Aquella pobre dijo que ella había seguido las instrucciones, que a saber que onda con la pintura esa, que a ver ahora que hacían porque era ya noche y no había donde ir a comprar otra cosa….. A ver gente, serenidad. Yo tengo allá arriba una cajita de marca normalita de pintura de pelo café, normal equis que puedo compartir e incluso donar a la causa porque creo que mis cuatro canas son menos graves que el pelaje verduzco de mi suegrita. 
Se serenaron los ánimos, fui por el pinturete y se puso remedio al desaguisado, con la oferta reiterada de “hacerme el favor” a la que con más ganas dije que no, muchas gracias. 
Me dejaron la mitad de la pintura ya mezclada y me fui de volada a hacer lo propio. Quedamos las dos bastante decentes y nos fuimos al viaje sin llamar la atención por nuestro pelo raro. 
Espero hoy igualmente salir airosa del lance porque mientras escribo traigo el pelo batido de químicos con la esperanza de quedar medianamente pasable sin necesidad de andar investigando algún sitio donde me hagan el trabajito por un dineral, previa cita y toda una historia.  Además del tiempo y el dinero invertido, en este país, tooodo es por cita y la gente necesita previo aviso de varios días para todo. Pareciera que están ocupadísimos cuando la verdad es que no: vivo en pueblo quieto. Pero quieres una cita en el banco, si bien te va te la dan en ocho días, en el doctor, igual (ya para qué, ya se te quitó el covid), en la peluquería, mejor haces una cita fija cada tres semanas porque si quieres hacerlo espontáneo acabas como yo, sentada en tu sillón con los dedos cruzados y pintura caserita. 
A ver que resulta. 
Salam



miércoles, 2 de marzo de 2022

El Covicho

Dado que me gusta observar, he visto que al vivir una pandemia y ahora una guerra, la gente pasa por una montaña rusa de emociones, sin que sean los eventos de su alrededor los que cambian en gran medida, sino que lo que cambia es el discurso a partir del cual los interpretamos y los hacemos nuestros. 


Así, al principio de la pandemia pasamos del "no pasa nada", al pánico más absoluto que no nos dejaba salir, hacer, tocar a nadie, nos hacía lavar zapatos, cosas del súper, sermonear a todas nuestras conocencias porque seguro "no se cuidan" y demás, hasta después pasar a sentirnos como Munra: inmortales. Siempre es todo visto desde un punto de vista egocéntrico. Fíjate, es como me afecta a mí, y que ME va a pasar. 
    Así yo. Exactamente. Al principio pensé que todo era una exageración, que no pasaba nada, que era una gripita, luego al empezar a ver tragedias por doquier, pasé a un grado de pánico tal que se me cayó el pelo (literal), me dio una migraña de 20 días por el estrés y lo pasé fatal. Después me relajé. Con el advenimiento de las vacunas ya estaba en un plan de : que pase lo que tenga que pasar y la vida tiene que seguir. Y lo peor, es que como seguía, le fui haciéndo confianza al bicho. 
    Alarís lo pescó a fines de Enero en el brinco entre Turquía y Jordania yo supongo y llegó a París con ojitos vidriosos y un poco de tos. A mí no se me contagió y claro que dormimos juntos y anduvimos juntos para todos lados. Con mayor razón yo pensé que mi organismo era completamente inmune . 
    Pues hete aquí que vino de visita una Argentina, que dizque a hacer negocio. Se vino a quedar en mi casa. Llegó con el mismo look que Alarís: ojito vidrioso y algo de mocos. Le dije: tu traes COVID. Me dijo nooo, lo que pasa es que me enfrié, el cambio de clima...... Si como no, pero yo pensé, al cabo que a mí esto no me da. Qué crees? Que sí me dio.  Dos días después de que se fue la Argentina amanecí mocosa y con un frío metido hasta los huesos, igualito que cuando me pusieron la primera vacuna. Había yo comprado unas pruebas caseritas de antígenos en Nuevayorr, por si se ofrecían, y me hice una. Por supuesto que salió positivísima de inmediato. Changos!  Ni hablar, ahora a ver cuánto tiempo tarda en quitárseme esta mugrera y a ver cómo me va. 
Has de saber que yo siempre he sido de gripas catastróficas. Desde niña me daban unas toses que hacían a todo el mundo ofrecer los remedios más inverosímiles, porque la tos es un mal que molesta a los demás . Todo mundo quiere darte algo para que se te quite: tomé leche con malvaviscos calientes (asqueroso), té de bugambilia, jarabe de ajolote, jarabe de ajo, inhalaciones de vaporub, todos los jarabes, nebulizaciones y remedios posibles del tipo de cebolla cruda tallada en los pies, con calcetines de lana, tomates asados en el pecho (no es broma) y varias otras lindezas del estilo. Nada: tosía y toso como foca y tendía a ponerme muy malita. 
    Como todo, con la edad, en vez de mejorar, eso se ha ido poniendo peor. Cada vez que me da gripa, me dan unos catarros de asco. Y ahora, como llevaba dos años guardada y sin contacto  o contacto muy cuidado, pues no había tenido gripa o sea que el méndigo covicho cayó en blandito y se está dando vuelo. 
    No me puedo quejar. Respiro, no me siento grave, pero si traigo un catarro de dar apuración. Mocos por doquier, algo de tos que ha ido a peor (y sabe ponerse más pesada yo supongo), voz de zombi atropellado,  y hoy amanecí con la novedad de que no tengo olfato y mi café (que es lo que más disfruto en la vida y mi consuelo más grande para cualquier mal), me sabe feo. Coño!! Me lo voy a tomar de puro coraje nomás pero que poquitita madre. Maldito bicho, ni eso ha de respetar. 
    Con la poca paciencia que me caracteriza, estoy que se me queman las habas porque esto termine y poder ponerle palomita y prueba superada. De mientras no me queda otra más que seguir durmiendo en el sillón para no molestar a Alarís y tratar de no re-contagiarlo y esperar. 
    Para acabarla, en Andorra, donde ahora tengo mi petate, son de la teoría de medicinas de más bien no darte nada. Vas a la farmacia a pedir algo para lo que quieras y te ofrecen remedios de hierbitas, nada serio. Solo con receta médica y donde que los médicos trabajan lo justito: les hablas y te dicen que a lo mejor te pueden ver en tres días, en la tarde..... ya para que.  Lo bueno es que estamos a la vuelta de España y Francia, donde despachan sin ningún empacho cualquier tipo de drogas en las farmacias: que quieres morfina, como no? que quieres antibióticos, si de cuales? Ese es el tipo de gente que a mí me cuadra!  Alarís que ha estado trabajando haciéndo traslados entre Francia y España, se lanza y con mis instrucciones escritas en whatsapp ya sea en Español o Francés, ha traído jarabe para la tos, antigripales y así la vamos capoteando porque en la farmacia de acá le dieron un jarabe de tomillo y unos probióticos. Tantita madre! Con razón a los que les va mal, les va de la fregada. Tengo una amiga que tiene también una agencia de viajes que estuvo malísima. Ya veo porque. Con hierbitas, pues como no. 
    Como dicen mis parientes Salamtek para todos (tengas buena salud)! 



Sorpresas y Regalos

      Entre las cosas que me ha regalado esta vida, es tener relación con mucha gente por temas de trabajo y entre esas gentes, hay varias c...