sábado, 20 de febrero de 2021

DE BURROS Y BORREGOS


Esto que Alarís vio ayer no es cuento, aunque tiene moraleja y todo. 

Para ponernos en antecedente, te cuento que en Medio Oriente, desde las civilizaciones más antiguas, que se dice fueron las primeras en establecer ciudades, la gente criaba ganado. Aquí generalmente los rebaños se manejan mezclando borregos y cabras, porque unos son más dóciles, y los otros son más "listos" y resilentes. Los borregos son famosos por su placidez y falta de voluntad, porque a lo largo de milenios de domesticidad, la selección "no-natural" hizo que se fueran criando a propósito animalitos más dóciles y fáciles de manejar, de modo que no fuera un deporte extremo convivir con ellos, llevarlos a pastar o quererlos ordeñar. Así, se les daba matarile pronto, sin dejar que se reprodujeran a los animales rebeldes y en cambio los dóciles y plácidos eran los ganones, de forma que llegamos a los borreguitos que conocemos hoy. Los borregos, característicamente tienden a seguirse unos a otros, a querer mantenerse juntos, lo que los hace fáciles de pastorear. En otros países como Australia o Escocia se utilizan perros de pastoreo para asistir en el cuidado de los rebaños. En esta zona, que los pastos no son tan abundantes para nada, los rebaños no son tan grandes y no hay más depredadores que nosotros mismos ya, lo que se usa son burros. El burro de Medio Oriente es una especie de asno chaparrito pero muy abusado y resistente. Son capaces de cargar muchas cosas y tienen muy buen sentido de la orientación por lo que son una gran herramienta de los pastores. Creo que ya he platicado antes que aquí se acostumbra que al destetar a los borregos se toma a algunos y se les pone comida siempre bajo un burrito. De esta manera estos borreguitos se acostumbran a pensar que el burro es su mamá o su patrón, pero les da por seguirlo a todos lados y como los borregos se siguen unos a otros, siguen a estos "borreguitos con iniciativa", que entonces se convierten en los borregos jefes del rebaño. La jerarquía entonces, como si fuera militar queda as,: el dueño o dueños de los borregos definitivamente mandan porque son los que patrocinan el negocio, y aquí no es raro ver en un rebaño borregos pintados de diferentes colores porque pertenecen a diferentes dueños (no es cotorreo), el pastor, que cuida a todos los borregos y cabras, su burro que es el mero mero petatero y carga con el pastor, la comida, el agua y lo que se ofrezca y normalmente se sabe el camino mejor que el mismo pastor, el borrego jefe y la borregada y la chiviza general. Ahí de vez en cuando traen un perro de música de acompañamiento, pero no es común por aquí. 

    Suele llover en invierno y entonces todo se pone verde, crecen hierbas y es entonces cuando se llevan los rebaños a pastar. Hace unos días hubo un frente frío y no solo llovió, sino que hasta hubo bastante nieve, por lo que estos días todo estaba muy húmedo y resbaloso. 

    El pastor había sacado a su rebaño muy temprano y se dirigieron hacia el Valle. A lo que le llaman el Valle del Jordán es un valle profundo que se encuentra entre el norte de Jordania y el sur de Siria, formado por los ríos que forman las fronteras naturales con Israel y Siria, el Jordán y el Yarmoulke. Cerca de este valle están los restos de algunas de las poblaciones más antiguas de la humanidad como Ayn Gazal y los dólmenes blancos, porque en época de lluvias este lugar es un vergel, y claro, se llena de animales, hongos, fruta y flores silvestres. El pastorcito tenía la esperanza de encontrar hongos para venderlos en el pueblo y ganarse un dinerito extra. Durante el verano hacía calor y podía haber alacranes y serpientes pero ahora no había problema. Era una gozada llevar al rebaño a comer hasta hartarse y de paso ganarse una platita. Tenía 14 años y después de tantos meses de confinamientos y pandemia, estaba harto de estar guardado y aburrido sin la escuela y los amigos. Con el pretexto de que "algo se podía ofrecer", había tomado prestado el celular de su madre, en realidad para jugar Call of Duty un poco, y hacer fotos bonitas, y había tomado una cajetilla a la que le quedaban unos pocos cigarros de su padre o alguno de sus hermanos mayores, al cabo era casi un hombre. 

    La misión tuvo éxito, llenó las alforjas de hongos, de bayas, de khobeze que es una hierba comestible que crece silvestre. Este año los patrones estarían contentos con borregos de buen peso para vender para el final del Ramadán y muchas borregas preñadas para la siguiente temporada pues había mucho que comer. Como salió muy temprano y ya iba a empezar a hacer frío, pues anochece temprano, se dispuso a volver a casa. Llamó al burro, juntó sus cosas y tomaron el camino de regreso, bordeando un cerro por encima del camino de terracería por donde circulan escasos coches, pero para no estorbar, o tal vez quería tomar fotos de Jabal el Sheikh- la gran montaña del sur de Líbano, que estaba nevada y preciosa, desde ahí. No sabemos si se distrajo, si se durmió sobre el burro y este resbaló, si se acercó demasiado al borde para hacer una foto o que fue lo que pasó pero pastor y burro cayeron de una altura de unos doce metros hasta el camino de terracería, unos minutos antes de que un par de coches pasaran por ahí y los encontraran. 

    Hasta aquí son conjeturas, según contó la familia y según lo vió Alarís y la gente del otro coche. En adelante, es lo que vieron. Al parecer el burro cayó bien parado, o bien solo cayó el niño y el burro lo siguió. El burro se veía entero, pero parado al lado de su amo, si bien estaba al pendiente de los borregos en la ladera. El niño, respiraba muy poco y le manaba sangre por la nariz, boca y oídos. Probablemente se rompió el cráneo.



    La gente se bajó y llamaron a emergencias. Les dijeron que no tocaran al niño, para no lastimarlo más, que mandaran su ubicación y que mandaban una ambulancia en seguida. 

    Mientras tanto el borrego jefe comenzó a balar desesperado. Los borregos se juntaron en la orilla de la ladera pero permanecieron ahí quietos mientras el borrego jefe saltó a una repisa más baja, a otra y de un tercer salto llegó junto al burro y el pastor. Aún cuando había gente desconocida y coches, no se separaron del niño. El borrego balaba fuerte hacia el rebaño, como informándoles que pasaba y aquellos no se movían. 

    La ambulancia tardaba. La ubicación, por variar, los mandó al sitio equivocado. El niño murió. Con solo 14 años y el celular estrellado junto a el, dejó de respirar. El borrego volvió a balar fuerte y de pronto burro y borrego emprendieron la marcha hacia la curva en donde la ladera tenía una bajada menos pronunciada y ahí esperaron a que el resto del rebaño bajara. Ya todos juntos, se fueron a casa. 



En eso llegó la ambulancia por el otro lado del camino, la familia del pastor y siguió el caos correspondiente. 

Descanse en paz el pastorcito y ojalá su familia encuentre consuelo pronto. 

Animales que a menudo usamos como insulto, como imagen de poco seso y falta de iniciativa se organizaron, se cuidaron unos a otros, estuvieron al pendiente de su pastor y entre ellos, fueron solidarios, organizados y respetaron el orden y la jerarquía durante un momento de crisis  y cuando no hubo nada que hacer, se retiraron, haciendo lo que tenían que hacer.  I-gua-li-to que la gente gandalla que se gasta los presupuestos, se brinca las filas, ve solo por si misma, acumula tanques de oxígeno o comida durante emergencias....

El que entendió entendió, el que no, ni como ayudarle. 

Salam!






domingo, 17 de enero de 2021

Banksy en Belén

 



    Palestina es otra vez tema de conversación por estos rumbos. Siendo que Israel lleva el primer lugar mundial en vacunación por COVID (Bravo vecinos!), hay ruido porque resulta hay facciones que no quieren que se vacune a la población Palestina. ¡Me lleva la tía de las muchachas! 
        Te voy a contar una anécdota. Resulta que el Príncipe Palestino es el apodo que le dieron unas niñas turistas a Fadi, un Árabe Israelí (si, no me equivoqué al escribir: nació y su familia es de Israel desde hace muuuuchas generaciones, pero es Árabe, como hay muchos) que ahora es mi gran cuate, que tiene un business de transportes turísticos en Israel. Bueno, pues un día echando el chal (platicando) con el Príncipe, me dijo que si quería que mandara a los turistas a ver el Hotel de Banksy. Yo con cara de what.  El Príncipe tiene una voz profundísima  y hablamos en un champurrado de Árabe e Inglés  o sea que pensé que no le había entendido bien y como Luis Mi le dije: "Comodishe??" Me dijo, "El hotel de Banksy, un artista, que está en Belén. A mucha gente le interesa verlo". Ah que caray. Pues yo cuando fui la primera vez no lo habían inaugurado y al volver a Israel, al no saber la novedad, no lo conocía.
    Pues " el indio alegre y le dan maracas...." De volón me puse a investigar de qué iba la cosa. Puede ser de tu gusto o no (más bien no, porque estéticamente es feo, a propósito), pero es algo muy interesante y que desde luego vale la pena ver. 
    Me acordé de lo que me dijo Fadi y ahora escribo sobre ello porque en casa de uno de mis hermanos que es bastante más culto que yo en estas cosas del arte moderno, vi un libro de arte sobre Banksy y me volví a dar una buena educada. Esto junto con las noticias de Palestina me hacen poner las manos en el teclado y platicar esta historia. 
    Si como yo, estabas en la absoluta ignorancia acerca de quién es este míster (o grupo de personas, dicen algunos), es un artista urbano cuyo medio es el graffitti, que se mantiene anónimo por gusto. Se cree que es originario de Bristol y hace obras que con sátira e ironía desafían el "Establishment" y el estado actual de cosas, cuestionando las formas y los modos, sobre todo las situaciones injustas.  
    Como el anonimato es parte del contenido de su obra- y muchas veces sus formas no son legales: pinta en sitios públicos donde está prohibido hacerlo, en propiedad privada, sobre temas "delicados", mete obras a lugares "cerrados"...- sus piezas se tienen que hacer rápidamente, por lo que usa la técnica del esténcil, es decir usa plantillas de cartón prefabricadas por él mismo para llegar al sitio y pintar rapidísimo con spray el mensaje que quiere mandar y desaparecer.  Como una vez me trató de explicar una gente súper bien parada en una casa de subastas muy fifí de Nueva York, que me oyó mentar madres acerca del contenido de una expo de arte moderno, el arte puede considerarse tal no solo por su mérito técnico o por cumplir con ciertos parámetros estéticos, sino por ser un modo de expresión capaz de mover la forma de pensar o los sentimientos de otros y este señor en ese sentido sí que ha sabido moverle a la olla. Sus obras siempre causan algún tipo de reacción.
    Al principio empieza a aparecer en Bristol, luego en Londres, y muy a pesar de sus duras críticas al "sistema" se hace popular. Hace algunas exposiciones sorpresivas metiendo obra suya de contrabando a museos en Londres y Nueva York y hace exposiciones temporales de varios días y obras de protesta, incluso a nivel internacional: hace un mural zapatista en México en los 90s, pinta varias piezas en el muro de Cis-Jordania en Israel y recientemente hace una exposición temporal junto con otros artistas haciendo como un mundo de "ilusión" completamente irónico frente al campo de refugiados Sirios en Calais, Francia. 


Obra reciente, relativa al COVID 19. Bristol. 

The Walled-Off Hotel se inaugura en Marzo de 2017, con la intención de ser una exposición temporal, como el hotel con la PEOR VISTA DEL MUNDO, ya que está pegadito al dichoso muro que divide los territorios Palestinos dentro de Israel, considerado necesario por Israel para su seguridad y considerado por muchos como un atropello gigantesco a los derechos humanos. 
Banksy califica a los Territorios Palestinos como la mayor cárcel al aire libre del mundo. Todo el hotel, que funciona, con 9 habitaciones y da trabajo a 45 palestinos, está decorado y diseñado por Banksy y a dónde se mire hay alguna obra provocadora que mueve a pensar y a cuestionar el estado de las cosas en la Palestina de hoy: la vista al muro, " Visite la Palestina histórica, tan hermosa que el ejército Israelí nunca se quiso ir", murales súper provocadores para todos pero particularmente para el gobierno Israelí que lo considera como lo que es: una crítica abierta contra ellos, contra su sistema, contra su ejército, y una invitación al cambio. 
    No se sabe cuánto tiempo vaya a durar: el gobierno no lo quiere ahí, si bien es un atractivo turístico más, está en los territorios Palestinos que no quieren que el resto del mundo vea y no quieren que ganen dinero; las obras de Banksy suelen ser efímeras y la intención de esta nunca fue que fuera permanente y, como nos enseñó el 2020, nunca sabes qué pueda pasar. 
    Si tienes oportunidad de ir a Israel pronto- que yo espero en breve se pueda, y si vives allá, aprovecha,-  entre tantísimas cosas que hay que ver en ese país, algo más es el Walled Off Hotel en Belén. Ya si vas a Belén a ver todas las cosas lindas del Nacimiento, el Pesebre, el Campo de Pastores y la Gruta de la Leche, date una vueltita y así tienes la suerte de ser una de las pocas personas que conocen de primera mano el arte de Banksy. 

Salam!

 



jueves, 31 de diciembre de 2020

 Vax o no vax

 

                Estoy optudimóder de los múltiples videos y posts necios de que si la vacuna es peligrosa, que puede causar tal o cual cosa, que si fue muy pronto, que es un compló, que, no mira yo no me dejo vacunar pero en cambio voy a tomar el dióxido de cloro, que aunque dice mi doctor que no tome por ningún motivo por ser tóxico, Fulanito “va muy bien” con él, etc.

                Ahí te va lo que es, como está la cosa, facilito de entender.

 

Hay dos tipos de vacuna para el COVID: de tipo tradicional  y de mRNA.  Los dos tipos funcionan, de manera ligeramente diferente y la logística en cuanto a los cuidados que hay que tener con la vacuna y la administración de la misma son diferentes, pero de una u otra forma, es necesario que una gran proporción de la población se vacune (o se muera y el resto desarrolle inmunidad- pero no queremos llegar a ese panorama) para que se alcance la inmunidad de rebaño y que la vida pueda volver medianamente a ser normalita.

LAS VACUNAS SE DESARROLLARON DEMASIADO RÁPIDO

No tanto, si tomamos en cuenta que unas están hechas de forma tradicional, es decir con virus atenuados (en pocas palabras, tomando virus muertos o hechos pedacitos que son inyectados en la persona para que el sistema inmune de la misma  genere anticuerpos contra esos pedacitos y esté listo para montar una defensa en caso de que sea necesario. Entonces solamente se aisló el virus, se hizo lo mismo que se hace siempre con otras enfermedades y lo que toma años, que son las pruebas en grupos piloto, se hizo a vapor, con voluntarios que se prestaron de volada porque la situación lo ameritaba.  Entonces por ahí, ya estamos.

El otro tipo de vacuna, tan novedosa, llevaba años en desarrollo para otros padecimientos, algunos cánceres y otras enfermedades virales y se estaba afinando la técnica del uso del RNA mensajero. Se aceleró el proceso invirtiendo muchísimo dinero y otra vez usando a miles de voluntarios para finalmente lograr una vacuna que funciona de maravilla.

Esta nueva tecnología le causa miedo y estrés a mucha gente que no está bien informada y ahorita te cuento un poquito más acerca de como funciona.

COMO FUNCIONAN LAS VACUNAS

En general, las vacunas funcionan haciendo que el sistema inmunológico genere anticuerpos en contra de un agente en específico de modo que el cuerpo monte una memoria y una defensa para que en caso de que ese agente se presente como amenaza, pueda ser neutralizado.

Voy: al meter pedacería de virus o bacterias al cuerpo, nuestro sistema inmunológico reconoce a las proteínas ajenas como cuerpos extraños y se generan anticuerpos, que no son sino otras proteínas hechas para embonar perfectamente con las primeras, unidas a otros pedazos de proteínas que son reconocidos por las células del sistema inmune. Algo a lo que se unen muchos anticuerpos se hace en primer lugar grande y pesado, por lo que le es más difícil moverse por la circulación y dos, atrae a células que se le van a unir y al hacerlo, se lo van a “comer” y lo van a destruir. Te lo estoy diciendo de manera muy sencillita pero así es. Es como si hicieras un imán especial para una cosa en particular y que una vez que está pegada, la cola del imán llamara a un perro grande que se va a comer al invasor. ¿Estamos?

Las vacunas tradicionales hacen muchos “imanes” distintos contra el mismo bicho, porque traen muchos pedazos de distintas moléculas del virus o bacteria. Es como tener un presupuesto de fumigación contra polillas para un edificio de una empresa muy chipocluda de muebles antiguos y gastarlo en resorteras, garbanceras, una alarma medianita, un arco de seguridad dos dos, unos polis con bastones, unos perrazos, una barda,matamoscas, mosquiteros, varios venenos de muchos tipos……. En fin, muchas cositas, que al final, si hacen que las polillas tengan la chamba muy complicada, pero igual y se podía haber hecho un mejor uso de los recursos y eso es lo que pretende la nueva tecnología. A eso voy.  

El segundo tipo de vacuna utiliza RNA mensajero que es la “receta” para fabricar proteínas. Esta tecnología se ha estado correteando para tratar de corregir muchas enfermedades desde cáncer, diabetes, hasta para desarrollar inmunidad y ha ido teniendo sus tropezones porque no estás para saberlo ni yo para contarlo pero el RNA es una molécula súper delicada.  Siendo que todas nuestras células tienen la información en forma de DNA, que no puede salir del núcleo, es así como el archivo maestro y nada puede salir ni ser modificado, solamente pueden salir copias. Nuestras células generan estas copias haciéndolas de RNAm, que sale del núcleo y le dice a otras partes de la célula cómo hay que hacer la proteína que se requiere para equis cosa: la insulina, la melanina que le da color a tu piel o tu pelo, el colágeno o lo que se te ocurra, y la misma proteína lleva señales que dicen si debe quedarse dentro de la célula o debe echarse para afuera, si se debe de juntar con otra para hacer alguna cosa más complicada, etc. Imagínate tu la cantidad de RNA que se acumularía en cada célula si fuera una molécula resistente. Entonces todas las células tienen RNAsas, unas enzimas, que son como las trituradoras de papel, que se dedican a romper el RNA de volada, para que esos pedacitos se puedan reciclar y las células puedan seguir trabajando, ¿estamos?

Entonces, esto era un problema, ¿cómo vas a usar a esta molécula delicada para una vacuna, como vas a lograr que se meta a las células y que haga su chamba antes de que las RNAsas la hagan cachitos?

Los virus, como el méndigo COVID, tienen su información genética en forma de RNA- otros tienen DNA- y lo que hacen es cubrirla con una capa de proteínas que lo protege y a la vez lo dirige hacia donde quieren que vaya con una proteína que se ancla a la célula blanco, donde entonces el material genético y dos proteínas son inyectados para hacer sus maldades.  Convierten a este RNA en DNA, lo meten de contrabando en el DNA de la célula y ponen a la célula a chambear fabricando nuevos virus hasta que la pobre célula revienta porque ya no le caben más virus. Finísimo invitado!

Las vacunas de RNAm lo que tienen es RNAm envuelto en una burbujita de grasita, como las membranas de las células, que protege al contenido de las RNAsas. Cuando estas burbujitas entran al cuerpo y entran en contacto con células, se fusionan con ellas, y meten al RNAm al interior, llevando el mensaje de producir SOLAMENTE la proteína spike, que es la proteína que usa el COVID para pegarse a las células y que tiene en toooooda su superficie.

Entonces esta vacuna al final lo que va a hacer es que tengas cantidades muy altas de pronto de UNA SOLA proteína del virus. Este RNA está modificado de tal forma que la proteína sea igual a la del virus, pero con el mensaje de que tus células la produzcan y la echen para afuera, de modo que cuando esté en circulación tu cuerpo la reconozca como extraña, los glóbulos blancos la hagan cachitos y hagan anticuerpos contra ella (los “imanes”, ¿te acuerdas?) y que cuando un Coronavirus se atreva a entrar a tu cuerpo, con sus piquitos de proteína ancla por todos lados, sea reconocido y le vaya como en feria.

Ahora si, es como si el presupuesto se gastó todo en un sistema súper sofisticado de vigilancia específico contra la polilla japonesa que podía contra los muebles de la compañía del ejemplo.  La pregunta del escéptico: ¿y si el virus muta?  Pues como este sistema de defensa está montado exactamente contra la proteína que le es IN DIS PEN SA BLE al che coronavirus para meterse a tus células, pues si muta esa proteína, de todos modos, ya sería problema de otro animalito a lo mejor (eso dicen hoy los murciélagos).

 

 ENTONCES ¿ME VACUNO O NO?

                Por supuesto que si y mil veces sí.

 

¿Y LOS EFECTOS SECUNDARIOS?

                Todas las vacunas tienen efectos secundarios. El montar una defensa inmunológica hace al organismo sentirse atacado, y puedes tener algo de fiebre, dolor de cabeza, malestar, dolor en el sitio de la inyección y tal. Nada comparado con los efectos que puede tener la enfermedad. ¿Ya no te acuerdas de la calentura que les da a los niños con la vacuna Triple? Misma cosa.

                Ahora, ciertas personas con algunas enfermedades raras que presentan anticuerpos contra lípidos como el Lupus, la artritis reumatoide severa el síndrome de Sjogren, anticuerpos antinucleares y algunas otras condiciones pueden presentar reacciones adversas fuertes a las burbujitas de las nuevas vacunas. Ellos deben ser vacunados con las vacunas tradicionales sin duda. Gente alérgica a ciertos componentes de las vacunas ha presentado reacciones más fuertes. Y la gente la verdad es que está apanicada. Me da risa como gente que iba a un antro y tomaba “agua de alberca”, y que de hecho se está metiendo quien sabe que tantos remedios caseros dudosísimos para “mantenerse sano”, ahora sale con que “no pus, yo creo que quien sabe….”

SI SON SEGURAS PORQUE DICEN QUE A NIÑOS Y EMBARAZADAS NO

Porque no se han hecho pruebas en esos grupos porque los niños, parece ser que son bastante resistentes al COVID, por lo que no ha sido necesario ponerlos en riesgo y meterlos a ensayos clínicos y pruebas.

 

¿CUAL VACUNA ES MEJOR?

                El horno no está para bollos y no nos podemos poner exquisitos y andar escogiendo si queremos una u otra. Cualquiera funciona. Si tienes oportunidad de vacunarte, vacúnate, con la que haya. LEGAL. Las tradicionales han funcionado durante años contra muchísimas enfermedades y nos han resultado de maravilla. Logísticamente, para ciertos países donde la BURROcracia es terrible (no vamos a nombrar ninguno, inserte su favorito aquí  _______________) y hace todo con las pompas y de reversa, estas vacunas funcionarán mucho mejor, ya que no requieren ultracongelación y requieren una sola dosis de aplicación. Esta es la vacuna China por ejemplo.

La nueva tecnología está de lo más chipocluda, pero es más cara y conlleva el rollo de las temperaturas ultrafrías, los protocolos de descongelación y aplicación en cierto rango de tiempo y la necesidad de una segunda dosis después de tres semanas. Esta es la de Pfizer y la de Moderna.

Finalmente, hay variantes en cuanto a los vectores, es decir los “paquetes” que se usan para llevar el RNAm a las células. La vacuna Sputnik rusa y la de Astra son vacunas hechas con adenovirus, es decir usan cápsulas de virus vacías para llevar el RNA a las células.  Lo malo es que el sistema inmune reconoce a estas cápsulas como ajenas también y entonces no todas llegan a su sitio, pero también funcionan.

 

Entonces, que no le cuenten que no le digan: no están hechas con células cancerosas que te van a infectar y que………. Si se usó tecnología de cultivos celulares para desarrollar ciertas tecnologías moleculares, utilizando líneas de células inmortales. Esto se hace desde hace años, y es una maravilla. Una alternativa maravillosa contra la experimentación en animales vivos o en seres humanos y que ha permitido los avances que ahora se ven.  NO van a modificar tu DNA. NO te van a meter un chip.

No se sabe cuánto tiempo dure la inmunidad con las vacunas, cada cuánto haya que ponérselas ni muchas otras cosas. Acuérdate. Esto es nuevo. Le cayó al mundo de sorpresa y hay que agarrar la bola al vuelo porque la cosa está tremenda.

                Ahora, que no te la quieres poner: mientras menos burros más olotes. Así nos toca más pronto a los que si queremos pero ahí te encargo que te quedes en tu casa para que la selección natural no se encargue de decirte “te lo dije”.

Salam!

 

               

miércoles, 28 de octubre de 2020

De pruebas y tribulaciones

 Por fin se me hizo ir a mi México. Se suponía que iba a ir después de Semana Santa y nos cayó el chahuistle al mundo entero y no se pudo. La cuarentena tremenda en Jordania, el tener que cerrar mi oficina, el estar lejos de mi gente, el estar preocupadísima por mil tonterías chicas y grandes me tenían como pollo apaleado en aguacero y en cuanto tuve oportunidad y abrieron los aeropuertos, con bastante resquemor de que me los fueran a cerrar, salí corriendo a abrazar a los míos y a resolver asuntos que tenía pendientes desde hacía tiempo. 



Resulta que la oportunidad de salir coincidía con el vencimiento y plazo de renovación de mi permiso de residencia Jordano. Empecé a hacer el trámite antes de irme. Cada año cambian la jugada. Y ahora con las novedades del COVID la burocracia andaba más ajigolotonada que de costumbre. Me hicieron dar veinte mil vueltas y me dijeron que me fuera tranquila. Que dejara mi Iqama o tarjeta de residente y que me iba a llegar en forma electrónico la nueva para que pudiera volver a entrar. Si? Pues no exactamente. Lo que me llegó fue una aprobación para sacar la nueva, un así como constancia de que todo estaba en orden o alguna necedad parecida y por tanto, volví con mi residencia vencida, por lo que tuve que entrar con visa de turista. Muy mal, pero no nos adelantemos porque lo que quiero platicar es como tuve que hacer un viaje tan largo en tiempos de corona y despejar algunos mitos como que la gente no viaja ahora (mentira podrida, todos los aviones venían optudimóder y los aeropuertos llenos) y que los vuelos están baratos (ajá).

Como los mexicanos somos apestados en el mundo por la fama de la magnífica labor del H. Gob. que tenemos, no se nos permite entrar a muchos países, por el simple hecho de ser mexicanos, entonces mi vuelo tenía que ser vía Asia o Estados Unidos. Lo que conseguí fue Amman- Estambul-Chicago-Guadalajara-CDMX. Así sencillito. De terror. Todo ello con tapabocas y máscara que después de un rato hasta las orejas me dolían. Y ya sabrás los consejos de todo mundo: no vayas al baño, no te quites NUNCA el tapabocas, no comas ni bebas nada….. si, sensato, pero cuando el viaje toma 40 horas no es factible. En la medida de lo posible no me quité las coberturas, procuré comer y beber lo menos posible y no al mismo tiempo que la gente que estaba relativamente cerca para no estar destapados a la vez y lavé y desinfecté mis alrededores y a mi misma tantas veces que llegué con las manos ajadas. 

En Estambul, para abordar para Chicago, veían el pasaporte mexicano y se preguntaban todos, se veían y se llevaban el pasaporte, veían los sellos de que no venía de México ni había estado en México en 11 meses y se alivianaban. No fue nada bonito. 

Valió la pena. Fue un viaje rarísimo. Mi papá tardó como 20 días en hacerme confianza. Me guardaba los estrictos 2 metros de distancia, me tenía una silla plegable para sentarme a ver la tele para no contaminar sus cosas y en general me tenían en una semi-cuarentena muy extraña porque mi mamá era más alivianada y duermen juntos, go you to know. Valió mil veces la pena porque me dio paz verlos, me tenían bien preocupada, abrazar a mi niño vale eso y más, ver a mis hermanos y la sorpresa de convivir con Mati y mis sobrinos fue increíble. Pude arreglar las broncas que tenía con Santander que por cierto ahí les va el guayabazo: son la peor institución bancaria del mundo mundial. Me tenían congelada mi cuenta de banco desde Mayo porque me quejé de ellos ante la condusef por repetidos fraudes hormiga a mi cuenta y que no me iban a liberar mi dinero hasta que me presentara en persona. Dicen por ahí que al que obra mal se le pudre el tamal. No quiero pensar lo que les va a pasar a esos señores. Conocí a un honorable inquilino de persuasión asiática que tengo en mi departamento y que ya se andaba preguntando si era yo un invento de una amiga que tengo la suerte de tener, que para acabarla es una corredora inmobiliaria de lo más chipocludo. Arreglados esos asuntos no hice más que estar en cuarentena en casa de mis papás, darme vuelo con los apapachos familiares en petit comité y ver a poquititas amigas con Susana Distancia: Muy sangrón plan pero es lo que toca, hay que ser responsables. 

El regreso: Jesú de Veracrú. Sin la ilusión del viaje ya, con el nervio de si me van a dejar entrar al país o no, y que me cambian un vuelo, el último y me descotufan toda la jugada. Total, que me quedaron los vuelos con 9 horas en Chicago y 9 horas en Estambul. Esta vez ya sin Guadalajara, pero igual una shulada. 

Como es mi costumbre, iba híper cargada de productos mexicanos medianamente ilegales de importar sin declarar en mi país, pero siempre me rifo y hasta ahora no me ha fallado mi corte celestial. Esta vez tanto peor porque ahora traía muestras comerciales para importar unas cosas y no me quería meter en trámites con aduanas.  Pues empaqué todo con cuidado y con veinte bendiciones y rituales de la suerte, hice todos los trámites ad hoc: prueba de PCR de COVID justo antes de salir, llenar un formulario para un código QR con la prueba para que te dejen entrar a Jordania, o sea abordar el último vuelo prometiendo que te vas a encerrar y hacer otra prueba en el aeropuerto y otra después del encierro so pena de una multa de un dineral o cárcel etc. etc…….

Mis papás me llevaron al aeropuerto y…… estaba cerrado por bruma. No había vuelos. Lo bueno es que mi conexión no estaba nada apretada o sea que yo tranquilaza. Eventualmente salí para Chicago. Como era diferente línea aérea y hasta reservación, a recoger las maletas y rechecar.  Pues había un perrito hermoso revisando las maletas con una mujer policía gigante que le estaba enseñando las maromas del oficio a otra mujer policía hindú. Le encontraron un sándwich a un paisano mexica y yo pasando aceite por las doce bolsas de café en mi equipaje entre otras muchas cositas: vainilla, miel, pulpa de tamarindo, chiles, salsas, chamoy, veneno de cucaracha. Es neta, lo juro. Mis maletas salieron cuando el perrito andaba del otro lado de la banda, yo me fui hacia la salida por atrás de las bandas y le saqué la vuelta al can. Todo bien. Al oficial de aduanas que había que darle el papelito, la doña que venía delante de mí le dio desconfianza porque le preguntó específicamente si traía alimentos, tamarindo??  Ay, Dios. Pues a mi me dijo buenas tardes y listo. Como no me preguntó nada yo no le dije nada. Me tuve que esperar un ratito a que abrieran el mostrador de Turkish y me deshice de las maletas. 

En Estambul estuve un ratotote nada más haciéndome mensa. El nuevo aeropuerto está espectacular pero mi única queja es el internet (el de CDMX ni internet, ni techos, ni paredes, ni salas decentes, da vergüenza pero esa es otra historia). Es una grosería que un aeropuerto así no tenga internet gratis. Tiene una hora por pasajero con un sistema extrañísimo en el que tienes que pasar tu pasaporte por una maquinita que te da una contraseña para usarlo. A mi me andaba correteando un intenso que estaba atrás de mi y no puse bien la contraseña y me quedé sin mi internet porque ya estaba “quemado mi cartucho” del pasaporte y me da miedo poner mi número de tarjeta en esas cosas de aeropuerto porque son los típicos lugares donde te las clonan porque saben que te vas a subir a un avión después. En lo que te bajas ya te metieron mil goles. Al final, a esperar hoooras hasta que pusieran la sala del vuelo a Amman. La pusieron y comenzó el folklor. 

Viajar con Jordanos a cualquier parte es un horror. El sistema de seguridad en el aeropuerto de Estambul de por sí está extraño y complicado. Si juntas esas dos cosas en tiempos de COVID tienes un camote de proporciones épicas. Primero, el aeropuerto es el más grande del mundo, ah pues no ponen los vuelos en salas consecutivas. Había un vuelo saliendo a Azerbajan en una sala y en la de al ladito un vuelo a Amman. Los arabitos son famosos por no atender las instrucciones y correr a formarse y apelotonarse donde hay colas. Pues la mitad por supuesto estaban apiñados en la fila del vuelo a Azerbajan nomás porque había fila, y la sana distancia a la fregada. 

Los quiero mucho pero en ese sentido me dan ganas de ahorcarlos. 

De pronto unos monitos que parecían chiclosos con el saco todo untado se paran en un podio y gritan Amman, Amman. Sin micrófono ni nada. Era para “checar documentos”. Querían ver que tuvieras el código QR, la prueba de covid y todos los requisitos que pide Jordania hoy para dejarte subir al avión (que ya te habían checado antes de darte el pase de abordar, pero…..). Me puse buza y fui de las primeras. Claro que empezó a llegar gente con cara de sin en cambio a apelotonarse y me dio por sacar la “voz de maestra” y decirles: “acá está la fila y con distancia de favor”.  Pues me checaron pronto y entonces pasé con el próximo trajeado en la fila que me dijo que pasara a seguridad a que me checaran la compu, los zapatos, las manos para residuo explosivo y ya me subí al avión. Limpié mi lugar con 18 toallitas de alcohol y me acomodé a ver un episodio de The Big Bang Theory en lo que mis paisanos hicieron su típico numerito de no encontrar sus lugares, dar vueltas por todo el avión, gritar que de ninguna manera su familia se iba a sentar separada (carajo, si querían sentarse juntos hubieran pagado para elegir sus lugares o los hubieran pedido cuando pidieron el pase de abordar y no es como que es un viaje transatlántico de varios días en barco y van en camarotes distintos, son DOS PINCHES HORAS DE AVIÓN a la 1.20 de la mañana, siéntense donde sea), pasa la azafata cuando ya está aparentemente todo en calma y le dice a varios que el tapabocas les tiene que cubrir la nariz y la boca todo el tiempo y todavía contestan “Nafso el ishi”, o sea, es lo mismo. NO LE ESTÁN PREGUNTANDO SEÑORA….. Ya mi paciencia se había quedado en chicago y estaba yo a dos de tomarme la poción de Ásterix y repartir (si nunca leíste los comics de Ásterix y Óbelix, es una gran pérdida pero Ásterix era un chaparrín que cuando la cosa se ponía canija le daba un trago a una poción que lo hacía fuertísimo y repartía fregadazos, por Tutatis!). 

Total, llegamos.

Al llegar, me bajo de volada, queriendo sacarle la vuelta a toda la gente, ahí muy bien. Llegando a la terminal hay una fila de cubículos a un lado y otro donde te toman el pasaporte y por una ventanilla, un tipo disfrazado como Dustin Hoffman en Outbreak saca un Q tip y te hace una prueba de COVID de volón, te pega una estampa en el pasaporte y te desea buen día. Un segundo. 

A migración y volvemos con las danzas. Voy a pasaportes, me dicen que vaya a pagar la visa. No que mire, que en el ministerio me dijeron que mi residencia….. Que vaya y pague la visa. Voy. Todavía sin colas. Pero el cuatito de ahí me dice: Usted tiene sellos de residente. Le digo: Exactamente, Joven, pero acá son muy necios. Mire, llevo 40 horas de viaje, estoy hasta el copete, cóbreme la visa y luego averiguamos. Me dice, no, vaya a la oficina de allá. Arrghhhh. Pues voy. Pues me mandan a la oficina dos. Agarran mi pasaporte. Sacan el eterno celular. Conferencian con no se que tanta gente. Me tienen ahí 10 minutos. Sale el tipo y me dice, a pagar su visa. Carajo, pues de ahí vengo, nomás que ahora si hay cola. Nomás encogió los hombros. Pues a hacer la cola, pagar 60 dólares que me dieron un coraje tremendo, ir a que me sellen el pasaporte y el mono me dice: pero si usted es residente. Sabe que? Cállese. 

Recogí las maletas, que la del café salió hasta el final y ya me estaba preocupando. Cola para los rayos equis con los de aduana, respira. En la cola, un enchalecado me dice: Usted, pásele. O sea me dispensó los rayos equis porque me vio con poca cosa comparada con mis paisanos que viajan siempre con el perico y más. Si supiera que en mi maleta y media había puro contrabando, jajaja. Pero me ahorré la discusión o las técnicas “distractoras” para que ni vean que traigo. 

El pobre de Alarís llevaba un buen rato ahí afuera esperándome y como está prohibido ahorita andar en la calle en Ammán entre 11 pm y 6 am, se había rifado para ir por mí y con suerte de que no lo pararan. Me puse lysol en zapatos, maletas, bolsa, alcohol en las manos por sepetentaba vez y me subí al coche para irme a mi casa a encerrar 7 días. 

En la necedad del código QR decía que si vienes de un país rojo como México, te tienes que encerrar 14 días, hacerte una prueba al día 7 y una prueba al día 14. Peeero, cuenta como país de origen en donde abordaste el último avión, yo supongo porque ya traía de México una prueba negativa, entonces si tuviera corona, sería de adquisición en tránsito. No sé si les estoy dando mucho crédito de lógica. 

La verdad es que nadie me pidió comprobar en verdad de donde venía. 

Me dieron el resultado negativo de la prueba del aeropuerto a las pocas horas por correo. 

Pregunté luego dónde me tenía que hacer la otra prueba y me dieron el nombre de 3 laboratorios y dije que a quién le tenía que dar los resultados o quién me daba el alta para salir y me dijeron: nomás guárdela por si alguien se la pide. Y solo necesita la del día 7.  O sea que en teoría todo bien, pero no hay mucho seguimiento a la hora de los cates. 

Pues hoy muy ordenadita fui a la prueba de los 7 días. Inocente de mi, fui caminando a un laboratorio que hay a dos cuadras de mi casa en una esquina que es ombligo del universo y futuro puerto del mar: está ahí mi banco, un súper, un laboratorio, estaba mi oficina (sniiiiifffff), la dulcería, la pescadería, la rosticería, los hotdogs y hasta el Sephora de petatiux de acá. Llego, pido mi prueba de corona y me ven como apestada y me dicen, “Aquí no, en el círculo 5”.  Mta. El círculo 5 es como la zona del Centro Médico, hay varios hospitales, torres de consultorios, laboratorios, farmacias y por consiguiente, estacionarse es un trámite. Todavía hasta pensé en irme en Careem (el Uber de acá) pero menos mal algo me iluminó y fui a mi casa por mi pasaporte y mi coche. 

Voy. 

No-man-ches. 

Me enfilé al estacionamiento público donde iba cuando iba al neurólogo que me curó las migrañas y al entrar me dice el changuito que estaba en la pluma que si voy a Biolab a la prueba de Corona, le dije que si, me dice, dese la vuelta allá y fórmese, a la derecha si es persona física, a la izquierda si viene de una compañía. Achís.  Ya voy viendo que en medio del estacionamiento había una gran carpa blanca y que había dos colas de coches que iban para allá. Pues en la cola pasaba otro changuito con una tarjeta con un código QR que escaneabas en whatsapp y te salía ahí que pusieras tu nombre como en el pasaporte. Lo ponías y supuestamente te salía un código de barras. Como mi nombre se les atora aquí porque creen que es un error, no me salió ni maíz, o sea que seguí avanzando. Dentro de la carpa había estaciones como de gasolinera con mesitas donde un cuatito disfrazado de “Epidemia” escaneaba tu código de barras, te cobraba y te metía el Qtip por la nariz desde la comodidad de tu coche, te daba tu ticket, uno para el estacionamiento y buenas tardes. Yo les tuve que dar el pasaporte para que se entendieran con el nombre y tal, pero en un pispás estaba lista. Si lo pagas tu, cuesta 35 dinares (como 1000 pesos), pero el gobierno se pone guapo con la mayoría de la gente, no sé porqué en México es tan caro, como todo.  Muy organizadito, con poca probabilidad de andarse contagiando, muy veloz y coqueto.  Me dijeron que en unas horas me va a llegar el resultado por whatsapp.

Tengo una amiga que trabaja para una agencia de tours grande acá y me estaba preguntando como funcionaba todo el show porque tiene un cliente intenso que quiere venir de viaje aprovechando que no hay gente, pero no quiere hacer la cuarentena, se la quiere brincar. Le conté como está la cosa. Entre las cosas que te piden para subirte al avión es que tengas una aplicación del gobierno que te hace tracking para ver donde andas, para que no te estés paseando y yo supongo que en los sitios turísticos te la han de pedir. Si andas como Juan de las Pitayas en el súper ni quién se entere. Yo estos 7 días estuve en mi casa sin asomar ni la nariz, por responsable pero la verdad si hubiera salido, mientras no hubiera ido a oficinas gubernamentales con mi celular nadie se entera. La bronca es que vivo con Alarís, que no me tiene castigada como Harry Potter en la puertita y el sí ha salido a todos lados o sea que si yo estuviera toda COVIDOSA pues esto ya valió. El aislamiento debiera de ser total, como lo hacían antes que te refundían en un hotel 14 días. 

Si quisieras puedes dobletear teléfonos y hacerte el loco y está difícil que te cachen. Si te cachan te metes en una súper bronca. La multa es enooorme, la agencia es responsable y les va como en feria, y es una mega irresponsabilidad, pero ahí está la naturaleza humana. La gente no entiende que las cosas hay que hacerlas porque es lo que se debe hacer, porque es lo responsable por el bien de todos, todo mundo cree que puede ser más listo y brincarse la regla porque para MI no aplica, porque YO no tengo, porque a MI no me va a pasar, porque YO soy especial. 


Ma salame!


miércoles, 22 de julio de 2020

No más sopa

Era como tener una sopa de ingredientes exóticos y exquisitos, pero con un poco de caca. Al final, echada a perder. Por mucho que tuviera todo lo mejor y fuera un lujo absoluto, el saber que estaba contaminada me hacía imposible disfrutarla.



    Nunca sabía cuándo, pero saltaría la rana en algún momento. Habría una factura que pagar.     Con agresión, con angustia, con humillación, con incertidumbre.  Tanto miedo hacía que quisiera que se acabara, que los días pasaran pronto.


    La certeza de tener lo material resuelto.

    La terrible incertidumbre de si llega o no.

    Si llega contento o si se pone bravo.

    La certeza absoluta de que todo con él termina en conflicto.

    Sin paz, con alcohol y desasosiego.


    Con el derecho de al menor detonador, real o imaginado,  distribuir mi autoestima, mi tiempo, mis méritos, mis amores, mis compromisos. El motivo podía ser que estuviera contenta.


    Había un cuento que tenían mis hermanos que decía “¡No, no, no! Más sopa no quiero yo”. 


    Pues así un día. Me vi comiendo el caldo inmundo para siempre y no pude más. No, no y no. La última fue la última. No pude seguirme convenciendo de que estaba buena. Era un caldo de caca. No valía la pena y no estaba dispuesta a seguir.


            Habrá a quien le resulte el hacerse de la vista gorda, el sacarle la vuelta a mirar la contaminación y solamente tomar lo bueno, aún sabiendo que está disuelto lo malo y que son inseparables. Yo no pude.


            Hoy tengo una sopa mucho más sencilla tal vez, pero de esas que consuelan y reconfortan, que cubre todas mis necesidades, que me da paz y certeza y que está completamente limpia. Hecha exactamente para mí y la puedo disfrutar sin miedo, con pausa y no quiero que se acabe nunca. No tiene precio alguno.

sábado, 20 de junio de 2020

De Pelos

            Antes que nada, felicidades a todos los papás y principalmente, como la que escribe soy yo, puedo cometer el abuso de felicitar con más ganas al mío. ¡Felicidades Pa! Como me gustaría poder estar y darte el abrazo y el regalo, no que te mereces, porque creo que no me alcanza, ni a mí ni a nadie, pero ya me entiendes. Te quiero muchísimo y ya recorreremos el festejo para otro día.


    Ahora que en Jordania la cuarentena está terminando y todo está reabriendo, y ya nos podemos ver y visitar, fui a visitar a unos amigos. Antes iba a su casa muy seguido, tienen un departamento grandote, dos niñas latosísimas pero muy divertidas y un bebé de reciente adquisición, o sea que siempre es muy divertido ir. Los extrañé en la cuarentena.  El esposo es muy amigo de Alarís y la esposa y la hermana que vive con ellos son amigas mías. También estaba en la casa otra hermana, con sus hijos y la nana, y una hermana más, o sea que había buena banda.  Pues las chavas se veían muy “producidas”. Les pregunté que qué onda, que porque parecían Los Ángeles de Charlie. Se me quedaron viendo con cara de “What?” No creo que les tocara ver el programa nunca. Les dije que estaban muy guapas de pelo y maquillaje, si bien las de casa estaban una en pijama y la otra toda descuachalangada, con unos jeans que se le caían y se le abría la bragueta todo el rato. A saber. Así le hacen acá. Es perfectamente correcto recibir visitas en pijama. Ah, pues una me dijo que se había puesto queratina en el pelo (y además traía un color muy profesional, que en unos días a ver que cosa resulta, todo negro y como que las raíces matizadas y con un efecto ombre hacia abajo en un tono más claro- se me hace que al rato va a parecer chocoflán en el mejor de los casos-  y algo terrible en las cejas), la señora de la casa, que es bastante chica de edad y tiene un bebé que no llega al año, traía el pelo recién pintado también, con unos rayos muy elaborados en varios tonos, despuntado y con tenazas muy lindas haciendo chinos padres y las hermanas estaban muy bien secadas y cortadas.  Me dijeron que habían ido al salón todo el día. De las doce a las siete de la noche. ¡Madre del amor hermoso! Yo miento madres de tenerme que pintar el pelo de un solo color, en mi casa y me tardo media hora ¿y estas se aventaron siete horas en la peluquería? La mejor parte- o peor- es que cuando salen a la calle…… se tapan la cabeza!!!!!! Cuando voltee a la sala y vi a todo el chamaquerío con la nana keniana en control, también entendí que después de estar encerradas tres meses cada quién con sus chamacos, las siete horas en el salón, dejando a la huerquiza en las capaces manos de Winnie fue como una bien merecida vacación. Valemadre lo que pase con el look después, pero quién les quita lo bailado.  Todo el día platicando en santa paz, tomando café, fumoteando shisha. Lo pasaron bomba. Con razón se pintaron el pelo de varios colores, con tal de prolongar la escapada.

            Siguiendo con el tema del arreglo personal, el otro día en Facebook vi una publicación en las que unas chavas decían que esta bien dejarse au naturelle aunque andes en traje de baño, y que el depilarse es una cosa cultural y tal….  Además, con la cuarentena mucha gente anda pasando problemas para mantener su régimen de depilación, luz pulsada o cualquier cosa que normalmente se hacían  y además el estilo relajado de estar en casa  en el que mucha gente ya de plano se tiró  a andar sin zapatos, con las pechugas en libertad y todo lo demás también. Híjole. Si y no con eso de andar naturalitas.  Quieras que no, culturalmente enseñar el pelo púbico no está bien visto. En ninguna cultura actual. Modernas y liberadas pero todavía es algo que produce incomodidad y no solo las mujeres. Una vez en Cancún vi a un ruso con una microtanga que enseñaba mucho más de lo que cualquiera quisiera ver, y la verdad era incomodísimo para todo el mundo, menos para el occiso y su mujer, que se andaban paseando como si tal cosa, enseñando una cantidad de pompas y pelos que nomás de acordarme se me sube la vasca.

Originalmente,  el pelo de las axilas y el pelo púbico están ahí justamente para retener sustancias que huelen. Los animales tienen olor y feromonas y de ese modo otros animales los pueden reconocer y encontrar, pueden marcar su territorio, pueden saber su “termómetro hormonal” y muchas otras cosas. Nosotros hemos evolucionado de manera que esto no es necesario- hablando se entiende la gente-  y si alguien huele a animal, en vez de parecernos cachondo, nos dan ganas de pegarle. Acá en los países árabes se acostumbraba retirar todo el pelo púbico en hombres y todo el pelo del cuerpo en mujeres por cuestión higiénica y siguiendo las prácticas del profeta. Va en gustos y en estilos pero si creo que tiene algo de verdad el que si tienes una selva lacandona, pues hay más posibilidad de alojar bacterias, parásitos y guardar partículas que causen mal olor. Ahora, el ponerse swaroskis pegados en el pubis pelón, tampoco creo que sea una recomendación de la OMS o sea que yo creo que más vale alejarse de cualquier exageración.

 

Mucha gente anda preocupada por su arreglo, con todo y que están guardadas quieren mantener el control de calidad: que si alguien quiere que le vayan a hacer las uñas y la depilación a su casa, con todas las precauciones sanitarias, unas feministas alegando que si uno no debiera tenerse que depilar y que está bien dejarse las matas aunque uses traje de baño escotado, que si las canas o no…….. Aunado todo eso al encierro prolongado en el que estamos viviendo pues la cosa se ha puesto grave. Y no solo mujeres. Hay chavos que traen unos pelos que jamás imaginaron porque no quieren arriesgarse a ir a la peluquería. Acá, muchos de mis amigos van al barbero cada dos días a que los arreglen porque son peludísimos, y en el encierro forzado traían unas barbas como de ZZ top. Alarís, menos mal, tiene unas herramientas súper profesionales y se rasura o sea que no hubo cambios drásticos de apariencia.

Hay gente, como yo comprenderé, que de por sí éramos dadas al poco arreglo, a la uña cortita y natural, a la cara lavada y la cola de caballo y la ropa cómoda pero la cuarentena ha dado lugar a pasar de la pijama a la ropa de ejercicio, a la regadera y de nuevo a la pijama, con el ocasional uso de una T-shirt y zapatos para ir a comprar comida o al banco. Creo que en tres meses me he vestido de verdad a lo mejor ocho veces.

            Creo que como en todo, cada quién tiene derecho a hacer de su vida un papalote y a decidir lo que quiera. Si a ti te hace sentir bien andar entaconada, de uña pintada, maquillada y de pelo secado diario, qué bien. Házlo. Ahora más que nunca, necesitamos ayudarnos a tener el ánimo elevado y claro que si te ves al pasar por el espejo y lo que ves no te gusta pues eso no ayuda. Por mucho que soy muy dada al arreglo naturalito, no creo tampoco que si te ves en el espejo de reojo y te espantas, le haga bien a nadie.

            El arreglo personal, más que para otros, debe ser para cada quién . Si eso además le gusta a tu cadacuál, pues qué feliz, pero no te tienes que arreglar o dejar de hacerlo porque a tu novio o marido le guste o disguste, sino más bien porque tu te sientes contenta y bonita de cierta manera.  Ahora, no revolvamos el suavizante con el thinner, porque la higiene personal si es una cortesía elemental, que si no haces por ti mismo, tienes que hacer por los demás.

 

            A ser felices pues.

            Salam!

             

jueves, 18 de junio de 2020

La Montaña Rusa

            Tres meses. No he escrito nada porque para reflexiones en el espectro de “ya nos cargó la chingada”, el internet está lleno y no está el horno para bollos. La cosa ha estado dificilísima para todos. Unos que si el home office, otras se vuelven locas con las clases online, y la falta de salones de belleza, la gente mayor se deprime por la falta de contacto, y todos en general nos volvemos locos por el encierro. Sumándole a todo eso el columpio emocional del TOC de lavar y desinfectar toooodo por el miedo al contagio, al día siguiente pensar que tal vez sería mejor contagiarse de una buena vez ya que el futuro- si lo hay- está de un color que ya no es negro, si no lo que le sigue, y cada día hay una novedad para echarle más leña al fuego.


            En general, me fue de maravilla. En Jordania la verdad el gobierno se rifó. La cuarentena militarizada estuvo perrísima, el encierro no fue opcional, todos para su casa, so pena de arresto, multa y ley fuga al que se ponga tonto. Mandaron comida y hasta cigarros a las casas para tener a la gente tranquila, ya que aquí el porcentaje de adictos a la nicotina es altísimo. Luego dieron permiso de salir caminando, para que no pudieras ir muy lejos, ciertos días, y solo pocas horas al día, solamente a supermercados, panaderías y farmacias, todas supervisadas por policías y. militares para ver que todo mundo obedeciera las instrucciones de usar tapabocas y guantes, guardar distancia y que no hubiera abusos en precios ni gente que comprara tooodo el papel de baño, por decir un ejemplo.

            De repente había desabasto, colas muy largas, porque avisaban que los fines de semana la gente se iba a guardar por completo, entonces entraba el pánico y las colas en las panaderías eran enormes. No sé porque la gente no compraba su pan el miércoles y lo congelaba. Los jueves había colas de dos cuadras, con los dos metros entre cada persona.  La gente iba con carriolas de bebé para traer las cosas a su casa, se desempolvaron las bicis- que si estaban permitidas y así nos la llevamos un par de meses. Para acabarla, vino el Ramadán. El mes de ayuno de los musulmanes, en el que no se permite comer ni beber desde la hora de la primera oración, hasta la hora de la penúltima oración. Dependiendo de la fecha en la que caiga el evento, que como la Semana Santa, se mueve de un año a otro, dependiendo del calendario lunar, es el número de horas de ayuno. Este año fue de tres y pico de la mañana a casi ocho de la noche. Nada de comida, nada de agua, cigarro ni nada de nada. Como este año no estábamos trabajando, en ese sentido fue mucho más fácil. Podíamos dormir hasta tarde, haciendo más corto- al menos psicológicamente- el ayuno, y quedarnos despiertos hasta muy noche, comiendo fruta y tomando agua. Eso estuvo bien. Otros años, como había que levantarse a las 6, pues había que dormirse a horas decentes, poner el despertador a las 3, comerse algo y tomar agua y tratar de volverse a dormir y luego a lo mejor, aventarnos un tour de 10 horas en Petra, a 40 grados, sin tomar agua. Nada facilito, pero en cambio, teníamos los “desayunos”,  es decir, la hora de romper el ayuno en la noche, siempre en compañía, con amigos, con familia, compartiendo, que es parte del espíritu del Ramadán. Este año, cada quién en su casa guardado. Hacia el final del Ramadán empezaron a dejar salir en coche, unos días placas nones, otros días pares, en una especie de NO CIRCULA medio loco, porque nunca se sabía bien a bien a quién le tocaba, y un amigo nos consiguió un permiso de carretera. Pues nos lanzamos al pueblo, donde la cuarentena les valió muchísimas madres y la vida seguía como si nada.

Yo con bastante resquemor de contagiar a alguien, no quise tocar a nadie y me veían como bicho raro. Ahí diario había visitas en casa de Ummi y Baba, y todo mundo saludándose de beso, como si lo que pasó en el mundo fuera una película. Yo solo les decía, de lejos, de lejos.  Pues nos quedamos ahí para el Eid, el final del Ramadán. Mucho más apagado que otros años, por supuesto. Menos visitas, menos fiesta para los niños, las mezquitas cerradas todavía, pero después del Eid, se suponía que la cuarentena iba a terminar.

Pues bastante atolito con el dedo, porque la fueron levantando de a poquito. Recorrieron la hora del toque de queda, de las 6 pm a las 7, en vez de viernes y sábado de encierro total, solo los viernes, y eventualmente lo recorrieron hasta media noche y finalmente dejaron los fines de semana y abrieron mezquitas e iglesias, restaurantes y todos los negocios salvo escuelas, salones de bodas y sitios con mucha gente. También las fronteras y aeropuertos siguen cerrados y por supuesto, todos los negocios de turismo, por falta de quorum, siguen sin funcionar. Se ven tristísimos los hoteles, apagados, pues no hay gente que vaya y muchos negocios han cerrado por lo mismo, pues no han aguantado. Chicos y grandes. Las agencias de tours más grandes ya no pueden, porque pagando dinerales mensuales de sueldos y sin ingresos, no hay manera.

            Las reglas están rarísimas. Hay que ir con tapabocas y ponerse guantes en los comercios, pero la gente, empezando por los policías, casi siempre los traen de adorno, como casi todos son narizones y/o fuman, pues o bien se les sale la nariz o se ponen el tapabocas en la barba para poderse echar su cigarrito. Pues así debe de servir un chorro. Luego, mucho tapabocas y distancia para pagar, pero, por ejemplo, la gente se arremolina para pedir el pan, o hasta helados, que despacha un compadre con el tapabocas mal puesto, o sea, mejor que ni se ponga, y la cosa es como antes.

            Ahora, yo creo que aquí el COVID pegó antes de que se declarara la pandemia. Por ahí de Diciembre y Enero hubo una serie de neumonías y gripas gravísimas y muy contagiosas. Toda la familia de Alarís estuvieron malísimos. La familia del Beduino volador también, con varios en el hospital. O sea que quién sabe.

            Me pone mal, ver tapabocas y guantes tirados en la calle. ¿Que chihuahuas la gente no ha aprendido nada? ¿En vez de hacer menos basura y menos plástico ahora vamos a hacer más? ¡Me lleva la fregada!

            No debería quejarme porque como quiera tengo casa, no me ha faltado qué comer, y sigo sana, pero la verdad es que esto ha sido como una montaña rusa de emociones pinches. El susto, la incertidumbre. Tuve que cerrar mi oficina, ver sin trabajo a todos mis eventuales, dejar sin chamba a Ibra, mi asistente. He llorado muchísimo. Tengo la esperanza que para como está la cosa, pueda recuperarla en algún momento, porque le dejé los muebles al casero con instrucciones de que si la renta, venda los muebles al nuevo inquilino. Pero yo quisiera ser ese nuevo inquilino cuando la cosa mejore. Inshallah, como dicen por acá.  Le he tenido que regresar dinero a todo mundo y su perro porque teníamos el calendario lleno de viajes. Gente que tenía viajes familiares, lunas de miel- que son los que me dan más tristeza-; el último viaje antes de tener bebé, cada uno una historia, todos pagados y organizados y ZAS!, se nos vino esto encima y he trabajado mucho más que antes, para perder dinero en vez de ganarlo, porque pues no puedo cobrar esas chambas. Encima de volverme loca y no dormir en lo que peleo con líneas aéreas (yo no vendo boletos y la gente compró en sitios de internet recónditos y yo tengo que ahora ver si les ayudo a recuperar su lana), con hoteles que están al borde de la quiebra y no quieren regresar dinero, con tours, y voy devolviendo dinero, muchas veces completando yo de mi propia bolsa y de todas maneras, la gente no está contenta.  Nadie está contento ahorita, yo sé, pero es de lo más frustrante.

            El hecho de no saber cuando puedo ir a ver a mi gente, me aterra. Sé que gracias a Dios mis hijos, mis hermanos, mi familia muégano y mis papás están bien, y que, aunque estuvieran abiertas las fronteras, ahorita es una locura ir. Me arriesgaría yo y los arriesgaría a ellos. Mis papás llevan tres meses encerrados como para que les lleve yo bichos de Medio Oriente, de aeropuerto y demás. Ni hablar del peluquín, pero me duele cañón. Ya la ausencia se hizo bien larga y si bien hablamos por whatsapp y por zoom y demás, se me queman las habas por ir y por otro lado me da pavor ir sin Alarís y quedarme varada por allá o traerle alguna “sorpresita” en forma de un bicho horroroso, pero estando cortos de lana y con tanta bronca y tanto tiempo de ausencia, quedamos en que es mejor que cuando se pueda, vaya yo sola.

            Para acabarla, el banco aquí estuvo cerrado mucho tiempo. Cuando abrieron, lo hicieron con horarios muy restringidos, y la parte de cuentas corporativas de nuestro banco, no tenía banca electrónica, por lo que pasé el dinero de la cuenta de la empresa a mi cuenta personal, para poder devolver los dineros que necesitaba. Mientras fueron devoluciones a cuentas personales, no hubo broncas, pero tuve que hacer una devolución grande a una cuenta corporativa y que se me ponen rejegos. Primero me suspendieron la transferencia nomás así y sin avisar. Luego me dijeron que necesitaban pruebas de mi relación con la gente a la que le estaba mandando el dinero. Pues va foto del depósito original, de la factura del viaje, de los cupones de los hoteles que no devolvieron lana para justificar la diferencia de la cantidad, etc. Ah, ya les quedó claro, pero ahora no les gusta que sea de mi cuenta personal. Tiene que ser de la de la empresa. Mtamadre. Pues va todo de vuelta. Lana a la cuenta de la empresa, de ahí a la empresa del cliente, y ahora si, ¿no quieren que cante también? Estoy pensando en escribir un libro intitulado, “De la banca y la madre que la parió”, porque la cosa no para ahí. En México se cuecen habas y más grandes. Resulta que tengo mi dinerito en México en un banco. Tenía mi cuenta con tarjeta de débito y de crédito. Pues el año pasado me empieza a faltar dinero. Aunque tenía mis tarjetas bloqueadas con la aplicación y no me habían llegado avisos, al meterme a ver, tenía muchísimos cargos chiquititos a mi tarjeta de débito y de poquito en poquito, pues era mucho dinero. Le llaman robo hormiga. Pues cancelé la tarjeta y cuando fui a México me dieron otra. Solo activarla, misma historia. Pues la cancelé y me quedé sin ella. A la fregada, porque me dijeron que “no podían garantizar mi seguridad”. Así nomás. Abrí una cuenta en otro banco, de volada porque ya me iba. Me dijeron que su banca online era chipocludísima y que me iba a funcionar rebién. Menos mal, no pasé todo el dinero y cancelé la otra porque la chipocludísima resulta que tiene una app que no funciona con los nuevos iphones. Así nomás. No funciona con cuentas de iTunes que no son mexicas. Y no funciona con líneas de teléfono extranjeras, porque poseo un Android para mi línea jordana. O sea que ni echándole todas las ganas hay manera de hacer nada. Ni metiéndole la tarjeta sim de mi número mexicano.  AGGHHHHHHHH! Pues con dos cuentas de banco relativamente inútiles, me regreso a mi pueblo.

En Abril, me cancela el banco uno mi tarjeta de crédito, que vencía hasta el 2024. Por sus pistolas. Así nomás. Que me pase por la sucursal para que me den una nueva. Les dije, híjole, pues está medio difícil oiga. Cuando vaya a México vemos. Acto seguido en Mayo, me cancelan los accesos a la banca online. Ahora no puedo ni ver mi estado de cuenta, ni hacer una transferencia, ni nada de nada, y que solamente yendo en persona a sucursal me lo pueden arreglar. Que es un error de sistema y que “comprenden la molestia que me ocasionan” pero hasta que vaya, no lo pueden arreglar. Increíble la incompetencia de Banco Santander.  Ya les eché pleito, con abogado y todo, ya me quejé con la CONDUSEF, ya mandé una carta poder, ya les rogué, lloré y supliqué, ya pedí ayuda por todos lados y una amiga que se va a ir al cielo con todo y tennis me echó la mano y a lo mejor se va a destrabar la cosa.  Pero es una shulada, porque no es que yo necesite comprar pulseritas, tengo que pagar impuestos cada mes, y administración de edificio, teléfono celular, etc.  Mis hijos, mi hermano me han ayudado y pobres, no es su bronca.

            Entre todas estas maromas, me dio un dolor de cabeza que me empezó un día y no se me quitó en 10, y sigue sin quitárseme. A los 5 días, después de inyecciones, vómitos y demás, Alarís me llevó al hospital de plano. Un neurólogo me vio y después de una resonancia y no se que tanta revisión decidió que es tensional. Que tengo los músculos de la cabeza hechos nudo, y eso me está dando dolor de cabeza. Me mandó unas drogas que yo creo que son ilegales en varios países porque estoy pachequísima, y lo peor es que a ratos siento el dolor de cabeza, pero como que me vale muchísimas madres, o sea no me duele, nomás lo siento, como cuando estás anestesiada con un bloqueo, que sientes que te hacen cosas, pero no te duele; pero a ratos si me duele mucho de todos modos y nomás ando caminando como La Patita, que se va meneando y siento que no me puedo despertar y que estoy como leeeenta y atarugada. No sé en qué va a parar la cosa.

            Alarís se ha rifado. También está agobiado por la situación, pero lo lleva bastante mejor que yo y todavía se da el lujo de consentirme y apapacharme. Me vio un día llorando como la muñeca fea en un rincón y me dijo: ¿Qué haces? Le dije, perdón, es que se me juntaron las penas. Ahorita me compongo. Me dijo, “Ya sabes que odio verte llorar, pero si te hace falta, hazlo acá” y se tocó un hombro. No bueno, pues al pobre le cayeron las Cataratas del Niágara con todo y explicaciones que solo oyeron los perros.  

            Con todo y que se hace el que “No pasa nada”, como el bebé de Mati, está en los huesos y no canta todo el día. El canta siempre porque está contento. Ahora a lo mejor pasan días y no canta y ahí se le nota que se lo está llevando la fregada también, aunque a mi me dice que todo va a estar bien.

            Lo que tiene de bueno tocar fondo es que solo hay para arriba. Poco a poco el mundo se está reabriendo, parece que ya hay mejor comprensión del méndigo bicho y hay mejores tratamientos…. Estamos bien lejos de estar como antes de que se nos quitara el tapete de debajo de los pies, pero como que ya que estamos completamente desarmados, nos podemos empezar a reconstruir y ver que sale.

            Que sea lo mejor para todos.

            Salam!

 

 

 

Sorpresas y Regalos

      Entre las cosas que me ha regalado esta vida, es tener relación con mucha gente por temas de trabajo y entre esas gentes, hay varias c...